Ferreyra: "El desmantelamiento de la Defensa Nacional es el resultado del nuevo modelo colonial"
"Todo ello obedece a intereses extranjeros y sus socios internos", dijo el referente del PI local, Juan Ferreyra.
Desde la secretaría de Prensa del Partido Intransigente en Coronel Rosales, cuyo principal referente es el doctor Juan Ferreyra, se dijo que "la inexistencia de un proyecto nacional soberano, de políticas que resguarden el principio de autodeterminación del país y de no injerencia en asuntos internos de otros, màs el lesivo alineamiento incondicional con potencias imperiales conducen inequívocamente a la administración de Milei a la renuncia de nuestros derechos sobre las Islas Malvinas y del Atlántico Sur, el sector antártico y la cesión de nuestro mar territorial, entre otros aspectos guiados por el desmantelamiento de nuestra Defensa Nacional pergeñado por intereses extranjeros y sus socios internos".
"Es palpable la ejecución serial del plan de destrucción de soberanía y Estado, la entrega incontrolable e insostenible de recursos naturales mediante la explotación básicamente extractivista, la cesión de nuestros puertos y vías navegables, la toma permanente de endeudamiento externo, el desaliento y quiebre de la industria nacional, la contracción del consumo y dolorosa crisis hambreadora de sectores sociales bajos y medios populares, burlada por hechos de corrupción relacionados con el mismo presidente, su hermana, los Adorni, Caputo, Bausili, Pettobello y compañía, se menciona en el nota enviada por el letrado.
"A ello -continuó-, debe sumarse el evidente y progresivo achicamiento presupuestario en el ámbito de nuestras Fuerzas Armadas, la escala salarial paupérrima del personal civil y militar, la clausura o pretendida reestructuraciòn de bases militares esenciales para la defensa de la integridad territorial y formación de cuadros especializados en disciplinas necesarias para la etapa, que, en los hechos, constituyen maniobras concretas de vaciamiento de la capacidad operativa de nuestras armas, lo que se potencia y nos interpela en el marco del actual escenario internacional de tensiones, pujas y guerras en sectores estratégicos del mundo".
Recordó que hace décadas sostenía, con toda razón, Arturo Jauretche frente a la injerencia de EE.UU en el golpe de Estado de 1955 y la política interna argentina, que “La reestructuración de las fuerzas armadas, por razones de política Mundial, y no de Política Nacional, estaba desde el principio en el plan general, su objetivo inmediato es romper todas las resistencias que dentro de esas instituciones se oponen a la política de sometimiento, el mediato, completar en su ámbito la condición apendicular del país, ya lograda en economìa, quitándoles por un lado toda posibilidad de intervenir contra la misma, y debilitándola, por el otro, en su finalidad objetiva de defensa de las fronteras. Así, podremos ser presionados con amenazas, como lo fuimos cada vez que ella se debilitó…” (Arturo Jauretche, en “Ejèrcito y Política”, Peña Lillo editor, Bs.As. 1958).
Paradógicamente, sostuvo que hace escasas semanas, un coherente y objetivo Almirante de la Armada ex Jefe del Estado Mayor Conjunto, publicò en su nota “La decadencia y el desarme de la Armada”, entre muchas cuestiones de interés, que: “El país y la Armada asisten a un proceso silencioso pero terminal: la demolición programada de su poder naval. Suponemos que fue ordenado por el poder político y vaya uno a saber si también intervino la influencia de algún otro poder que …alguna idea tenemos”.
Indicó que entre otras preocupaciones audibles, el Almirante Jorge Enrico advirtió “la cúpula naval renuncia al coraje del mando, eligiendo administrar la sumisión burocrática antes que plantarse en defensa de la Patria”. En relación a los aviones P-3 Orion, sin perjuicio de su utilidad parcial, los calificó como “radares volantes sin armamento”. Asimismo, alertó sobre “La ficción de los Patrulleros Oceànicos… (por) pretender custodiar un millón de km2 con cuatro patrulleros” y denunció como lo más grave “el colapso del capital humano y el cierre de Punta Indio” y subrayó “la responsabilidad del mando: decir sí para llegar a las estrellas”.
Se señala que “la soberanía no se defiende con discursos y explicaciones” ya que con la reestructuración anunciada “la Armada se queda con capacidad de ‘ver’, pero casi nula capacidad de ‘golpear’ o ‘disuadir’…”porque “se pasa de un esquema aeronaval de combate…a una fuerza de monitoreo costero”, graficando que “aceptar la entrega de las capacidades aeronavales y de combate en el mar es convalidar que la soberanía argentina termina en la rompiente de la costa”.
De tal forma, "los rosaleños y los poderes municipales dadas nuestras características geopolíticas, portuarias, la actividad económica y existencia del mayor asentamiento naval dentro del distrito, no podemos soslayar el tratamiento de esta cuestión prioritaria, que algunos impugnamos al denunciar el programa antinacional que se avecinaba al asumir Milei en el 2023".
"Allí anticipamos -dijo Ferreyra- el plan de entrega de las capacidades soberanas en lo territorial, económico, social, energético, ambiental y militar que en modo acelerado, dañino y agresivo para la Nación se iniciaría y actualmente padecemos".
"Hoy es un deber ciudadano denunciar que el desmantelamiento de la Defensa Nacional y la destrucción del Estado, es parte de un orden internacional que perjudica los intereses históricos y estratégicos de la Argentina y Latinoamérica, además de representar, comunicacionalmente, un modelo perverso, fraudulento, violento y falaz".
"Es que las políticas y programas de un Estado soberano son incompatibles con mentes, personas y proyectos comprables y/o desquiciados, ya que están fuera del comercio y de la torpe e inaplicable ley de la oferta y la demanda, que no debe dañar la defensa de los bienes materiales, morales y espirituales de la argentinidad".
"Pero -siguió-, fundamentalmente, este plan libertario violento y retardatario en lo interno pero débil y sumiso en sus relaciones internacionales con EE.UU., la derecha israelí, el FMI y corporaciones afines, es altamente riesgoso e incompatible con nuestra voluntad soberana, creando actual estado de indefensión frente a hipótesis de agresión y/o conflicto externo".
El estado de cosas creado es gravísimo para la protección de nuestra supervivencia como Nación, posibilitando la inconcebible desintegración o balcanización de nuestra Patria, según mencionó en el comunicado.
"El camino, entonces, para la ciudadanía es el de la unidad o -al menos- de coincidencia mayoritaria para motorizar urgentemente, en el marco de la democracia real y no simplemente formal, todas las herramientas constitucionales, convencionales, legales y políticas, guiadas a evitar daños mayores e irreparables, mediante acciones y un programa alternativo que recupere la dignidad nacional perdida, la vocación y desarrollo de nuestro proyecto emancipatorio como país y un alineamiento exterior consistente que proteja tales fines", sostuvo.