“La teta le devuelve al bebé ese confort de la casita que acaba de dejar”
Laura Gregorietti
lgregorietti@lanueva.com
“El bebé tiene derecho al cuerpo de su madre que le pertenece, aun recién parido. Hasta hace pocos años no se nos contaba la parte oscura y difícil de tener un bebé, el puerperio es una crisis existencial en la que se nos juegan múltiples vivencias personales y transgeneracionales. Como madre me he sentido agotada, sin forma, sin tiempo, sin espacio, sin identidad, ultrademandada, absorbida, devorada. He sentido miedo y la soledad más infinita, y también he aprendido a valorar a mi compañero (el padre) cuando pudo sostener su rol con amor y altruismo.
Verse amamantando por primera vez puede resultar muy extraño. Las mujeres solemos estar muy desconectadas con nuestros cuerpos y sentir su poder, quizás sea incómodo o aterrador. Pero hay una memoria celular maravillosa en la naturaleza y el bebé nace sabiendo que tiene que reptar hacia el pecho de su madre, y ahí se sentirá seguro y protegido. Cuando podamos dimensionar que la lactancia es la continuidad del embarazo y el parto, podremos entregarnos con confianza a esta nueva etapa de la vida hecha leche".
Violeta Vázquez, autora de los libros Dar la teta,Basta de repetir la historia familiar y Ser un salto en el vacío es puericultora, doula y directora de la Escuela de Formación Profesional en Puericultura y Familia llamada "Panza y Crianza".
Semanas atrás, pasó por nuestra ciudad y brindó una charla sobre maternidad y crianza en el "Espacio Maternando con Amor", de Undiano al 800.
Además, compartió sus experiencias como mamá de Catalina, de 8 años y Oliverio, de 3, y habló sobre el "doulaje", los mitos de la lactancia, el sueño de los niños , el destete respetado y los miedos maternos, entre otras cosas.
--¿Qué es y a qué se dedica una doula y una puericultora?
Violeta Vázquez: "Las doulas confían en el cuerpo de las mujeres y en sus necesidades. Pueden hacer masajes, ayudar a deambular, ofrecer una comida o dejar sola a la pareja si ésta así lo desea. La doula es una testigo del parto que muchas veces cuesta recordar, por esto, cuida la memoria de ese momento único. Muchas madres eligen el acompañamiento de una doula para estirar el trabajo de parto en casa, con la intimidad y la comodidad de ese ambiente, y luego partir hacia el Hospital con la dilatación más avanzada.
La puericultura es una disciplina muy ligada al doulaje. Tiene un marco teórico vasto y muy importante, por eso se estudia como carrera".
--¿Qué cosas no puede dejar de saber una pareja que se estrena como padres?
--Durante el embarazo es difícil para las madres, y más aún para los padres, tomar consciencia de lo que está sucediendo dentro del útero. Entender que hay otro ser humano con nuestra información genética perfectamente combinada nos resulta difícil de pensar y de sentir. Lo que estamos descubriendo es que el primer momento de la vida extrauterina no sólo es la experiencia fundante, sino que nos constituye como seres humanos y nos marca para siempre. Por esto, es importante cuidar el reencuentro de mamá-bebé-papá. Se trata de nuestra primera cita y merecemos estar juntos.
Y acá volvemos a la importancia de la teta. Si el mundo del bebé dentro del útero era la contención y la comunicación sostenida con el cuerpo de su madre y, considerando la inmadurez con que la especie humana nace, tenemos que aceptar la importancia de seguir esta continuidad corporal que afuera se da cerca del pecho de la madre. La teta le devuelve ese confort de la casita que acaba de dejar. Con la teta hay contacto, sostén, succión, alimento, calor, vinculación, acunamiento, olor a mamá y sonido a mamá.
--Cuáles son los mitos más afianzados en la sociedad sobre la teta y la crianza?
--“Yo no producía suficiente leche”, “en mi familia ninguna mujer pudo amamantar”, “mis pechos son pequeños”, “la forma de mis pezones no me permitió dar de mamar”, “mi leche era aguada”, “tenía hambre todo el día”, “me decían que lo estaba malcriando”, “no crecía lo suficiente porque mi leche no era buena”. Estos son solo algunos de los mitos que circulan en torno a la lactancia.
