La red de ciclovías de Bahía entra en una nueva etapa de cambios
El municipio busca corregir puntos conflictivos y priorizar los recorridos más utilizados. Desde la Mesa de Movilidad Sustentable piden estudios técnicos, señalización adecuada y soluciones que garanticen conexiones seguras.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
La red de ciclovías y bicisendas de Bahía Blanca atraviesa una nueva etapa de modificaciones. El Concejo Deliberante aprobó por mayoría la eliminación de cinco tramos y la readecuación de otros recorridos, en una decisión que el municipio fundamentó en la necesidad de mejorar la seguridad de ciclistas y automovilistas y corregir problemas detectados en el funcionamiento de la infraestructura existente.
La medida, sin embargo, generó cuestionamientos de la Mesa de Movilidad Sustentable, que no rechaza la revisión de la infraestructura existente, pero reclama que las alternativas se ejecuten y evalúen antes de retirar los recorridos actuales.
El debate pone en discusión no solo qué trazas deben mantenerse, sino también cómo garantizar una red conectada y segura para quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte cotidiano.
Tramos que se eliminarán
La ordenanza contempla la eliminación de los siguientes sectores:
--Casanova: entre avenida Cerrito y Urquiza.
--San Andrés: entre Payró y Cerrito.
--Azara: entre D'Orbigny y Napostá.
--Avenida Alem: entre Córdoba y San Juan.
--Hipólito Yrigoyen: entre Zelarrayán y Urquiza.
También habrá modificaciones en otros recorridos. La bicisenda de avenida Cerrito, que se extendía desde Jacksonville hasta Casanova, finalizará en Inmigrantes. En Balboa, el tramo que comenzaba en Azara y llegaba hasta Agustín de Arrieta comenzará ahora en Sarratea.
Uno de los cambios más relevantes se producirá en Altos de Palihue: la traza que llega hasta la Universidad Nacional del Sur (UNS) por San Andrés será trasladada a Jacksonville, en paralelo al Club de Golf, entre Cerrito y Payró.
Los argumentos
Martín De Charras, integrante de la Subsecretaría municipal de Movilidad Urbana y Transporte, explicó que las modificaciones surgieron de un estudio realizado junto con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) durante 2024, que permitió identificar sectores conflictivos y conocer cuáles eran los recorridos más utilizados.
“Hemos propuesto que ha salido aprobado en el Concejo una serie de modificaciones que entendemos que son para resolver algunos conflictos que se venían dando, sobre todo en lo que es la seguridad del ciclista y a la vez en la seguridad de los conductores”, señaló.
El funcionario sostuvo que la intención no es abandonar la política de movilidad sustentable, sino corregir situaciones de riesgo, mejorar la infraestructura y priorizar los recorridos con mayor utilización.
En el caso de San Andrés, explicó que la calle concentra estudiantes que circulan a pie, en bicicleta y en automóvil. Según indicó, Jacksonville ofrece mejores condiciones para los ciclistas, entre ellas una pendiente menor.
Sobre avenida Alem, señaló que algunos sectores habían quedado discontinuos y registraban escasa utilización. La intención municipal es priorizar recorridos más directos y aprovechar espacios públicos como el Parque de Mayo.
De Charras aclaró que la ciclovía de San Juan continuará funcionando por su uso por parte de estudiantes universitarios, que pueden seguir por López Francés y utilizar el nuevo recorrido hacia el campus de la UNS.
El funcionario anticipó que la red seguirá bajo evaluación.
“No, siempre se va a seguir estudiando, buscando aquellos lugares que crean que son conflictivos o que entendemos que se puede mejorar”, afirmó.
La ordenanza fue aprobada con los votos de La Libertad Avanza y el peronismo, mientras que Somos Bahía y los concejales de la UCR votaron en contra.
Evaluar otras alternativas
Claudia Ponce, integrante de la Mesa de Movilidad Sustentable, reclamó que las modificaciones previstas se ejecuten y evalúen antes de eliminar la infraestructura existente.
“Lo que buscamos es que no se saquen las ciclovías sin previamente que ejecuten las propuestas que desde el Municipio tienen”, sostuvo.
Ponce señaló que hay sectores con demarcación deteriorada, recorridos inconclusos y problemas de señalización. Como ejemplo, mencionó la ciclovía de 12 de Octubre y San Juan, donde las marcas están despintadas y el espacio se utiliza con frecuencia como estacionamiento.
Respecto del traslado de San Andrés a Jacksonville, consideró que la alternativa podría funcionar, aunque reclamó un estudio previo para determinar si será segura y si efectivamente la utilizarán los estudiantes.
“Hay que hacer bien un planteo ahí, un estudio para ver si es viable o no correrla a una cuadra y si realmente se va a usar”, explicó.
La entidad también propuso analizar la posibilidad de trasladar la ciclovía de Casanova a 19 de Mayo y prolongarla hacia avenida Cerrito, para mejorar la conexión con el campus universitario.
Además, cuestionó que se eliminen tramos vinculados con Alem sin una solución integral para la continuidad de la ciclovía de calle Córdoba hacia el Parque de Mayo.
Estudios, señalización y participación ciudadana
La Mesa reclama que las decisiones incorporen investigaciones universitarias y datos sobre los desplazamientos urbanos. Entre los antecedentes mencionó trabajos de la UNS, como la investigación doctoral de Yamila Soledad Grassi sobre movilidad y contaminación atmosférica, y registros de las aplicaciones Mov3s y Strava, que contabilizaron 3.188 viajes en las 930 calles mapeadas.
También pidió garantizar un recorrido peatonal continuo y seguro hacia el campus de la UNS ante los cambios previstos en San Andrés, y reforzar la señalización de las ciclovías bidireccionales, especialmente en las intersecciones.
La organización propone que cada intervención incluya cinco instancias: presentación pública de los fundamentos técnicos, comunicación anticipada a vecinos y usuarios, señalización previa, campañas de educación vial y seguimiento posterior para evaluar la seguridad.
En ese marco, solicitó acceder a la Banca 25 del Concejo Deliberante para presentar sus planteos y propuestas.
“Siempre buscando la seguridad de todos aquellos que utilizan la bicicleta de manera urbana”, remarcó Ponce, quien también expresó su preocupación por la falta de consenso para definir las modificaciones.
La discusión, así, excede la eliminación o el traslado de determinados tramos. Mientras el Municipio sostiene que la revisión permitirá corregir problemas y mejorar la seguridad, la Mesa reclama que los cambios se apoyen en fundamentos técnicos públicos, contemplen alternativas concretas y garanticen conexiones seguras.
El desafío será determinar si la nueva configuración mejora efectivamente la circulación y permite consolidar una red conectada, segura y funcional para los desplazamientos cotidianos de los bahienses.