Nuevo edificio para el jardín del barrio 12 de Octubre
La comunidad educativa del jardín de infantes Nº 951, del barrio 12 de Octubre, está feliz, porque, después de ocho años de reclamos, el director general de Escuelas, Mario Oporto, anunció la construcción de un edificio para la institución.
La alegría de padres, chicos y docentes tiene un gran motivo: el establecimiento al que concurre un centenar de pequeños, de entre tres y cinco años, está deteriorado y ya había sido denunciado, en reiteradas oportunidades, como "un peligro real" para quienes lo habitan.
"No podemos creer que sea verdad", indicaron Claudia Verdugo y Fernanda Diez, madres de Natasha y Claudio, respectivamente, ante la noticia de la concreción de la obra.
Desde hace años, los padres luchan por una edificación, luego de haber logrado la donación de un terreno, ubicado en Baigorria 3.700, por parte de la comuna.
La cooperadora no tenía fondos para la construcción, por lo que había que esperar la decisión oficial, pero, si bien la edificación del jardín de infantes Nº 951 estaba como una de las prioridades del distrito, no había respuesta positiva al respecto.
Cartas de todo tipo se elevaron a las autoridades, tanto locales como provinciales. Es que el jardín es el único establecimiento del nivel preescolar del barrio y la actual sede no inspira confianza.
El sueño del edificio propio era grande pero no imposible. Por eso, hace tres años, el padre de Rosita, quien recién cumplía uno de vida, plantó álamos en el terreno cedido, a la espera de que algún día diera sombra a los pequeños del jardín.
"Queremos agradecer a los padres que iniciaron y nos acompañaron en el pedido y a los políticos que nos apoyaron", destacó Natalia Diez, madre de Darien.
Las madres saben que, entre el inicio de la obra y la culminación, tal vez sus hijos no disfruten de la nueva casa, porque egresen del nivel, pero afirman que el esfuerzo valió la pena.
"Nos gustaría que haya más unión en el barrio para luchar por otras cosas, que también son necesarias", dijo Ana María Videla.
La directora de la institución, Virginia Rigma, indicó que la información de la obra no llegó oficialmente al jardín, pero que significa una buena noticia para todos.
"Hace poco que estoy aquí; el verdadero logro es de los padres", mencionó Rigma.
Los chicos aceptaron gustosos ir al terreno, ubicado a pocas cuadras de la actual sede, para perpetuar la foto que recuerde la buena nueva.
Todos saben que, quizás, los plazos de la construcción no serán cortos y que haya que esperar aún un poco más para ver las nuevas salitas.
Pero ahora se percibe un aire distinto en el barrio, porque los vecinos, los niños y los docentes sienten que se los tuvo en cuenta.
Nada más ni nada menos.
El anuncio
La semana pasada, el director general de Escuelas, anunció, a través de "La Nueva Provincia", el plan de obras 2003-2004 para la ciudad.
Mencionó el nuevo edificio del jardín Nº 951 y ampliaciones en la escuela de Teatro, la escuela especial Nº 510, la EGB Nº 60 y los jardines de infantes Nº 929 y Nº 938, entre otras.
El edificio del jardín del barrio 12 de Octubre contendrá dos salitas, sanitarios para docentes y chicos, y dirección, con una inversión cercana a los 150 mil pesos.
Deteriorada
La actual casa está ubicada en Sor Juana Inés de la Cruz y Láinez, pero no es el lugar ideal para albergar a una institución educativa y sus riesgos fueron reconocidos por las autoridades de la Dirección de Infraestructura (DPI).
Posee una instalación eléctrica precaria, atada con hilo y alambre, enchufes pegados con cinta adhesiva, cielorrasos de poliestireno, goteras, sanitarios chicos y compartidos por uno y otro sexo, defectuosas conexiones de gas, salas de pequeñas dimensiones y superpobladas, pisos en mal estado, un salón de reducidas dimensiones compartido por la dirección y la preceptoría, falta de seguridad en aberturas y sanitario para docentes en el exterior, entre otras deficiencias.
En agosto de este año, los padres elevaron su pedido de cambio de sede a los consejeros escolares, concejales y legisladores, quienes se comprometieron a buscar una solución.
En un principio, se decidió el alquiler de otra vivienda, pero no existe ninguna adecuada en el sector, por lo que se determinó continuar con la actividad allí, a la espera de un nuevo edificio.