ATE Patagones endureció su protesta y amenazó con realizar escraches
Trabajadores de ATE y de un sector disidente del Sindicato de Empleados Municipales de Patagones se manifestaron ayer frente al palacio comunal y, ante la negativa del intendente Ricardo Curetti a atenderlos, quemaron cubiertas y anunciaron nuevas medidas de fuerza, entre ellas escraches a funcionarios en sus propias casas.
“Después de haber desatado la ira de los municipales, al intendente se le vino la noche. Si no acelera los trámites para que tengamos de una vez por todas una recomposición salarial, vamos a ir casa por casa escrachando a los funcionarios”, amenazó ayer Marcela Galindo, secretaria adjunta de ATE.
La gremialista también dijo que no se descarta "el armado de una carpa de protesta, una movilización al Concejo Deliberante y el corte del puente”.
La protesta de ayer comenzó con una asamblea en el hospital, tras la cual unos 100 trabajadores -en su mayoría, de las áreas de Salud y el corralón- marcharon hacia el palacio municipal y pidieron ser recibidos por Curetti.
Ante la falta de respuestas, se trasladaron hacia la sede de la Agencia de Recaudación Municipal (ARM), donde se manifestaron con bombos y bocinas, y causaron algunos destrozos (rompieron el vidrio de la puerta de acceso).
Posteriormente regresaron a la esquina de Comodoro Rivadavia y 7 de Marzo, donde prendieron fuego varios neumáticos (pese a que está prohibido por ordenanza).
“Ya con el diálogo no alcanza -dijo ayer Galindo-. Tiene que haber una recomposición salarial. No estamos hablando ni de 20 ni de 30%, sino de algo que alcance a cubrir la canasta familiar. Este intendente, con todo lo que ha hecho, ha demostrado que dinero tiene, pero muy mal distribuido”.
Los trabajadores tienen previsto participar hoy, a las 9, de una sesión especial del CD en la que se tratará el conflicto.