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Caso Facundo: piden procesar a una médica acusada de falso testimonio

La fiscalía le atribuye a la forense Virginia Creimer haber colaborado con el falso perito -ya condenado- Marcos Herrero en un procedimiento realizado en el destacamento policial de Teniente Origone en febrero de 2021.

 

Peritos trabajan en el puesto policial de Origone, donde la médica imputada halló la piedra turmalina, en su momento, relacionada a Facundo.

El fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez solicitó el procesamiento de la médica forense Emma Virginia Creimer, a quien le atribuye haber actuado en connivencia con el falso perito -ya condenado- Marcos Darío Herrero en el marco de la causa por la desaparición y muerte de Facundo Astudillo Castro, hallado sin vida en agosto de 2020.

En el pedido del titular del área de Transición de la Unidad Fiscal Bahía Blanca, se le atribuye a la médica participación en uno de los procedimientos irregulares realizados por Herrero, quien se había desempeñado como instructor de perros de búsqueda y atribuido a sus animales marcaciones que fueron consideradas falsas en la sentencia condenatoria que recibió, a 7 años de cárcel.

Esas maniobras derivaron en el hallazgo de elementos que se presentaron como vinculados con la víctima y que se utilizaron para sustentar declaraciones falsas que perjudicaban a efectivos policiales.

El procedimiento bajo análisis se realizó el 18 de febrero de 2021 en el destacamento policial de Teniente Origone, donde Creimer intervino como perito de parte de la querella, junto con Herrero y otros funcionarios, y encontró una pequeña piedra negra, identificada posteriormente como una turmalina, que fue relacionada a un colgante de Astudillo Castro. El objeto fue incorporado como evidencia en la causa por la desaparición y muerte del joven.

En su requerimiento, presentado ante el Juzgado Federal N°1, Martínez pidió el procesamiento de la imputada como partícipe necesaria del delito de falso testimonio agravado cometido por Herrero, en los términos de los artículos 45 y 275, segundo párrafo, del Código Penal, lo que prevé una pena de 1 a 10 años de prisión.

La pesquisa contra Creimer se centra en aquella inspección realizada en el destacamento de Teniente Origone. Según el acta, la médica encontró el objeto negro, de aproximadamente un centímetro, durante una revisión del suelo del antiguo calabozo.

Según los testimonios recogidos por el fiscal Martínez, fue la acusada quien insistió en registrar por tercera vez el suelo de la celda, luego de que en las dos oportunidades anteriores no se encontraran elementos de interés.

En su análisis, el fiscal destacó que el lugar ya había sido inspeccionado anteriormente y que, durante la diligencia, el perro de Herrero no habría realizado marcaciones claras que permitieran vincular el hallazgo con una detección odorífica.

Los registros audiovisuales incorporados a la investigación fueron considerados relevantes para reconstruir lo sucedido.

Según el análisis fiscal, muestran que el animal deambuló por el recinto y mordió un colchón, sin señalar de manera inequívoca la presencia de la turmalina. También registran las reiteraciones de la búsqueda y la intervención de Creimer en la revisión de los sedimentos recolectados.

Intervención deliberada

“La evidencia no permite afirmar, por ahora, que Creimer haya intervenido materialmente en la colocación del mineral; pero ha demostrado, con el grado de probabilidad requerido para esta etapa, que conocía previamente su existencia y que intervino deliberadamente en la fase posterior de localización, recuperación y presentación del elemento como evidencia”, señaló el fiscal en el requerimiento.

Martínez consideró que la intervención de Creimer no se limitó al hallazgo de la piedra, sino que formó parte de una secuencia que habría permitido dar apariencia de corroboración objetiva a las afirmaciones falsas de Herrero sobre las supuestas marcaciones de sus perros.

“La turmalina no fue un elemento independiente de la declaración falsa. Fue el resultado material que permitió exteriorizar y reforzar la supuesta capacidad detectora del perro”, sostuvo Martínez. Según la hipótesis fiscal, la médica conocía previamente la existencia del objeto y orientó la diligencia hacia su recuperación.

“Creimer realizó un aporte doloso, concreto y funcionalmente indispensable para la consumación del plan delictivo ejecutado junto a Herrero”, indicó el fiscal. Asimismo, señaló que su aporte “fue esencial porque sin la recuperación del objeto en esas condiciones no se habría producido el resultado que completaba la maniobra”.

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