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El latido cultural: vigencia y resiliencia desde el Teatro y la Biblioteca Moreno

Las dos instituciones representan pilares fundamentales del desarrollo humano y artístico. Sus historias de perseverancia confirman la capacidad de la población para salvaguardar su patrimonio frente a no pocas adversidades.

El Teatro Ingeniero White, en pleno proceso de rehabilitación tras la inundación de 7 de marzo de 2025. / Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

No se trata de dos instituciones más para la comunidad. El Teatro Ingeniero White y la Biblioteca Popular Mariano Moreno representan pilares fundamentales de una localidad que reafirma su compromiso con la reconstrucción y con la cultura comunitaria.

Bautizada en tributo al ingeniero Guillermo White, la comunidad se consolidó gracias al esfuerzo de familias obreras, mayoritariamente de origen italiano y español, quienes aportaron una sólida tradición asociativa y mutualista.

En ese contexto de trabajo portuario, pesca e industrialización, la dimensión cultural se convirtió rápidamente en un eje vertebrador de la identidad local. Frente al crecimiento poblacional, los propios vecinos y las sociedades mutuales promovieron la edificación de espacios para las artes y la educación popular.

Justamente, de esa vocación colectiva nacieron el Teatro Ingeniero White y la Biblioteca Popular Mariano Moreno, instituciones creadas a mediados de los años veinte que alcanzaron un siglo de trayectoria y continúan nutriendo la vida social del sector.

Este aniversario ubica a la localidad en una fase de recuperación tras la trágica inundación del 7 de marzo de 2025, cuyos anegamientos afectaron a viviendas e instituciones comunitarias. En este marco, la continuidad operativa de la biblioteca y las labores para la reapertura del recinto teatral representan los símbolos más altos de la resiliencia whitense.

Más de un siglo de lectura

Inaugurada el 24 de agosto de 1925 por impulso vecinal, la Biblioteca Popular Mariano Moreno es el mayor centro bibliográfico de la localidad y la entidad de su tipo más relevante del partido de Bahía Blanca fuera de la zona céntrica.

Su devenir institucional refleja la itinerancia barrial: funcionó en una vivienda particular, se trasladó luego a la calle Siches y, finalmente, inauguró en 1985 su sede propia en Mascarello 3860 (con el impulso del Club de Leones). A lo largo de diez décadas, el espacio resguardó el patrimonio intelectual, conservando volúmenes históricos de los tiempos en los que el vecino José Cobos atendía el salón de lectura (de manera voluntaria).

En la actualidad, la entidad custodia un catálogo superior a los 25.000 ejemplares y cuenta con una nómina de aproximadamente 230 socios.

Administrada por una comisión directiva encabezada por Mirta Romano en la presidencia y Diana Gatti en la tesorería, la biblioteca funciona como un nodo cultural dinámico donde se dictan talleres de cestería, tejido y teatro, además de ofrecer apoyo escolar gratuito para niveles primario y secundario.

El sostén financiero de la institución combina el esfuerzo social con el padrinazgo del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, organismo que asume el pago de los servicios básicos de electricidad, gas, agua y comunicaciones.

A este esquema se suman aportes de firmas como Profertil, Husal, Tecnophos, la Cooperativa Obrera y la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip).

De cara al futuro, la comisión directiva concentra sus gestiones en la instalación de un ascensor para facilitar el acceso de adultos mayores y en la ampliación del área de recepción hacia el frente del predio.

En primera fila

Localizado en la avenida General San Martín 3619, el Teatro Ingeniero White constituye una pieza fundamental del patrimonio arquitectónico e histórico portuario.

Fundado por la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Unione Operai e inaugurado el 4 de julio de 1925, el recinto funcionó como centro de veladas dramáticas, proyecciones cinematográficas y festivales de las colectividades inmigrantes. Tras un período de inactividad, la movilización popular posibilitó su reapertura el 23 de noviembre de 1995, restituyendo una sala acondicionada con 336 localidades.

La administración de la sala está a cargo de la Sociedad de Fomento, Puerto y Cultura de Ingeniero White, que ejecutaba obras de acondicionamiento previas al centenario del edificio. Sin embargo, la inundación de marzo del año pasado provocó daños de consideración.

El desnivel del piso derivó en la acumulación de agua debajo del escenario y en las filas iniciales del patio de plateas, deteriorando mamposterías, revestimientos, telones, accesos y la utilería del elenco teatral residente.

El proceso de remediación convocó la colaboración del tejido institucional y empresarial. Mientras integrantes de la comisión y actores locales asumieron tareas de ventilación y desmonte, la empresa Dow colaboró con bombas de extracción y asesoramiento técnico. A su vez, Lanchas del Sur aportó asistencia arquitectónica y la delegación municipal facilitó la logística para la disposición de residuos.

El plan de rehabilitación —ya en acción— prevé la colocación de placas antihumedad en muros, la reparación de aberturas y la renovación del mobiliario de la sala. Asimismo, la arquitecta María Eugenia Vogel diseñó un proyecto para el vestíbulo y la boletería, orientado a modernizar el ingreso sin alterar la estética neoclásica del edificio.

Pese a que los requerimientos presupuestarios sitúan la reapertura en fases posteriores, el esfuerzo invertido asegura la recuperación de este emblema cultural.

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