La crianza está repleta de mitos, como que al bebé hay que enseñarle a caminar, a hablar, o a controlar esfínteres, cuando en realidad son procesos absolutamente madurativos y de desarrollo autónomo. Los bebés estimulados a aprender se frustran porque obtienen los logros mediante la intervención del adulto, y nunca llegan realmente solos aquellos lugares que quieren descubrir.
Muchos padres creen que dormir con sus hijos los daña, cuando el colecho es la situación ideal para la salud mental de padres y niños, y para prevenir el síndrome de muerte súbita. Ya hay muchos estudios al respecto".
--Sobre el tema del sueño se me ocurre preguntarte sobre un libro que todavía hoy sigue dando que hablar. "Duérmete niño". ¿Sí o no?
--No. Estivill (Eduard, su autor) resultó ser un buen consejero para adultos y sueño en adultos, pero poco conoce de la fisiología de sueño de un bebé. Y mucho menos sus necesidades. Los adultos queremos dormir de corrido porque tenemos que 'sostener una vida previa', pero el bebé es un cachorro lleno de miedo, que se alarma por las noches y se inunda de cortisol, la hormona que libera el cuerpo en respuesta al estrés. Y este estrés sostenido en el tiempo, lo puede enfermar.
Dejar llorar un bebé va en contra de la naturaleza de cualquier madre. No me importa si se acostumbra a los brazos, a la teta, a dormir en la cama grande... Es lo que cualquiera haría y lo que todos anhelamos, volver al regazo de mamá. Por eso escuchamos de tantos trastornos de angustia y ansiedad, por que se nos cortó el cordón emocional que nos unía al cuerpo de nuestros padres.
--Sobre el el sueño en los niños: se nace con esa capacidad o es un hábito que se adquiere con el paso de los días?
--Los bebés duermen en la panza. Es más, lo que más saben hacer cuando nacen es dormir, ¡eso sí que lo vienen ensayando durante meses! Pero duermen como duermen los bebés, con fases profundas y cortas. Como los animalitos, tienen que estar alertas, porque si su madre se aleja, pueden morir. Hay un libro interesante que se llama Dormir sin lágrimas y habla del sueño fisiológico en los niños pequeños. Lo que yo recomiendo es que los padres, sabiendo que van a tener microdespertares por varios meses, hagan una cama colectiva con teta a libre demanda para sobrevivir con buena onda a esa etapa.
--Recorrés el país dando charlas, ¿hay un miedo que sea recurrente en las mamás?
--Hacerlo mal, no ser suficientemente buenas madres. Eso es lo que vengo a contarles: las madres sufrimos, nos culpamos, odiamos a nuestros hijos y los amamos con locura. Somos todas dentro de una. No hay forma de hacerlo bien o de hacerlo mal. Sólo hay pequeñas decisiones que cambian la crianza, y tienen que ver con la autohonestidad, con poder decirles a nuestros hijos lo que nos pasa, lo que no podemos, lo que nos cuesta, lo incómodo que a veces puede resultar ser madre.
--La Organización Mundial de la Salud recomienda dar la teta hasta los 2 años, como complemento de las comidas. Muchos médicos aseguran que con un año es suficiente y, si hay presencia de dientes en el bebé, la leche de pecho debe ser retirada. Que nos fijemos en los mamíferos y en la naturaleza, porque es sabia...
--Si es cuestión de fijarse en la naturaleza, el destete, según muchos estudios antropológicos, se daría de forma natural entre los 3 y los 7 años. Comparándonos con otros mamíferos, damos muy poca teta, muchas madres destetan antes de que sus crías puedan trasladarse. La dentición no es indicador de destete.
La lactancia siempre es beneficiosa, y es excelente para los niños en el segundo año de vida, ya que no existe alimento más complejo, vivo y protector. Acompaño la decisión de una madre que quiere destetar tempranamente (antes de los dos años) pero no apoyo que un profesional pueda recomendar un destete precoz, eso es abuso de poder.
--Cómo se logra un destete no traumático con el bebé, y más con aquellos que son muy teta-dependientes?
--Hablándoles mucho, poniéndose firme con algunas decisiones, como cuándo y dónde serán las tomas. Poniéndole el cuerpo al juego, los paseos y la construcción del vínculo desde otro lugar. Sosteniendo la angustia con abrazos y firmeza. Y con la decisión realmente tomada.
