Whitense, 94 años de historia y un club que sigue de pie: “No bajamos los brazos”
Gustavo Yuvel, presidente del Club Atlético Deportivo Whitense, repasó el presente institucional y deportivo de la entidad de Ingeniero White.
Subjefe de la Sección Deportes con especialización en temas deportivos. Más de 30 años comentando fútbol y otro tipo de actividades; además de haber realizado coberturas en todo el país con la incursión de los elencos bahienses en la elite del fútbol nacional. También coberturas del seleccionado Argentino en acontecimientos como Copa América y amistosos internacionales.
El Club Atlético Deportivo Whitense transita sus 94 años de vida con la mirada puesta en el futuro, pero sin perder de vista las dificultades que atraviesa el presente.
La institución de Ingeniero White, que celebró su aniversario el pasado 8 de septiembre, continúa trabajando para sostener sus actividades, recuperar categorías y mantener en condiciones sus instalaciones.
“No bajamos los brazos y siempre intentamos de tener el club de la mejor manera y al día, como gracias a Dios estamos hoy, sin deberle un peso a nadie”, destacó Gustavo Yuvel, presidente de la entidad, al repasar la actualidad de una institución que, como tantas otras, debe afrontar el desafío económico de mantener sus puertas abiertas.
“Está complejo, está difícil. Mantener un club y tener las puertas abiertas no es poca cosa”, afirmó Yuvel, quien lleva alrededor de una década vinculado a la conducción de Whitense.
En el plano deportivo, Whitense continúa compitiendo con sus categorías menores y el plantel superior. Actualmente cuenta con cinco categorías formativas de básquet, como son premini, mini, U15, U17 y U21, además de la escuelita.
Entre todas ellas reúnen aproximadamente 70 chicos, a los que se suman entre 10 y 12 mujeres que participan del maxibásquet, en este caso con una finalidad recreativa y deportiva.
“Este año tuvimos la baja de una categoría por falta de chicos. Tuvimos que sacar el femenino porque no había chicas tampoco; muy disparejas en su edad. Entonces no podíamos formar un par de categorías”, resumió el presidente.
La escuelita también sufrió una merma durante el último tiempo. El cambio de edades en la categoría premini, dispuesto por la Asociación Bahiense de Básquet, hizo que muchos chicos pasaran de una categoría a otra, mientras que también se sumaron las dificultades que tienen las familias para acercar a los pequeños a la actividad.
“Cuesta que los chicos se acerquen a hacer la actividad. Que los padres dispongan también de tiempo para llevarlos”, comentó.
El objetivo para el próximo año es volver a completar todas las categorías y competir en cada una de ellas.
“Esperamos el año que viene, por una cuestión de edades y demás, tener todas las categorías cubiertas y poder competir en todas”, sostuvo.
La Liga Bronce y una primera que compite con identidad
El plantel superior de Whitense participa actualmente en la Liga Bronce de la Asociación Bahiense de Básquet. Para Yuvel, lejos de ser un retroceso, la competencia representa una oportunidad de seguir desarrollando al equipo.
“Siempre digo lo mismo, sigue siendo básquet; es una categoría más. Nos da un poquito más de competitividad y estamos compitiendo muy bien con lo que tenemos”, expresó.
El equipo está conformado en buena parte por jugadores que llegaron de la mano del entrenador Sebastián Dodero.
"Son jugadores que se adaptaron rápidamente a la institución y sienten al club como propio. Vienen, por decirlo de alguna manera, de onda porque tienen ganas de jugar al básquet por la cercanía que tienen con Seba”, subrayó.
A ellos se suman entre cinco y seis jugadores surgidos de la cantera de Whitense, que están haciendo su experiencia en el plantel superior.
“Siempre sumando y la verdad que conformar un plantel de primera es muy costoso. No estamos en condiciones de afrontar los valores que se manejan actualmente para contratar jugadores, por lo que la apuesta pasa por competir con una estructura austera y sin comprometer las finanzas del club", dijo.
“Si afrontarlos tiene que empeñar el club o dejar un club endeudado, no es la idea de Whitense para nada”, añadió.
Pese a las dificultades, el equipo se ubica entre los seis primeros del torneo y apunta a acceder directamente a los playoffs, sin tener que disputar el play-in.
“Se le felicita a los chicos por lo que hacen, porque son chicos de 30 años que dejan familia, dejan hijos en la casa y vienen a entrenar de la noche y varios trasladándose hasta White”, destacó.
Uno de los aspectos que más condiciona un poco a Whitense es la necesidad de trasladarse para disputar buena parte de sus partidos afuera. Además de los viajes habituales a Bahía Blanca, durante el año debieron trasladarse a Pedro Luro y Médanos, con los gastos que eso implica para una institución que sostiene sus actividades con recursos limitados.
