La ciudad revitaliza otro de sus espacios públicos
La plaza de las Américas sumará juegos, deportes y áreas de encuentro mediante una intervención que apunta a aprovechar mejor su superficie y ubicación.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Continuando con la política de equipar con juegos distintos paseos y plazas de la ciudad, la municipalidad puso en marcha, luego de un llamado a licitación, la construcción de las bases y contrapisos necesarios para su colocación en la plaza de las Américas.
La apertura de ofertas se realizó con un presupuesto oficial (PO) de 89,4 millones de pesos y un plazo de obra de 60 días.
La propuesta más baja fue presentada por Vigata Construcciones, con 70,9 millones de pesos, un 20,70% por debajo de PO. La segunda más baja fue de Suelmaq SA, con 76,8 millones de pesos, un 14,06% en menos, y se ubica luego la oferta de Carreteras 2000, con 82,6 millones de pesos, un 7,55% debajo del PO:
Como en intervenciones anteriores de similares características realizadas en las plazas Rivadavia y Brown, los juegos serán aportados por privados, en este caso a cargo de la firma Cargill.
La plaza de las Américas se ubica a la altura de avenida Colón al 1800, entre Nueva Provincia y Sáenz Peña. Inaugurada en 1992, ocupa poco más de una manzana y tiene en su centro un monumento conmemorativo a los 500 años del descubrimiento de América.
El lugar tiene un gran potencial para consolidarse como plaza, aunque resulta evidente la necesidad de reforzar su tratamiento paisajístico, sumar árboles y equipamiento, con un pensamiento acorde a sus dimensiones.
La memoria descriptiva de la obra a realizar señala esa circunstancia.
“La plaza no dispone de espacios adecuados de calidad destinados a juegos infantiles, ni un sector específico para actividades deportivas, contando únicamente con equipamiento deportivo de baja intensidad, lo que limita el uso y disfrute por parte de los vecinos”.
La intervención busca mejorar el espacio, sumando sectores de juegos infantiles —de manera accesible, integradora y segura— y otros destinados a entrenamiento de alta intensidad.
A cargo del municipio está en marcha la construcción de contrapisos de hormigón con incorporación de fibras plásticas terminado con un endurecedor gris claro, terminación fratachado con textura rugosa, adecuada para la colocación de un piso de caucho.
La obra incluye las excavaciones para las fundaciones de un pórtico de hamacas y una pista de calistenia, ambos equipos como parte de la donación de Cargill.
Una vez colocados, alineados y nivelados los juegos, la contratista procederá al hormigonado de las bases.
Por último, se colocarán cinco bancos de hormigón y tres mesas del mismo material con cuatro asientos cada una, de modo de reforzar la posibilidad de permanencia y descanso.
Los juegos
Los aparatos a instalar incluyen un circuito de calistenia, un pórtico con hamacas, un mangrullo mediano, otro similar primera Infancia y un domo.
La calistenia está conformada por estructuras y barras diseñadas para entrenar usando el peso corporal y encadenar distintos ejercicios para trabajar fuerza, resistencia y movilidad.
Los mangrullos tienen forma de castillo y permiten el ingreso a través de sogas o escaleras y el descenso mediante toboganes rectos, con caída helicoidal y tubo de bomberos.
El modelo Primera Infancia está diseñado para niños más pequeños, con una escala, alturas y recorridos accesibles.
La historia
La plaza de las Américas fue inaugurada el 12 de octubre de 1992, en homenaje a los cinco siglos del descubrimiento de América. Tiene en su centro un monumento con forma piramidal de 12 metros de alto, el cual sostiene un globo terráqueo metálico de tres metros de diámetro.
En tres caras el basamento tiene murales realizados en mayólica por el artista Domingo Cerella, los cuales muestran a Cristóbal Colón, el desembarco en América y las carabelas utilizadas en 1492.
En el acto inaugural del espacio, el entonces intendente Jaime Linares asumió el compromiso del cuidado y mantenimiento del lugar y señaló que la plaza se asumía como “símbolo del comienzo de una nueva civilización”.
Si bien es habitual que al lugar se lo mencione como “plaza Colón” (así incluso figura en Google maps), ese nombre corresponde al paseo ubicado en Zelarrayán al 900, también inaugurado en 1992 como parte de tan significativa fecha.