Temporales en Monte Hermoso: analizan que los frentistas paguen parte de las obras
Los destrozos del último lunes deshicieron todos los trabajos de contención y mejora llevados a cabo desde la ciclogénesis de mayo. También se pedirán recursos a la Nación y a la Provincia.
El temporal del último lunes volvió a encender las luces de alarma en Monte Hermoso. Después de los destrozos que había provocado la tristemente recordada ciclogénesis de los primeros días de mayo pasado, el mar destruyó todos los trabajos de protección que se habían llevado a cabo en los últimos meses y hoy se duda si van a poder rehacerse antes del inicio de la temporada estival, en diciembre.
En este caso, la preocupación tiene dos vertientes claramente identificadas. Una de ellas es qué hacer en el futuro inmediato de manera de evitar que estas cuestiones se repitan; la otra es determinar si estos fenómenos naturales no están provocando daños por ahora invisibles en las construcciones que hay contra la costa.
La pregunta que sobrevuela en el aire es una sola: ¿qué hacer para evitar que esto ocurra nuevamente?
Para la primera de las problemáticas ya planteadas, hay una idea incipiente que está rondando en la cabeza de los funcionarios montehermoseños y que, si bien todavía no se aclara cómo será, sí hay una certeza de cómo se va a financiar: una parte, al menos, recaería en los bolsillos de aquellos que tienen una propiedad sobre la costanera.
“Hay que encarar una obra con el frentista, que va a tener que aportar para hacerla”, dijo en la semana el intendente municipal Hernán Arranz en LU2. Algo similar ya había deslizado el secretario de Obras Públicas montehermoseño, Marcos Fernández.
La idea es que parte del dinero llegue desde la Provincia y/o la Nación, pero no es nada seguro que esto pueda ocurrir; recién se llevaron a cabo los pedidos. Desde la comuna explican que no hay un proyecto claro aún y reconocen que si bien tanto el IADO como la UNS recomiendan no llevar a cabo grandes modificaciones en el frente costero, hay que darle una solución al tema.
Por el momento, en los próximos días habrá un encuentro con representantes de ambas instituciones, además del comité de emergencias local y el Concejo Deliberante. Como ocurre en estos casos, opiniones hay varias y no son pocos lo que aseguran que con el viejo murallón costero no habrían ocurrido estos inconvenientes.
“Tenemos que analizar qué hacer. Una cosa fue la ciclogénesis -NdR: que se entiende como algo excepcional- y otra es que este tipo de fenómenos nos rompa todo cada vez que ocurre”, sostuvo Arranz.
Desde la tormenta de mayo, en Monte Hermoso comenzó un trabajo de recuperación del talud, que el mar había desbastado y hecho desaparecer. Para eso se descargaron más de 1.500 de arena en los últimos cinco meses en ese sector, que finalmente fueron tragados por las aguas el último lunes.
“Se lo llevó todo -lamentó Arranz-. Por si fuera poco, estábamos trabajando también con material geotextil y habíamos asegurado las pasarelas de madera, para que la gente pudiera bajar a la playa; eso también lo rompió la marea”.
Al respecto, el jefe comunal manifestó que es necesario determinar los pasos a seguir y las obras a llevar a cabo en el frente costero, para evitar consecuencias potencialmente más graves.
“La solución no puede ser de un día para el otro”, aclaró.
Decisiones
En la semana, el secretario de Obras Públicas montehermoseño, Marcos Fernández, había señalado que además de evaluar los daños del último temporal, es el momento de “tomar decisiones”.
“Esto no es fácil porque ya veníamos golpeados. Los 600 metros de playa frente a la planta urbana son los más perjudicados porque es el sector más bajo de la costa y no podemos recuperarnos de las últimas crecidas por los diferentes eventos naturales que tuvimos", había dicho.
En ese sentido, aclaró que se aguarda una opinión técnica para definir qué tipo de línea costera se utilizará en todo ese sector.
"Los murallones costeros de material sirven para proteger las edificaciones, pero no así a la playa, porque perjudica al recambio de la arena. Tenemos que hacer las evaluaciones teniendo en cuenta que la planta urbana se encuentra muy cerca del mar”, había manifestado.
Qué pasó
El temporal del último lunes volvió a causar estragos en el centro montehermoseño, provocando la rotura de parte de la explanada de la costa y de los accesos a la playa.
Incluso, en algunas calles, el mar salvó la protección costera e ingresó unos 50 metros dentro del ejido urbano.
Las imágenes, fotos y videos, rápidamente ganaron las redes sociales. Si bien lo ocurrido no significó peligro alguno para la vida humana, sí dejó un interrogante respecto: cómo puede evitarse que esto vuelva a ocurrir.
En este marco, volvió a plantearse la posibilidad de construir un nuevo murallón costero, como el que fue retirado años atrás. Si bien muchos plantean que es la mejor solución, otros señalan que eso no termina evitando que el agua ingrese a la ciudad ante una crecida del mar.