El ojo en el 7M: cómo el fotoperiodismo bahiense llegó a la muestra de ARGRA
Imágenes representativas de Pablo Presti, Sebastián Lobos y Emmanuel Briane fueron puestas en valor por colegas de todo el país. El detrás de escena de los retratos en medio de la tragedia.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
Dos aristas. Por un lado, el deber profesional. Por el otro, la conmoción personal.
Fueron los escenarios donde los fotógrafos Emmanuel Briane, Pablo Presti y Sebastián Lobos obtuvieron imágenes en la mañana del sábado 7 de marzo de 2025, mientras se desarrollaba la trágica inundación de Bahía Blanca, que dejó 18 personas fallecidas, destrozos y pérdidas varias veces millonarias (con afectación también en Ingeniero White y General Daniel Cerri).
Hoy, algunas de sus fotos fueron elegidas para ser exhibidas en la muestra anual de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA).
Se trata de un reconocimiento que no solo resalta la calidad, sino que abre el debate sobre cómo se desenvuelve el oficio en medio del desastre. Es que, por definición, la labor del reportero gráfico se debate —continuamente— entre la mirada estética, el registro testimonial de la historia y la cruda realidad del entorno.
Para Presti, la selección de las imágenes representa —fundamentalmente— un sentido de pertenencia.
“Yo me siento parte de un grupo de gente, de fotoperiodistas, de reporteros gráficos que vamos por la vida mirando y dejando nuestra mirada plasmada en un documento que, en un punto, es testimonial, es un registro histórico”, explica, al tiempo que subraya: “A pesar de la subjetividad de cada mirada, se busca aportar una cuota de objetividad para narrar la realidad”.
Por su parte, Briane define esta distinción de ARGRA como algo más que gratificante: “Es una muestra que fue seleccionada por colegas de todo el país; es gente del oficio. Eso hace que uno se sienta tranquilo con su trabajo”.
Briane —quien además es periodista y oriundo de Saavedra— considera que la fotografía, más que una pasión, es un trabajo que implica una enorme responsabilidad.
“Es una herramienta que me deja llevar a cabo mi pasión, que es el periodismo. Hoy creo, con el tiempo, que es la herramienta más linda para ejercer periodismo porque no necesita palabras: con las imágenes es suficiente”, sostiene.
En sintonía, Lobos percibe este reconocimiento de sus colegas: “Bueno, es como que te dicen: 'Vas por buen camino; estás haciendo bien las cosas”.
También destaca que la selección de estas imágenes, tomadas en un contexto adverso, acarrea una carga tan profesional como emotiva.
Entre testigo y víctima
La inundación del 7M puso a prueba el temple y los límites profesionales de los tres reporteros, quienes debieron balancear sus propias situaciones personales con la urgencia de salir a la calle a documentar el drama que se atravesaba.
Briane —quien trabaja en La Nueva.— recuerda lo complejo de aquellas jornadas: “No fue fácil. Nosotros también la pasamos mal porque formamos parte de la comunidad y casi no podíamos salir de nuestra casa”.
El ejercicio del fotoperiodismo exige una mirada entrenada, pero disociada en el momento de actuar: “Es raro. Porque uno está viendo con otro ojo a ver qué pasa alrededor y qué le pasa a la gente pero, a su vez, también es consciente de que es su trabajo”.
Briane dijo que los límites están muy claros: “Yo no me podía poner a ayudar, por ejemplo, a una persona que solicitaba ayuda médica porque no tenía herramientas para hacerlo. En ese momento mi trabajo era mostrar (lo que sucedía); me concentré en eso”.
Para Presti, el desastre marcó un quiebre en su trayectoria habitual, ya que esta vez la tragedia no le ocurría a otros, sino a él mismo y a su entorno.
“Es una de las primeras veces, o por lo menos la que más fuerte sentí, donde no solamente fui testigo, sino parte del hecho. Es una de las ocasiones donde más me involucró estar en el lugar y tomar acción ahí mismo”, dice.
Durante las primeras horas de aquel día, Presti dividió sus esfuerzos entre resolver problemas de seres afectivos afectados y comenzar a registrar los hechos.
