Ricardo Lorenzetti en Bahía: "El poder judicial tiene que perseguir aplicar la ley y eso, a veces, no genera buena imagen"
El juez de la Corte Suprema dijo que la cantidad de litigios aumentó y que la gente confía. También respondió sobre la inteligencia artificial, la Causa Vialidad y la Ley Penal Juvenil.
El ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, llegó a nuestra ciudad y consideró que los magistrados deben resolver para aplicar las leyes y alejarse del "populismo judicial", al que consideró "peligroso".
El letrado, oriundo de Rafaela y miembro desde 2004 del máximo tribunal del país, se encuentra en Bahía Blanca para disertar en dos charlas organizadas por el Departamento de Derecho de la Universidad Nacional del Sur.
"Los poderes judiciales, en todo el mundo, tienen mala imagen y yo diría que es bueno, porque si persiguieran tenerla harían populismo judicial y eso es peligroso. El poder judicial tiene que perseguir aplicar la ley y eso, a veces, no genera buena imagen”, sostuvo Lorenzetti en diálogo con La Nueva.
Agregó que "los poderes judiciales, como hoy los conocemos, nacieron para sustituir la sanción pública, que era juntarse en una plaza y tomar decisión de acuerdo al aplauso. En eso consiste el derecho, en aplicar las leyes aún en contra de la opinión pública".
El letrado destacó que "la cantidad de litigios aumentó enormemente, en todos los campos. Si la gente no confiara en los poderes judiciales, no iría a ellos. Todo se ha judicializado".
-¿Se debe completar la conformación de la Corte?
-Es necesario, porque la ley dice que tiene cinco miembros (actualmente funciona con cuatro). No hay un plazo. Tenemos una vacante, de la doctora Elena Highton de Nolasco, que se fue durante el gobierno de Alberto Fernández. No la completó él ni ahora tampoco. El problema básicamente es que se necesitan los votos de dos tercios del Senado, entonces es algo difícil. Se intentó, pero lo rechazaron, porque lo que ahora deberán intentarlo de nuevo.
-Un problema del poder judicial son las vacantes de cargos...
-Se avanzó y se cubrieron muchos, pero falta completar la Corte, la Procuración y muchas provincias tienen vacantes en sus justicias.
-¿Las recientes resoluciones judiciales implican complicaciones para el reciente Régimen Penal Juvenil?
-Las leyes que recién se aplican, y cuando son controvertidas, determinan un período de decisiones de este tipo. No puedo opinar sobre las decisiones, porque probablemente las apelen y lleguen a la Corte. Cuando uno ve los procesos, siempre se ven medidas cautelares que los suspenden, pero son transitorias. El debate más profundo es por qué se produce esto, si una ley penal juvenil es suficiente para solucionar el problema o no lo es.
"Ese es un debate serio por múltiples razones, primero porque la causa en el fondo es social, entonces hay que pensar una política que saque a esos chicos de la marginalidad y que además les de una oportunidad. Por ahí se empieza. Es un debate que hay que dar, que se habla desde hace muchos años, pero al final las soluciones son parciales y para salir del momento, pero el fondo del problema requiere un análisis profundo y complejo", siguió diciendo.
-¿Qué puede suceder con la postura que adoptará la defensa de Cristina Fernández en la causa Vialidad y el pedido de revisión de la condena?
-Tenemos que respetar a los abogados que lleva adelante la representación de su cliente. Si han decidido ejercer esa defensa, es respetable, es su derecho y no podemos opinar, porque si lo plantean debemos decidir. Esperaremos, por ahora la decisión es muy clara".
-¿A qué se refiere en su último libro con "El liderazgo del Caos"?
-La idea del caos y del liderazgo se refiere a que en este siglo estamos viendo una gran desconexión entre las instituciones y la sociedad. Las instituciones, sobre todo la dirigencia, responde a un lenguaje y a una realidad que ya no existen. Las personas comunes escuchan ese discurso, lo que se habla en el escenario público, y les parece muy alejado y desconectado, que no se refieren a sus problemas concretos. Esas instituciones fueron diseñadas hace 200 años y no se actualizaron.
"En ese tiempo cambió el sistema económico, porque hoy es rápido y acelerado, y cambió la sociedad, porque hoy tenemos una donde no hay una clase trabajadora homogénea. También se modificó el sistema ambiental, porque hoy estamos al borde de un colapso, y el mundo tecnológico, que es lo que más se nota en la vida cotidiana".
Lorenzetti sostuvo que "no es solo la IA, sino todas las tecnologías que interactúan. Uno pudede hablar en abstracto, pero la realidad es que va a ver impactos que ya se están produciendo, uno de ellos es en el trabajo. La dirigencia ni siquiera habla de esto y creo que hay que hacerlo para ayudar a la gente a enfrentar esta situación, darle esperanza y soluciones. Es un cambio fenomenal y por eso se produce ese caos".
-En el ámbito judicial, ¿la IA puede reemplazar a la decisión humana?
-Puede reemplazarla, pero nosotros no lo aconsejamos. Hay un ámbito positivo y que tiene que ver con la posibilidad de acelerar muchísimo los juicios, porque tal vez el problema más grande que hay de cara a la población es la lentitud, entonces con mucha tecnología los juicios podrían ser muy rápidos. Pero después también está la decisión. La gente cree que la resolución de la inteligencia artificial es imparcial, pero no lo es, porque los algoritmos tienen un programa y eso nos puede llevar a decisiones arbitrarias.
"No son todos los casos iguales. Una persona que va a buscar una decisión de una jueza o un juez quiere que la escuchen, que la entiendan. No es un acto automático, quieren que entiendan sus argumentos, que es su caso, que es un conflicto particular. Siempre detrás de un expediente hay personas", finalizó.