Pedro Fernández, el arquero de Círculo que se convirtió en héroe en Bahía: "Quería que se termine todo"
El experimentado golero atajó los 4 penales que le patearon para que el Papero mantenga la categoría y que descienda Sol de Mayo.
El partido por la permanencia en el Torneo Federal A, que disputaron Círculo Deportivo y Sol de Mayo en cancha de Villa Mitre el domingo, dejó muchísimas pequeñas historias dentro del cuento principal.
La más importante, sin dudas, fue la de la actuación del arquero Pedro Nahuel Fernández, quien atajó los 4 penales que le patearon en la tanda (luego del 1 a 1 en el tiempo regular), para que el Papero mantenga la plaza y el equipo de Viedma sea el cuarto y último descendido de la temporada.
Sin dudas, su actuación personal marca todo un hito en el fútbol argentino y, encima, con lo que había en juego.
"Ya pasó la adrenalina de los penales, pasó un poco todo. Contento por haber salvado la categoría y esperemos que no tenga que volver a pasarlo, porque la verdad que no es grato", admitió el golero de 40 años, ya de regreso en su casa, con El Diario Deportivo.
En su magnífica actuación, Pedro le atajó sucesivamente los disparos a Fernando Valdebenito, Santiago Pérez, Fabio Giménez y Diego Dietz. Histórico.
"Pienso que los penales, si bien podes estudiar, no deja de ser algo azaroso y que tiene que ver con la suerte también. Y más en esta categoría que no tenés tanta información de los que puedan ir a patear. Para mí no deja de ser algo asaros y la suerte tocó del lado nuestro", admitió el nacido en Villa Adelina y con pasado en Chacarita, San Martín de Tucumán, Alvarado y Deportivo Merlo.
"El primer penal que atajo fue gracias a Seba, mi compañero que lo había enfrentado, y al entrenador de arqueros. Yo me iba a romper la cabeza contra el otro palo, iba a ir cruzado. Me tiré donde me dijeron ellos", contó.
"Justo el segundo penal lo pateó Santi Pérez, que lo conocía de Deportivo Merlo, pensé que lo iba a cruzar y se dio", agregó.
Pese a que este año también le contuvo un penal a Braian Guille, en el empate ante Olimpo 1 a 1, Pedro admite que no es su fuerte.
"No soy un especialista, ni por casualidad. Sólo había tenido dos tandas de penales, por Copa Argentina con Chacarita y Alvarado, creo que entre las dos había atajado un penal. Con Alvarado atajé 5 seguidos pero durante el campeonato, pero no me considero un arquero atajador de penales", reconoció.
La otra pequeña gran historia que se vivió el domingo en El Fortín se dio al finalizar los 90 minutos, cuando todos (incluso muchos de los protagonistas) esperábamos los penales directos y no el alargue.
Lo cierto es que el árbitro José Sandoval cumplió con el reglamento (ver abajo) y se disputaron dos tiempos de 15 minutos, para sorpresa de muchos.
"Con la confusión que hubo por el alargue y todo, quería tirar una moneda y que se termine todo. Tenía un estrés gigante", contó Pedro.
"Nos sorprendió totalmente, creo que fue una mala información de alguien referido al torneo hacia los clubes. Muchas veces le caemos a los árbitros, leí que era un desastre, pero el tipo estaba haciendo lo correcto. En principio nos habían dicho que eran 90 minutos y penales, fuimos con esa idea. Terminó el partido y nos juntamos para patear. Tengo entendido que los chicos de Sol de Mayo, hasta antes de iniciar el partido, tenían entendido lo mismo y no sé por qué o quién, en la previa del partido le dijo que si empatábamos, íbamos a alargue. Pero fue todo en la previa del partido, no en la semana tampoco", admitió.
Claro que ese cambio repentino los hizo enfocarse nuevamente en que, básicamente, tenían que seguir jugando.
"Fue dificilísimo, porque el estrés que pasamos todo el año, porque estuvimos siempre últimos. Quería que se termine ya, ya. Y enterarte ahí mismo que tenes que jugar 30 minutos, con el peso que tiene el partido, es difícil. Creo que tuvimos un resto un poco más físico que ellos y eso nos ayudó a que los tengamos lejos del arco", analizó.
Después, claro, llegó su acto principal y el desahogo final.
"Cuando terminaron los penales, te lo juro por mis hijos, se me aflojaron las piernas. Creo que estábamos todos igual", recordó.
"Estoy contento porque salvamos el descenso pero no feliz, porque no es lo que esperaba a nivel anual", agregó.
Ya de nuevo en casa, Pedro analizará los pasos a seguir, que pueden ser que lo encuentro fuera de la cancha.
"Ahora contento, porque a nivel personal, sacando el fútbol, tuve un año muy duro. Me fui sólo a Mardel, mi familia quedó en Escobar. Me llamaron clubes de Regional para ir pero les dije que no porque necesitaba y priorizaba estar acá. De acá en adelante no sé, si vos me preguntás hoy tengo más ganas de no jugar más que de seguir jugando", se sinceró.
"Este año fue muy duro, falleció mi vieja a principio de año, estaba lejos de la familia, en lo deportivo no me iba bien, eran todas cosas negativas. Se me hizo un año muy duro. Y veo que el fútbol fue mutando en todo aspecto y yo me hago mucho mala sangre en ciertas cosas que, o las tengo que cambiar yo o ya me tengo que correr a un costado. Por ahí me corro a un costado y es más fácil que cambiar yo que ya tengo 40 años. Por ahí lo mejor y lo más sano es correrse a un costado y empezar a disfrutar el fútbol desde otro lado", cerró Pedro.
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