Confirmaron la condena para un expolicía que confesó un abuso sexual
Nelson Pintos Padilla fue sentenciado a fines de 2025 por hechos cometidos en perjuicio de una menor. Casación ratificó la pena a 14 años y 10 meses de prisión.
El Tribunal de Casación Penal bonaerense confirmó la condena para un expolicía bahiense que durante el juicio oral confesó haber abusado sexualmente de una niña.
“Fue así, no sé qué me pasó”, reconoció Nelson Nicolás Pintos Padilla (44) ante la jueza María Mercedes Rico, integrante del Tribunal en lo Criminal Nº 2, que el 8 de septiembre del año pasado lo sentenció a 14 años y 10 meses de cárcel.
Al momento de los alegatos, tanto el fiscal Marcelo Romero Jardín como la abogada Viviana Lozano (representante legal de la víctima y su familia) habían reclamado una sanción de 15 de prisión.
El exefectivo de la DDI de nuestra ciudad se encuentra actualmente alojado en la Unidad Penal N° 4 de Villa Floresta, donde cumple la pena, que vencerá el 4 de septiembre de 2039.
Recientemente, la Sala V del Tribunal de Casación ratificó el fallo dictado por la magistrada de nuestra ciudad, que declaró culpable a Pintos Padilla de los delitos de abuso sexual simple, en concurso real con abuso sexual simple reiterado y agravado.
Según la investigación, los hechos por los que el expolicía fue sancionado sucedieron entre febrero y marzo de 2019 en una vivienda de la ciudad de Necochea, cuando la víctima tenía 11 años, y el hombre manoseó a la joven en sus partes íntimas.
Además, se registraron otros hechos similares, entre marzo y septiembre de ese año, en distintas viviendas de Bahía Blanca, luego de lo cual el acusado la amenazaba para que no contara lo sucedido, porque si lo hacía le iba a hacer lo mismo a otras integrantes de su familia.
En todos los casos el sujeto aprovechaba la proximidad que tenía con la niña y los momentos en los que se encontraba junto a ella.
Salida a la luz
El caso fue denunciado en abril de 2020, cuando la víctima logró vencer su temor y contarle a una prima los abusos sexuales que estaba sufriendo por parte del acusado.
A partir de esta revelación, sus tías también tomaron conocimiento de la grave situación y se la comentaron a la madre de la menor, quien realizó la correspondiente denuncia penal.
Recién en 2022 la pequeña estuvo en condiciones de poder declarar mediante el sistema de cámara Gesell, donde brindó una descripción de los abusos que había sufrido y dio detalles sobre los momentos y lugares en los que se cometieron.
Su progenitora declaró en el debate y describió la forma en que se enteró, además de mencionar haber advertido cambios en el comportamiento de la niña con posterioridad a los hechos denunciados.
Fue "otra" hija
La madre aseguró que “nunca más logré tener a la misma hija” y que tras enterarse de la detención de Pintos Padilla (registrada el 5 de noviembre de 2024) su hija le comentó: “me creyeron”.
También consideró que la menor se dio cuenta de lo que pasaba a partir de las charlas de Educación Sexual Integral (ESI), que tuvo en la escuela.
En el juicio también brindaron su testimonio otros familiares de la nena y los psicólogos que actuaron en el caso.
Habló y admitió
En el fallo condenatorio, la jueza María Mercedes Rico indicó que “el abrumador cuadro probatorio” terminó complementándose con la confesión de Pintos Padilla, luego de escuchar la declaración de la madre de la menor.
“Sí, fue así, no sé por qué lo hice, nunca me había pasado algo así”, admitió el expolicía en la sala de audiencias ubicada en Estomba 34.
En otro tramo de su declaración dijo estar arrepentido y, consultado si había amenazado a la niña para que guardara silencio, solo respondió: “Sí, es posible”.
Acerca del testimonio de la víctima, la magistrada refirió que la menor contó los hechos con “precisión y consistencia, dando cuenta que han sido real y genuinamente vividos”.
Al momento de resolver la pena impuesta, a 14 años y 10 meses de prisión, contempló como atenuante la confesión realizada por el Pintos Padilla.
En tanto, a modo de agravantes, se valoraron la condición de policía del hombre, la diferencia de edad y físico con respecto a la víctima y las secuelas psicológicas provocadas a la adolescente.
Por todo ello, la jueza consideró probada la responsabilidad del sujeto y le impuso la pena de prisión efectiva y en las últimas horas sus colegas de Casación confirmaron esa resolución.