“Para los clubes más chicos que quedamos en zonas más rezagadas, se nos hace un poquito cuesta arriba con el tema de viajar. Para las instituciones de menor presupuesto los viajes representan un esfuerzo importante", reveló..
“Siempre estamos pensando en ayudar a que los chicos compitan y no dejen de jugar, tanto los nuestros como los de Pedro Luro, de Médanos, que quieren jugar en su cancha y es lógico y está muy bien”, expresó.
En el plantel superior, en cambio, la mayoría de los encuentros se disputan en Bahía Blanca, salvo los playoffs.
La cancha volvió a poner al club de pie
La infraestructura de Whitense también atravesó momentos complejos en los últimos años. El temporal de 2023 y la inundación de 2025 afectaron distintos sectores de la institución, aunque el piso de parquet del gimnasio logró ser recuperado.
La cancha había sido renovada en 2024 mediante el programa Clubes de Pie de la Municipalidad, con la Compañía Mega como padrino. La obra se terminó entre fines de abril y principios de mayo de ese año.
“Después de 2025, con el tema de la inundación, estar tres días bajo agua, obviamente que se levantaron las maderas. Sin embargo, al tratarse de un piso que tenía apenas ocho meses, el daño no fue irreversible. Al ser un piso nuevo que tenía ocho meses nada más, como que se lo aguantó bastante”, remarcó.
Nuevamente, la Compañía Mega y el Municipio colaboraron para recuperar las instalaciones. Se levantó el piso, se lijaron las maderas, se acomodó el elástico inferior y se reemplazaron las piezas que estaban dañadas.
“Lo que se hizo en el piso fue levantarlo todo, lijar, recuperar las maderas, acomodar el elástico de abajo y madera que había que cambiar se cambió”, detalló.
El trabajo permitió que el club volviera a utilizar su cancha después de apenas 15 o 20 días sin entrenar, un plazo considerablemente menor al de la reconstrucción anterior, cuando debieron pasar alrededor de tres meses buscando espacios en otras instituciones.
El salón de la institución, que se utiliza para actividades como taekwondo y baile, también sufrió daños en paredes y otros sectores, principalmente por la humedad que todavía afecta a distintas construcciones de Ingeniero White.
En el plano institucional, Whitense mantiene sus puertas abiertas gracias al aporte de los socios, las familias, algunas publicidades y el alquiler de sus instalaciones al Colegio Sarmiento, que utiliza el espacio de lunes a jueves durante todo el año.
Yuvel remarcó que la cuota social es una herramienta fundamental para sostener los gastos de la institución, entre ellos el pago de los entrenadores y el personal que trabaja con las categorías formativas.
“Las instituciones no se mantienen solamente con la cuota social, es muy difícil”, dijo.
Este año, por primera vez después de mucho tiempo, Whitense cuenta con un preparador físico para todas las categorías, lo que implica un esfuerzo económico adicional.
“Algunos papás lo entienden, a otros les da lo mismo, es la realidad. A algunos por ahí se les dificulta, como a cualquiera le puede pasar, pero ponen la buena voluntad como para poder solventarlo”, señaló.
Yuvel insistió en la necesidad de que más padres y familias se acerquen a colaborar.
“Somos muy poquitos en la comisión. Hoy los padres no se quieren comprometer o no quieren ayudar o no disponen del tiempo”, comentó.
El club prepara distintas actividades para recaudar fondos, entre ellas una venta de pollos y una rifa prevista para el próximo mes.
“Hay muchas ideas. Tenemos que los que estamos adentro ayudarlos a que se saquen ese miedo y que colaboren con el club y se acerquen, porque el día de mañana son ellos los que van a seguir”, afirmó.
A 94 años de su fundación, Whitense continúa apostando al deporte como espacio de encuentro y pertenencia para los vecinos de Ingeniero White.
“Siempre trabajamos para tener al club de la mejor manera y al día”, concluyó Yuvel.
El equipo de trabajo
El básquet de Whitense cuenta con un equipo de entrenadores integrado por Mauricio Díaz, Mateo Herbalejo, Javier Ruiz, Iván Cataldo, Sebastián Dodero y Nicolás Ocampo, quien se desempeña como preparador físico de las categorías menores y el plantel superior.
Mauricio Díaz está al frente de la escuelita, las categorías U15 y U17 y el maxibásquet femenino; Mateo Herbalejo e Iván Cataldo trabajan con premini y mini; Sebastián Dodero dirige U21 y el plantel superior, con Iván Cataldo como asistente.
La comisión directiva está encabezada por Gustavo Yuvel como presidente, Matías Becchio como vicepresidente, Sandra Correa como secretaria, Juan García como prosecretario, Leonardo López como tesorero, José Rodríguez como protesorero y Ricardo Agnello como encargado del club.