Pequeñas intervenciones urbanas (la ciudad posible)
Lugares que tiene un potencial, espacios que pueden transformar su estética, una mirada superadora.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Lugares, edificios, calles. La ciudad todo lo contiene, como parte de su estructura física. Se muestra en cada recorrido a partir de un paisaje urbano que nos confronta cada día.
Bahía Blanca tiene mucho por mejorar y potenciar, por reconvertir sitios insípidos o incompletos, de modo que su estética sea más valiosa y atractiva.
Los siguientes ejemplos, ilustrados mediante inteligencia artificial, plantean algunas intervenciones que pueden mejorar o completar lo existente.
La (otra) entrada al parque
Habituados desde siempre, el ingreso al parque de Mayo es por avenida Alem y Córdoba. Allí se construyó, en 1942, el portal, marcando y jerarquizando ese punto. Pero no es el único acceso. Al paseo se accede por varios puntos, entre ellos la diagonal de Florida y avenida Alem, postergada, ignorada y desaprovechada. Un portal de líneas modernas y la pavimentación de la calle es parte de una renovación del principal paseo de la ciudad.
Las mejores pistas
La ciudad no ha evolucionado en materia de infraestructura para el atletismo. Sus dos pistas más emblemáticas, la del parque de Mayo y la del complejo de las tres villas, siguen siendo de tierra, una terminación inapropiada y que lejos está de estimular su uso. Reconvertir esos sitios con materiales adecuados significaría un salto de calidad enorme y un incentivo para la práctica deportiva.
Vivir el arroyo
La ciudad ha resignado tener un curso de agua a cielo abierto cruzando su planta urbana. Lo entubó. Quedó a la vista en un tramo reducido, entre el partidor del parque y el puente de calle Casanova. La generosa franja de tierra que oficia de ribera en ese recorrido es uno de los espacios públicos de mayor concurrencia. El arroyo, con su habitual modestia y su transformación con las lluvias, puede sumar valor a partir de un tratamiento paisajístico. Que en su resolución se consideren esas circunstancias, que soporte las crecidas y se convierta en un sitio distinto.
El ancho pavimento
La avenida Cerri es un sitio singular de la ciudad. Distinto y emblemático, durante décadas parte de la puerta de entrada a la ciudad. En 1940 se construyó en su centro una isleta, que convirtió a la calle en un bulevar, haciendo que su ancho no fuera un inconveniente para las cientos de personas que cada día la cruzaban. En los 80 se reconstruyó el pavimento y ese espacio se perdió. No sería malo recuperarlo, para que aporte sombra y espacio, mejore su escala y haga su recorrido más atractivo.
Una plaza en espera
La plaza Rivadavia siempre espera una mejora. Paseo histórico de la ciudad, el centro del centro. Su trazado actual fue definido en 1943 y desde entonces varias veces se ha planteado su puesta en valor, intervenciones que potencien su uso y que la conviertan en un sitio atractivo, donde las plantas y las flores marquen la diferencia. Si es complicado intervenirla toda, es posible pensar en canteros, en partes, en sectores. Es el espacio a potenciar.
La pileta
Se cumplen este año 15 años del anuncio del intendente Cristian Breitenstein de construir una pileta municipal en el parque de Mayo, recostada sobre la avenida Alem. Se delimitó el terreno y se construyó un edificio de 353 m2 destinado a vestuarios, oficinas y enfermería. Nunca se salió de esa etapa. Ha habido intentos con particulares, la idea de involucrar a privados, la posibilidad de conseguir financiamiento. Hoy no está en carpeta, las prioridades son otras, pero la propuesta sigue siendo interesante y atractiva.
Puesta en valor
Existen en la ciudad cientos de viviendas en mal estado, por falta de mantenimiento, algunas inventariadas como bienes de valor patrimonial. No es un tema simple de resolver, pero sería muy sano encontrar caminos para que los privados puedan invertir en esas mejoras, a favor de sus propios intereses y los de la ciudad. El alcance incluye a todo tipo de edificio, desde el señorial hasta el modesto de madera y chapa. Cada cual con su estilo dan cuenta de una época.
Palos en la rueda
No parece algo complicado, pero la realidad es que han fracasado todos los intentos por reponer la rueda colocada el 11 de abril de 1956 en la vereda vecina al portal del parque de Mayo. Fue un sentido homenaje del museo histórico a quienes formaron parte de la gesta fundacional. Con el tiempo el elemento fue perdiendo partes, hasta quedar con apenas tres rayos. La reposición es un gesto de respeto y consideración, hacia quienes nos precedieron y la manifestación de una sociedad a la que le importa este tipo de testimonio.