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Buena noticia; Eberto volvió a entrenar

La valiente historia de Gustavo Eberto, ex arquero de Boca y del seleccionado nacional, parece tener un final feliz. En la víspera, el correntino comenzó a entrenarse en el complejo de Casa Amarilla, de Boca Juniors, tratando de recuperarse físicamente tras superar un cáncer testicular que se le detectó en febrero último.


 La valiente historia de Gustavo Eberto, ex arquero de Boca y del seleccionado nacional, parece tener un final feliz. En la víspera, el correntino comenzó a entrenarse en el complejo de Casa Amarilla, de Boca Juniors, tratando de recuperarse físicamente tras superar un cáncer testicular que se le detectó en febrero último.


 "Estoy realmente bien. Empecé a recuperarme, por eso inicié un programa de rehabilitación para superar mi problema", expresó, luego de una sesión de ejercicios físicos a los que fue sometido.


 Mientras el plantel de Boca adiestraba en la cancha principal, bajo la atenta mirada del técnico Ricardo La Volpe, Eberto se esforzaba físicamente en un campo aledaño de césped artificial.


 Una vez cambiado, sereno, Eberto saludó a sus amigos con una sonrisa. Mientras se retiraba hacia la playa de estacionamiento cruzó una broma con un periodista que lo reconoció y le gritó: "¡qué hacés pelado!", tras lo cual, en tono de broma, el profesional de prensa afirmó: "yo también estoy pelado, así que mucho no puedo decir".


 El arquero inició sus tareas de rehabilitación y estará durante unos meses en el predio "xeneize". Al ser consultado por su actual estado de salud, confirmó que atraviesa una etapa de rehabilitación.


 "Me siento muy cómodo en Boca. Me satisface estar con mis ex compañeros, con la gente del club, con los hinchas. Todo esto me hace bien", mencionó el golero.

Personal




 El "Negro" Eberto nació el 30 de agosto de 1983, en Paso de los Libres. Debutó en Boca en el Clausura 2003, cuando el equipo era dirigido por Carlos Bianchi.


 A los 15 años llegó a La Ribera, luego de que lo descubriera el arquero Víctor Civarelli y el preparador físico Alfredo Altieri, enviados del club que fueron a su provincia natal para detectar talentos. Y entre 400 postulantes, fue el elegido.


 En los primeros días de febrero, Eberto era el arquero de Talleres de Córdoba --cedido a préstamo por Boca-- y se había convertido en la figura del equipo que estaba disputando el Apertura de la Primera "B" Nacional.


 En la previa del partido con Atlético Rafaela (el pasado 20 de febrero) debió ser internado en Capital Federal --clínica Suizo Argentina--, para determinar el origen de los problemas físicos que le causaban permanentes dolores.


 Tras los estudios de rigor, al arquero se le detectó un cáncer testicular, enfermedad de la que va recuperándose satisfactoriamente.


 "Le podía pasar a cualquiera y me pasó a mí. Empecé el tratamiento, me preparé para luchar y así lo haré toda mi vida, porque se que no es sencillo ni fácil superar todo esto. Pero lo lograré", concluyó.