“El destete realmente natural se da cuando el bebé decide destetarse pero no siempre la madre está de acuerdo con esperar ese tiempo. Y cuando uno de los dos se siente realmente incómodo, es lícito tomar la decisión, de forma informada y acompañada”.
--Desde tu experiencia, ¿Cómo se cría un niño feliz?
-- Para tener un niño feliz hace falta ser una madre feliz. Felices y satisfechas, sea cual sea nuestra realidad y no estimularlos. Los niños merecen que confiemos en su capacidad innata de desarrollo y no que les demos “retos” y pruebas para ser mejores. Como son, son perfectos.
--En una nota de la revista “Nueva” hablaste sobre la maternidad y su relación con el consumo.
--Es que nos llenaron de miedos y culpas con respecto a la buena o mala crianza de los niños. Es interminable la cantidad de productos y servicios pensados para separar a los padres de sus hijos: coche, huevito, mamadera, pezonera, bañera, cosméticos, chupetes, etcétera.
“Nos hacen creer que es para educarlos autónomos, cuando la mayoría de los adultos somos adictos a algo por no haber podido bancarnos el vacío que significa la soledad”.
“Los niños nos sacan de las estructuras y nos exigen una adaptación imposible de hacer siguiendo una receta, un libro o un consejo de crianza. Los chicos lloran, y no tiene sentido convencernos de que 'es por la panza', 'o tiene hambre'… ¡Simplemente lloran, se hacen entender! Y si no los estimulamos con el último rompecabezas para bebés de colores didácticos, crecerán igual, y quizás hasta lleguen a la universidad. Reivindico la teta, el colecho, los brazos, los mimos, porque es la opción más cómoda para sobrevivir. Rescato la figura de la madre, en el universo complejo y demandante del niño y los opinólogos de la infancia. Los juguetes más modernos y aplaudidos por los diseñadores “progres” no tienen efecto sobre un niño que se emboba mirando las aspas del ventilador".Violeta Vázquez es además, terapeuta creadora del método Biodecodificación Rizoma: desprogramación de los síntomas y los conflictos que incluye el análisis vivencial del árbol genealógico, el encuentro del hilo conductor de la propia historia desde la gestación y la utilización de herramientas simbólicas de cambio como las constelaciones rizomáticas y los actos simbólicos.
-- ¿De qué trata el método?
--Es un método de indagación y sanación basado en decodificar la biología, la genealogía en acción y la propia historia desde la gestación. Se basa en una terapia de desprogramación de los síntomas comprendiendo su origen, sentido y ciclos en la que se utiliza herramientas como, los actos mágicos y las constelaciones rizomáticas para desenredar la historia de cada familia tomando el sistema de referencias de la lógica global convergente.
Se busca el patrón lógico y el trauma principal a lo largo de la vida para desmantelarlo. Se puede decodificar y encontrarle el patrón lógico a un dolor, un diagnóstico médico, un temor, un vínculo roto, un vínculo tóxico, un conflicto emocional, un obstáculo, etc.
--¿Cómo se puede decodificar?
-- Buscando los conflictos disparadores de la problemática y luego los programantes: aquellos hechos que en la vida del consultante y durante su gestación fueron haciendo huella en la misma temática (por ejemplo abandono, soledad, abuso) para que en algún momento “explote” afectando el cuerpo o el mundo emocional.
--¿Qué herramientas utilizan?
--El consultante responde un vasto cuestionario sobre su historia y arma su árbol genealógico. En los 3 o 4 encuentros encontramos el hilo conductor de su historia. Buscamos “dobles karmáticos” en torno a sus ancestros. Hacemos actos simbólicos de reparación y constelaciones rizomáticas, donde el consultante configura a su familia y su problemática con objetos, fotos familiares y muñecos. Encontramos entonces su mecanismo y su funcionamiento ante los conflictos y así, reordenamos su sistema y desplegamos sus posibilidades a futuro.
--¿Se asemeja a otras técnicas de biodecodificación?
--No, el método es una síntesis inédita, permite entrar verdaderamente en contacto con los consultantes, evitando ir sólo desde el discurso. Aprender el lenguaje de la enfermedad propone hablar un nuevo idioma y desde El Método Rizoma el abordaje se lleva a cabo con portales de información puntuales: la historia personal, el árbol genealógico, las fotos familiares, los nombres propios y la carta natal.