Los demócratas ganaron el control del Congreso y le dieron un duro golpe a Donald Trump
El presidente estadounidense reconoció los resultados y aseguró que está dispuesto a negociar con la oposición.
Los demócratas tomaron el control del Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos en las elecciones, en una contundente derrota para el Partido Republicano. El resultado dejará al presidente Donald Trump frente a una oposición con poder para bloquear leyes, impulsar investigaciones sobre su administración y frenar nombramientos judiciales y de altos cargos del Gobierno durante los dos últimos años de su mandato.
En declaraciones a The New York Times, Trump aseguró que estaba “absolutamente dispuesto” a aceptar los resultados. También reconoció el desempeño de sus adversarios en una entrevista con Fox News: “Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo”, afirmó. “Lucharon con ahínco”.
En la Cámara baja, la oposición logró avances en Iowa, Texas, Florida y Pensilvania, además de sumar bancas en Kentucky, Missouri, Nebraska, Ohio y Utah. En Iowa, donde toda la delegación era republicana, los demócratas consiguieron tres escaños.
Entre los derrotados figuran los congresistas republicanos Tom Kean, de Nueva Jersey, y Mike Lawler, de Nueva York.
El líder demócrata Hakeem Jeffries anticipó una agenda centrada en reducir el costo de vida y reforzar el control sobre el Poder Ejecutivo.
Las elecciones de mitad de mandato, además, dejaron una serie de resultados históricos que cambiaron el mapa de la representación política del país. Por primera vez, una mujer negra y una mujer indígena fueron elegidas gobernadoras, mientras que el Senado sumará a una representante de un pueblo originario y al primer hombre abiertamente gay elegido para integrar esa cámara.
Los resultados reflejaron una mayor diversidad racial, étnica y de género entre los dirigentes electos, tanto del Partido Demócrata como del Republicano. Además, algunas de las principales contiendas marcaron precedentes en estados que nunca habían tenido gobernadores negros o latinos.
“Estos hitos demuestran cómo está cambiando nuestro país”, afirmó Alexis Anderson-Reed, presidenta y directora general de State Voices, una organización que promueve la participación cívica y la equidad democrática.
“Durante años, las personas no blancas y las comunidades LGBTQ+ se han organizado, han llamado a puertas, han hablado con los votantes, han sostenido conversaciones y han realizado la ardua labor de salvar nuestra democracia”, sostuvo. Y agregó: “Estos triunfos son gracias a ellos”.
Las primeras gobernadoras negra e indígena de Estados Unidos
Uno de los resultados más significativos se produjo en Georgia, donde Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer negra elegida gobernadora en los 250 años de historia de Estados Unidos.
La dirigente demócrata, exalcaldesa de Atlanta, derrotó al empresario republicano Rick Jackson y terminó con una larga sucesión de hombres blancos al frente del estado.
“Esta noche debería recordarnos a todos que, sin importar de qué comunidad vengamos, Georgia no está definida por un solo momento en el tiempo ni por una sola persona”, expresó Bottoms durante la celebración de su victoria.
En Nuevo México, Deb Haaland hizo historia al convertirse en la primera mujer indígena estadounidense elegida gobernadora. La dirigente demócrata, integrante de la comunidad Pueblo de Laguna, se impuso al republicano Gregg Hull.
Haaland ya había marcado otros precedentes: en 2018 fue una de las primeras mujeres indígenas elegidas para el Congreso y posteriormente se convirtió en la primera persona indígena estadounidense en dirigir el Departamento del Interior, durante la presidencia de Joe Biden.
“Esta noche, en el año 250 de nuestra nación, estoy ante ustedes como la primera mujer indígena estadounidense elegida gobernadora en la historia de Estados Unidos”, celebró.
La elección también dejó otros resultados inéditos en distintos estados.
En Florida, el republicano Byron Donalds se convirtió en el primer gobernador negro elegido por voto popular en la historia estatal, mientras que el demócrata David Crowley alcanzó el mismo hito en Wisconsin.
En Texas, la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott y se convirtió en la primera mujer latina elegida para dirigir ese estado.
California también registró un resultado histórico: Xavier Becerra ganó la gobernación y será el primer dirigente latino en ocupar el cargo desde Romualdo Pacheco, en 1875.
En Tennessee, la republicana Marsha Blackburn derrotó a la demócrata Jerri Green y se convirtió en la primera mujer elegida gobernadora del estado.