El representante de Fate en Bahía Blanca y la región admitió que se sorprendió con el cierre de la fábrica
Marcelo Alaux habló con el programa Allica y Prieta, que se emite por La Nueva Play.
La industria del neumático atraviesa un momento bisagra tras conocerse la decisión de la firma Fate de finalizar su producción nacional, una noticia que impactó de lleno en sus representantes regionales.
En diálogo con Allica y Prieta, el programa que se emite por La Nueva Play., Marcelo Alaux, referente de la marca en Bahía Blanca y la zona, manifestó su sorpresa por la celeridad de la medida, aunque reconoció que los desajustes en los costos de fabricación local ya venían anticipando un escenario complejo.
Según explicó el empresario, la producción de neumáticos para maquinaria agrícola y convencional ya se había trasladado a Brasil el año pasado, bajo un esquema donde otras plantas fabricaban para la marca argentina debido a la imposibilidad de alcanzar costos competitivos en el país.
"La verdad es que nos sorprendió la decisión, más allá de que veníamos viendo en reuniones y charlando el tema de que a Fate no le cerraban los números el fabricar acá. Ya todo lo que es agrícola y convencional no se fabricaba más en el país y se estaba trayendo de Brasil, que lo fabricaba otra planta con la marca Fate. Se había empezado a buscar diferentes líneas buscándole un costo que acá no llegaban. Esa fabricación en Brasil empezó a darse el año pasado", explicó.
El fin de la etapa industrial de Fate golpeará especialmente al segmento agrícola, una línea que requiere maquinaria específica y un uso intensivo de mano de obra, factor que, según las teorías que maneja el sector, terminó inclinando la balanza hacia el cierre por su alto costo operativo.
Alaux señaló que "si bien la marca de 80 años de trayectoria no desaparecerá, el futuro parece estar orientado estrictamente a la importación". Esta transición encuentra a los distribuidores locales en un estado de alerta y con información aún escasa, refugiándose por el momento en el stock propio para garantizar la continuidad del servicio a sus clientes.
"Tenemos locales en Bahía Blanca, en Pigüé y Trenque Lauquen. Cubrimos gran parte de la provincia de Buenos Aires y La Pampa. La realidad es que hoy nos encuentra con stock propio, como para saber qué es lo que va pasar y ver para dónde vamos. Todavía es muy cercano para saber, porque la información que hay es muy escasa todavía. Hablando de todos los locales estaríamos entre los 25 y 30 empleados", detalló.
El diagnóstico sobre la crisis de la industria nacional es contundente: una demanda estancada y una competencia desigual frente a los productos asiáticos.
El representante local de Fate destacó que la reciente quita de impuestos a lo importado, sin un alivio fiscal equivalente para la producción local, fue el "cachetazo" final para una industria que ya venía golpeada por años de inestabilidad y conflictos sindicales. Para Alaux, a pesar de la calidad de la mano de obra argentina, la falta de "reglas claras" y de herramientas para que el capital nacional pueda competir en igualdad de condiciones terminó por asfixiar el modelo productivo de la única fábrica de capitales netamente argentinos en el rubro.
"Se amplió la oferta y la demanda sigue siendo la misma o menos capaz, pero viene de años donde la industria nacional está golpeada y esto fue un poco el detonante que le termina de dar el último cachetazo", mencionó.
Pese al clima de incertidumbre, desde la distribución regional buscaron llevar tranquilidad tanto a sus empleados como a su cartera de clientes.
"Somos una empresa de más de 40 años que siempre vendimos neumáticos. Seguiremos vendiendo neumáticos; es lo que sabemos hacer. Sea Fate o no sea Fate. Por eso queremos llevar un poco de tranquilidad, no solo a nuestros empleados, sino también a nuestros clientes", cerró.
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