Insisten en la necesidad de ensanchar el arroyo Pigüé
PIGÜE (A) -- Pese a los insistentes reclamos, se encuentra demorado el aval de las autoridades de la Dirección Provincial de Hidráulica para los trabajos de ensanche del arroyo Pigüé en el radio urbano de esta ciudad.
La advertencia fue formulada por el propio secretario de Obras Públicas de la comuna, ingeniero Jorge Kugler, quien advirtió que, en cambio, ya se otorgó la autorización para el mejoramiento del estado de ese cauce a la altura de la vecina ciudad de Carhué, donde desagua en el Lago Epecuén.
El proyecto forma parte de una serie de medidas que se comprometió a llevar adelante el intendente municipal de Saavedra, Rubén Grenada, con la intención de evitar una inundación como la que, a principios de octubre del año pasado, sufrió el barrio Federico Ducós.
Las últimas e importantes precipitaciones registradas en esta zona reavivaron el temor natural entre el vecindario.
El arroyo Pigüé nace en la zona serrana próxima a esta ciudad homónima y pasa por el propio acceso a la población. Después se interna en la zona rural e ingresa en el vecino distrito de Adolfo Alsina, constituyendo el único afluente que presenta el Lago Epecuén, en el sistema de las Encadenadas del Oeste.
"En Carhué el trabajo es un poco más simple desde el punto de vista de los trámites legales que hay que llevar adelante", admitió Kugler.
Pese a que el área involucrada por las tareas es mayor, es menor el número de propietarios que se encuentran sobre las márgenes del arroyo --es un espacio rural-- con lo que los expedientes se facilitan.
En Pigüé, en cambio, se incrementa el número de frentistas e, inclusive, en determinados puntos el arroyo constituye la divisoria de dominios de las propiedades, explicó Kugler.
Esto hizo que se demorara el trámite ante la asesoría legal de la Dirección Provincial de Hidráulica, iniciado en octubre del año pasado.
"Lamentablemente, los tiempos que se manejan en la órbita provincial son diferentes a los que estamos acostumbrados a manejar aquí", expresó el secretario de Obras Públicas, quien también puntualizó que los reclamos en La Plata fueron permanentes.
"Primero hubo que elaborar la documentación técnica, después aparecieron las huelgas y la papelería sigue dando vueltas. Todo está bastante frenado. Por eso no me animo a dar ningún plazo, cuando, en realidad, este trabajo ya debería estar concluido", dijo.
De todas formas, algunas tareas ya se concretaron. Por un lado, se despejaron las luces que tiene el puente del ferrocarril que se encuentra en la unión del canal aliviador con el propio arroyo. También se concretó un pulmón de ensanche sobre el parque municipal, que permite evacuar un poco más rápido los volúmenes en caso de una crecida.
Está claro que la situación que se registró el año anterior, con intensas lluvias en la zona de las sierras que bajaron hacia la zona de Pigüé, se vio agravada porque la convergencia del canal aliviador y el arroyo Pigüé se produce en un sector donde el cauce natural presenta una curva bastante cerrada, lo que provocó que el agua se saliera del lecho e inundara el barrio ubicado en uno de los terrenos inmediatos.
Otro tema que interesa considerar es el cambio de pendiente. Ocurre que el canal tiene una pendiente importante, el arroyo también, pero a partir de las vías del ferrocarril es menor.
"Por eso es que se hizo este pulmón de ensanche, aunque, claro, esto representa el inicio de tareas y lo único que pudimos hacer nosotros con una autorización verbal por parte de (la Dirección) Hidráulica y con un permiso de la gente del ferrocarril", dijo.
Una postura conservadora
Jorge Kugler remarcó que continúan a la espera de una definición por parte de la Dirección de Hidráulica para realizar trabajos en el curso del arroyo dentro de la planta urbana, lo que implica, también, reformas en las obras de arte (puentes y alcantarillas) existentes en el arroyo, porque quedó en evidencia que no dieron abasto con la crecida.
A juicio del funcionario comunal, la postura de Hidráulica es de tipo conservadora.
"Siempre trata de analizar el impacto aguas abajo, porque cada vez que se hacen modificaciones ampliando la sección se incrementa el paso de los caudales, y si la sección sigue siendo la natural, se generará un desborde", señaló Kugler en ocasión de comenzar los trámites que todavía no fueron autorizados.
El responsable del área de Obras Públicas señaló que desde el municipio de Saavedra se estima que el arroyo Pigüé debería tener el doble de cauce que el actual, sobre todo a partir de la calle Rastreador Fournier, ya que en la zona del parque municipal el arroyo se encuentra bastante despejado.
"En el resto de los sectores --como el de las quintas--, el arroyo tiene un cauce muy estrecho con muchos árboles en su interior, lo que exigirá emprender un ensanche", puntualizó Kugler.