Es disc jockey profesional y quiere erradicar la cumbia y el cuarteto del vestuario de Libertad
La vida del defensor bahiense Gianluca Falcioni se reparte entre el fútbol y el arte. Tiene 23 años, hasta los 14 tocó el violonchelo y es hijo de un papá músico y una madre bailarina. El resto lo contó él.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
Muchas veces lo vi jugar de central, también de lateral por la derecha, hasta de carrilero por el mismo sector en su paso por Comercial, pero jamás de 3, tal como aconteció el domingo, cuando su equipo, Libertad, superó 1-0 a La Armonía por la fecha 7 del torneo Clausura de la A liguista.
“En la defensa pasé por todos los puestos, pero no creo que haya sido por condiciones o cualidades técnicas, lo atribuyo a que me animé a cumplir lo que me fueron pidiendo los entrenadores”, avanzó Gianluca Falcioni, el multifacético futbolista y artista que se sumó como refuerzo el milrayita en abril de este año.
--¿Qué sensaciones les dejó el triunfo ante la V?
--Nos dio mucha paz, porque no podíamos parar de caer en las posiciones. En todos los partidos salimos a buscar la victoria, pero nos estaba costando hacer goles, ser nosotros mismos y cuidar una ventaja a favor. Ante La Armonía salió todo redondito.
--¿Todo?
--Bueno, casi, porque a la noche de ese día, nuestro capitán, Facundo Carnicero, avisó en el grupo de WhatsApp que había hablado con Daniel Correa (el DT del conjunto de Villa Rosas) y que le había comunicado que iba a dar un paso al costado. Nos sorprendió, por como habíamos jugado y por la victoria, incluso porque aquella tarde habíamos vuelto al club y era todo alegría y festejos.
“Al otro día nos juntamos en el club y Dani se despidió como tenía que ser, con el respeto que manejó siempre. Nos explicó que está atravesando un problema personal, que esta vez tenía que priorizar la familia y lo entendimos perfectamente. No solo eso, nos comprometimos a acompañarlo”.
--¿En cuántas palabras lo definirías como entrenador?
--Un profesional con todas las letras, hasta el último día trabajó al 110 por ciento. Un tipo piola y gran persona, siempre manejándose con honestidad y compromiso, aún cuando nos caíamos en la tabla general de la temporada y éramos criticados por todos.
“Solo tengo palabras de agradecimiento hacia él, que confío en mi cuando yo había arrancado el año mal en Liniers, porque no era tenido en cuenta y jugaba en Reserva”.
--Y ahora el “Patón” Ehulech.
--Las prácticas que ya tuvimos con él fueron muy buenas. Nos aclaró que venía a darnos una mano y que el objetivo era terminar lo más arriba posible en este torneo y en el anual. Es de pocas palabras, pero sí un entusiasta con ideas y muchas ganas.
Gian comenzó su peregrinar en el fútbol en la Escuelita de Bella Vista, a los 14 años emigró a Liniers y a los 17 se fue a Defensa y Justicia (junto a Valentín Valeri, volante de Villa Mitre), donde permaneció entre 2021 y 2022.
Con otra preparación y más formado físicamente, regresó a Liniers, entrenando con el plantel de Federal A y compitiendo con el equipo local en la Liga del Sur.
En 2024 arribó a Comercial y en 2025 se sumó a Sporting, aunque el primer semestre estuvo sin ver acción por una osteocondritis aguda que le hacía ver las estrellas.
“En julio arranqué y terminé el campeonato a buen nivel, aunque tuve que volver a Liniers, donde inicié el año sin jugar y sin ser citado para los partidos porque no era tenido en cuenta por la dupla técnica (Ribes-Romero)”, aseveró quien, tras su llegada a Libertad, se perdió dos cotejos del Clausura (Bella Vista y Liniers) por haberse contagiado de ¡varicela!
“Increíble, me levanté un domingo, el día que jugábamos contra el Gallego, y estaba todo brotado, parecían lunares pero no, eran puntos rojos que en un momento me empezaron a picar. Fue muy desesperante, la pasé muy mal”, reaccionó el futuro Martillero Público (está cursando el primer año y le va muy bien con la carrera).
“Ojalá me pueda recibir en un año y medio”, pide este vendedor de mates, disc jockey profesional y que a los 23 años sigue viviendo en cada de mamá (Nevenka Kuchán) y papá (Gabriel), en el barrio San Ignacio.
“Cada vez que hago un reel en Instagram ofreciendo los mates en la redes sociales, en el vestuario me liquidan, algunos me imitan y se me c… de risa”, cuenta mientras revisa la agenda de contrataciones y cuáles son los lugares a donde tiene que ir a pasar música en lo que resta de septiembre.
“Me suelen contratar para fiestas privadas y también para ambientar eventos empresariales, aunque me comprometo si no se me interpone con el fútbol, por ahora mi prioridad”, comenta sin aumentar su caudal de voz.
--¿Qué es lo que más se escucha hoy?
--Mucho regetón y algo de electrónica, aunque los pibes no salen de Wisin y Yandel, Daddy Yankee y Ozuna, bien clásicos. Y la gente grande te pide rock y música de los ´80 y ’90.
--Y en el vestuario, ¿qué piden?
--Mientras nos cambiamos suena Q' Lokura (famosa banda argentina de cuarteto), pero mis compañeros son muy básicos y es por eso que pretendo erradicar la cumbia y el cuarteto. Los quiero culturizar un poco, pero me cuesta hacerlos entrar en razón, je.
--¿Sos jardinero también?
--Ja, ja, el que te pasó el dato me conoce. Corto el pasto en mi casa y también me toca limpiar la pileta en temporada de verano.
“Hice de todo, repartí viandas, fui canchero en el complejo Zibecchi de Liniers, planillero en la Liga Municipal de baby fútbol, cadete y barman en acontecimientos con amigos.
--¿Sabés qué dejé para lo último, te lo imaginás?
--Ja, ja, mi lado artístico. Hasta los 14 años toqué el violonchelo, pasión que heredé de mi abuelo (Jorge Daniel) y mi papá, integrantes de la Orquesta Sinfónica bahiense. Mi hermana (Florencia) es violinista de la Sinfónica y mi otra hermana (Lucía), que vive en Alemania, también es violonchelista de alma y corazón.
--Una familia con el arte impregnado en la piel.
--Sí, y mi mamá fue bailarina del Ballet del Sur en nuestra ciudad.
Además de Lucía y Flor, tiene otro hermano, Bruno, también futbolero y actual arquero de Ferroviario en la Liga de Coronel Dorrego.
--Un ex compa tuyo (que tiene nombre de calzado industrial pero no te lo voy a decir) me contó que cuando Bruno y vos entrenaban en Liniers terminaban peleados siempre.
--Sí, él me buscaba roña porque yo soy el más chico. Después de cada práctica nos subíamos a una motito que teníamos y no nos hablábamos hasta llegar a casa. Se nos pasaba enseguida, estaba todo bien, eran guerras de egos…(risas).