Fuerte condena a un peligroso reo que dejó su huella "pirata" en Bahía
Fue noticia en 2015 por integrar una banda que cometía secuestros extorsivos, entre ellos al expiloto “Lalo” Ramos. Ese año cometió en Bahía un violento asalto.
Arnaldo Gabriel Villalba hoy, a los 33 años, pasa sus días en una cárcel. Y no tiene perspectivas de obtener la libertad al menos en las próximas décadas.
La Cámara Federal de Casación Penal le acaba de confirmar una condena única a 35 años de prisión por distintos delitos cometidos en banda, como el recordado secuestro extorsivo del piloto de TC Eduardo “Lalo” Ramos.
Villalba, quien también se hacía llamar Mariano Jesús y lo conocían como “El Enano”, es oriundo de Almirante Brown y su “furioso” historial delictivo se focalizó en el conurbano, pero en aquel intenso 2015 también dejó su huella delictiva en Bahía Blanca.
Fue con un golpe comando, tipo “piratas del asfalto”, que le valió de parte de la Justicia local una de las sentencias (a 4 años y 3 meses de cárcel) que ahora se unificaron.
La noche del 31 de mayo de 2015, “El Enano” y al menos otros 7 delincuentes ejecutaron un golpe comando que se inició en la estación de servicio Rodovía, ubicada en el cruce de las rutas 33 y 3 sur.
A mano armada, con violencia y roles definidos, redujeron a los dos choferes y un guardia de un camión que trasladaba más de mil celulares Alcatel y Huawei y 792 hornos a microondas BGH, en tránsito desde Tierra del Fuego hacia la localidad de Carlos Spegazzini.
El operativo fue planificado para apoderarse de la carga de altísimo valor y, al mismo tiempo, evitar que los transportistas pudieran alertar rápidamente a la Policía, ya que los mantuvieron en cautiverio en otros vehículos que iban de apoyo.
Mientras una parte de la banda se llevó el camión, en los vehículos que actuaban de apoyo se ocultaron a las víctimas, encapuchadas, a fin de garantizar la fuga y evitar que reconocieran el camino.
Ya en la mañana del 1 de junio, en la zona rural de Gorchs, a menos de 150 kilómetros de CABA por la ruta 3, la Policía intentó parar al camión, pero dos delincuentes que estaban en la cabina (entre ellos Villalba) hicieron caso omiso y continuaron en dirección a San Miguel del Monte.
Sin embargo, a unos 800 metros detuvieron la marcha, abandonaron el camión y ascendieron a una Citroen Berlingo que venía de apoyo.
Con una mayor cantidad de patrulleros sumados al operativo, la persecución terminó a unos 20 kilómetros, con la detención de 6 de los delincuentes, entre ellos Villalba.
Horas después, en campos de Gorchs aparecieron, con precintos en sus manos, las tres víctimas sanas y salvas, aunque muy afectadas emocionalmente, luego de casi 10 horas de cautiverio.
Por aquel violento raid delictivo, el Tribunal en lo Criminal Nº 1 de Bahía Blanca condenó a los 6 delincuentes.
Villalba recibió 4 años y 3 meses de prisión, así como Víctor Ezequiel Torres y Matías Aguirre.
Víctor Ezequiel Lucidi y Jorge Alejandro Vázquez Vera, en tanto, fueron condenados a 5 años y 3 meses de cárcel y Carlos Alberto Achával recibió 5 años de prisión.
Robo triplemente calificado por el uso de arma, por su comisión en poblado y en banda y por tratarse de mercadería en tránsito y privación ilegítima de la libertad agravada en concurso real de delitos fueron los delitos señalados.
Antes y después
Al menos “El Enano” Villalba tuvo un 2015 muy cargado en materia delictiva, que hoy está pagando con la prisión.
Antes y después del frustrado robo que se inició en Bahía, formó parte de organizaciones criminales dedicadas a cometer nada menos que secuestros extorsivos, un delito muy en auge por aquellos tiempos y que hoy virtualmente desapareció del mapa bonaerense.
En mayo de ese año formó parte de la banda que, simulando ser policías, interceptó a un empresario en Canning, partido de Ezeiza, en medio de un montado operativo de tránsito en la ruta 6.
Por la víctima, dueña de una firma de logística con oficinas en Puerto Madero, pidieron 300.000 pesos de rescate y, cuando el socio estaba a punto de hacer una entrega vigilada del dinero, fue liberada en la zona de Guernica, ante el riesgo inminente de detención de los captores.
En una de las comunicaciones con el entorno del empresario, la Policía identificó la voz de Villalba porque era “conocido” y ya había participado de un secuestro anterior, con una condena a 15 años de cárcel.
Al allanar su vivienda en Almirante Brown, secuestraron un chaleco antibalas, un handy, armas de fuego y una baliza de las que se utilizan en los controles ruteros, así como precintos y guantes de látex.
Pero Villalba no fue localizado y siguió con sus andanzas.
El 18 de agosto, junto con Matías Emanuel Ávalos y Pablo Javier Gaitán, protagonizó el recordado secuestro al piloto Eduardo “Lalo” Ramos y a un amigo suyo.
Fue bajo la misma modalidad. Un control de tránsito simulado en el kilómetro 40 de la ruta 2, a la altura de Berazategui.
Ramos y su acompañante fueron interceptados cuando viajaban desde Mar del Plata a la Capital, para participar de una cena.
Los separaron -uno quedó secuestrado en un auto y otro en una vivienda- y por el rescate se pagaron 35.000 dólares.
Las crónicas policiales cuentan que Villalba estuvo a punto de ser capturado pero se tiroteó con la división Antisecuestros de la Policía Federal y logró escapar, aunque poco tiempo después finalmente cayó y no volvió a salir.
El 27 de marzo pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de La Plata le impuso una pena única a 35 años de prisión, al unificar todas las sanciones penales en su contra, entre ellas el robo cometido en Bahía.
Y esa sanción acaba de ser ratificada por la Cámara de Casación Federal.
Buscaban bajar la sanción
Resocialización. La defensa de Villalba había apelado la medida y pedía que le bajaran la sanción a 25 años, haciendo hincapié en la resocialización, en que tiene conducta 10 y concepto 6 y que desempeña actividades laborales intramuros y destina los ingresos que percibe a solventar los gastos de su familia.
Rechazo. Sin embargo, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó cada uno de los argumentos de la defensa y confirmó en los últimos días que el delincuente deberá cumplir 35 años de cárcel.
En proporción. Para los jueces Javier Carbajo, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky no se logró demostrar que la sanción impuesta a Villalba fuera “arbitraria o desproporcionada frente a la gravedad de los delitos cometidos”, tal como consideraba su defensor.