Instituto Vergara, el peor de los olvidos
Un incendio arrasó con el edificio, sin que nunca la provincia haya dado una respuesta.
Se cumplieron en octubre 13 años del incendio que arrasó con el inmueble donde funcionó durante 71 años el Instituto de Menores Valentín Vergara, en Holdich y Almafuerte de nuestra ciudad.
El sitio era lugar de contención de menores con causas judiciales, y aun con serias deficiencias edilicias cumplía un rol clave en el ámbito judicial.
Desde entonces no solo no ha habido respuesta alguna desde la provincia acerca de su posible reconstrucción o su reemplazo por una nueva obra, sino que además es un tema que no está en la agenda de ningún funcionario.
En este tiempo lo único real y concreto es que el edificio, que en principio se consideró posible recuperar, es hoy una verdadera ruina, ha perdido su cubierta, le han robado lo poco que quedó utilizable y el predio que ocupa es un lugar abandonado y olvidado.
Pero además Bahía Blanca quedó sin una institución clave para menores, quienes no tienen un lugar de alojamiento mientras se tramitan o resuelven sus causas. Eso obliga, contradiciendo lo que dice la ley, a enviarlos a centros existentes en La Plata, Azul o La Matanza, alejados de sus lugares de residencia, de sus vínculos familiares.
Las pocas tramitaciones realizadas ante la provincia buscando una salida sólo han encontrado el silencio y la falta completa de interés por parte de las autoridades.
En 2018, cinco años después del siniestro, la provincia presentó ante la prensa un par de láminas de un edificio a construir en Villa Espora, con área administrativa, dormitorios, sala médica y gabinete psicológico, una idea superadora, un instituto donde se integrarán la admisión, la recepción y la contención de los menores.
También magistrados del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil local solicitaron más de una vez la necesidad de disponer de un nuevo instituto, con la misma suerte. La obra la haría la provincia con recursos de Nación, 1,4 millones de dólares. Andrés Larroque, entonces colaborador entonces del ministro de Desarrollo bonaerense, aseguró que la partida se incluiría en el presupuesto 2022.
Fue la última señal de humo.