De esa dura jornada surgió una de las imágenes más emblemáticas y difundidas del temporal: el rescate en lancha de una vecina que conoce desde su infancia, a quien luego de fotografiar pudo dar cobijo en su propia casa.
“Miro esa foto y me da una doble sensación: es una imagen que estaba muy bien desde el punto de vista del registro, de lo que transmitía, de lo que contaba por la situación, pero al mismo tiempo es alguien muy cercano; fue fuertísimo”, relata.
Lobos, quien reside en el octavo piso de un edificio del área céntrica bahiense y solo sufrió por los cortes de energía, experimentó una inquietud inicial por la situación de sus padres. Tras confirmar que su familia se encontraba a salvo, decidió ir de inmediato a registrar la catástrofe utilizando sus propios equipos.
“Tuve la oportunidad y salí a registrar lo que veía. Hasta cierto punto, en la tragedia mi rol fue ese”, comenta Lobos, quien recorrió diversos puntos inundados de la ciudad.
La pasión y el trabajo
Para estos profesionales, la línea que divide la vida privada, el trabajo y la pasión es sumamente delgada; casi inexistente.
Lobos reflexiona sobre esta entrega total: “Es una profesión muy vivencial y, hasta cierto punto, placentera. Es muy difícil de poner un paño frío en el tiempo y decir: 'Bueno, listo, hasta acá trabajo y luego es mi vida privada'. Todo trasciende y confluye históricamente”.
Además, recalca el peso de capturar momentos irrepetibles. “Con el paso del tiempo hay fotos que tienen mucha carga emotiva, histórica y sabés que no las podés repetir; no va a pasar nunca más”, cuenta.
Al reflexionar sobre si la mejor foto de sus carreras ya ha sido capturada, los tres coinciden en una mirada humilde y de constante superación (NdR: típica del oficio).
Briane menciona que, más allá de buscar la imagen de su vida, el reportero persigue “reflejar bien la situación en momentos difíciles que quedan grabados para siempre”. Presti asegura que “siempre va a ser la que viene”, mientras que Lobos aporta otra mirada con optimismo: “Yo sigo creyendo de que la mejor foto es la que voy a sacar mañana”.
¿Cuándo se podrá ver la muestra en Bahía Blanca?
La muestra anual de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) es una exposición colectiva que se organiza desde hace 37 años.
Reúne el trabajo de fotoperiodistas de todo el país, quienes presentan imágenes agrupadas en categorías que emulan las secciones de un diario, tales como política, deportes, vida cotidiana y fotorreportajes o series.
La exposición se caracteriza por los siguientes aspectos clave:
—Selección horizontal y colectiva: las imágenes no se eligen para otorgar premios, sino para conformar una participación colectiva que refuerza el sentido de pertenencia a la Asociación.
La selección está a cargo de un comité editor compuesto por colegas de los mismos reporteros gráficos. Las fotografías se seleccionan tanto por su fuerza e impacto visual como por la relevancia periodística del acontecimiento que retratan.
—Registro histórico del año anterior: cada muestra anual expone los hechos periodísticos sucedidos durante el año inmediato anterior (por ejemplo, la edición actual expone fotos del año 2025). En esta ocasión se seleccionaron entre 140 y 150 fotografías.
—El Anuario: como parte de la muestra, se edita un libro-registro llamado Anuario. Este volumen funciona como un documento y recordatorio visual de la memoria histórica de la Argentina. Recientemente se volvió a imprimir tras haber estado suspendido desde la pandemia de COVID-19.
—Carácter itinerante: la exposición se inauguró inicialmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) —en la Defensoría del Pueblo, en Av. Belgrano 570— y, tras finalizar su período allí —hasta este sábado 29— prevé recorrer distintas ciudades como Viedma, Córdoba, Rosario, La Plata y Tucumán.
Así entonces, en nuestra ciudad ya han comenzado las gestiones para que esta muestra pueda exhibirse en los meses venideros en algún recinto que pueda contener a la mayoría de las imágenes elegidas como las mejores de 2025. Entre ellas, las de Lobos, Presti y Briane.
Nota: Las imágenes que ilustran este desglose fueron realizadas por el fotógrafo bahiense Facundo Morales, quien reside en Buenos Aires.