Ojos en la calle: una propuesta para generar mayor seguridad urbana
Una vigilancia pasiva que sirve para desanimar acciones delictivas.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
El concepto de «ojos en la calle» es conocido en la literatura urbanística en relación a la seguridad urbana. Fue la arquitecta Jane Jacobs (1916-2006), una referente del urbanismo, quien utilizó esta expresión para referir a las personas que, consciente o inconscientemente, utilizan los espacios públicos o los observan desde sus hogares, generando una vigilancia natural.
Abogando por este control cotidiano, Jacobs señaló que existe una forma de hacer ciudades que lleva a una "verticalización excesiva", reforzada por edificios aislados que niegan el contacto con la calle.
El concepto surgió en la década de 1960 y un ejemplo de obras diseñadas para ese "mirar a la calle" se puede apreciar en Viena, donde el Departamento de Género impulsó los complejos Frauen-Werk-Stadt, aplicando el concepto de "visión social". Estos complejos presentan ventanas que daban a patios centrales, ubicadas en zonas donde los niños solían jugar.
Brasil, un modelo
Este concepto se manifiesta también en algunas ciudades brasileñas, donde los residentes establecen una «red de vigilancia compartida», aunque difiere un tanto de la idea de Jacobs, ya que esta propuesta aísla a los residentes y fomenta la empatía exclusivamente entre ellos. Jacobs enfatiza que la seguridad urbana implica también fortalecer la vitalidad y la diversidad.
El proyecto de Vivienda Social Heliópolis en São Paulo, la favela más grande de la ciudad, creó un patio interior accesible que integra con patios y jardines centrales a través de una fachada amplia y permeable a la calle.
El diseño de las Casas Populares Paudalho permite a los residentes una conexión visual directa con la calle, además de incorporar un espacio habitable abierto y cubierto bajo el porche.
Otro ejemplo es la Casa 711H en Brasilia, que emplea paneles perforados retráctiles en su fachada, lo que permite una integración entre el jardín privado y el área pública. Otro MODELO es la Casa 4x30 en São Paulo, que carece de cercas que separen los espacios públicos y privados.
En medio del desafío de equilibrar seguridad, privacidad e integración urbana, SoN proyectos QUE fomentan estas conexiones significativas entre la arquitectura y el espacio público.