Los plásticos, los residuos más encontrados en las playas de Monte Hermoso
El noveno Censo de Residuos de la Costa Bonaerense detectó principalmente fragmentos y envoltorios plásticos. A las puertas de la temporada alta, la contaminación costera vuelve a poner en foco el impacto de los microplásticos sobre la fauna marina y los ecosistemas.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Los fragmentos y envoltorios plásticos fueron los residuos más frecuentes en la novena edición del Censo de Residuos de la Costa Bonaerense, realizada el domingo 4 de octubre en las playas de Monte Hermoso y Sauce Grande. También se encontraron colillas de cigarrillo, aunque en menor cantidad.
El relevamiento adquiere especial relevancia ante la proximidad de la temporada alta de turismo, cuando miles de visitantes llegan a la costa y aumenta la presión sobre el ambiente.
Más allá de los residuos que pueden observarse a simple vista, la acumulación de plásticos representa un problema de largo plazo: con el paso del tiempo, estos materiales se fragmentan y pueden convertirse en partículas diminutas que permanecen en la arena y el mar.
La actividad fue organizada conjuntamente por el municipio, la Asociación Civil Vecinos Balneario Sauce Grande, el equipo técnico de AquaMarina y el programa Playas Limpias Monte Hermoso, en el marco de la iniciativa de la Red Costera Bonaerense (RECOBO).
Los puntos de encuentro se establecieron en Costanera y Orense, en Sauce Grande, y en Costanera y Dufaur, en Monte Hermoso.
Durante la jornada recolectaron y clasificaron bolsas de nylon, otros plásticos, tanzas, redes, sogas, vidrios, latas y restos de materiales de construcción, entre otros elementos.
Del trabajo participaron integrantes de la asociación vecinal, del programa Playas Limpias, de la Secretaría de Gestión Ambiental y vecinos.
Los materiales fueron contabilizados y clasificados mediante las planillas oficiales del censo. El registro permite identificar los residuos que aparecen con mayor frecuencia y reunir información para orientar las acciones de limpieza, prevención y gestión ambiental.
La iniciativa comprende a 22 municipios bonaerenses. Según los datos generales difundidos hasta el momento, casi el 80% de los residuos encontrados en el conjunto de los relevamientos de la costa provincial corresponde a plásticos y colillas de cigarrillo. Esa proporción refiere al total de los censos y no exclusivamente a las playas de Monte Hermoso y Sauce Grande.
No siempre se ve
Los residuos plásticos no desaparecen cuando dejan de ser visibles. La acción del sol, el viento, las olas y el desgaste mecánico los fragmenta progresivamente hasta convertirlos en microplásticos, partículas de cinco milímetros o menos que pueden acumularse en la arena, flotar en el agua o depositarse en el fondo marino.
Su tamaño facilita que sean ingeridos accidentalmente por organismos marinos, desde pequeños animales del plancton hasta peces y moluscos. La ingestión puede provocar daños físicos y afectar la alimentación, el crecimiento o la reproducción de distintas especies. Además, los plásticos pueden liberar sustancias químicas o transportar contaminantes, aunque la magnitud de sus efectos varía y continúa bajo investigación.
El problema también alcanza a la cadena alimentaria: los microplásticos incorporados por organismos pequeños pueden pasar a otros animales que se alimentan de ellos. Se han detectado partículas en especies destinadas al consumo humano, pero todavía no existe una conclusión definitiva sobre el alcance de sus efectos en la salud de las personas.
En las playas, la acumulación de residuos también afecta el paisaje, deteriora los hábitats costeros y puede perjudicar la actividad turística. Bolsas, envoltorios, sogas y redes abandonadas, además, representan un peligro para la fauna por ingestión o enredo.
El desafío ante el verano
Con la llegada de los meses de mayor movimiento turístico, la prevención adquiere un papel central. Evitar que los residuos queden en la arena, disponerlos en los lugares correspondientes y reducir el uso de plásticos descartables son medidas que ayudan a impedir que esos materiales terminen en el mar o se fragmenten con el paso del tiempo.
Las tareas de limpieza y los censos permiten retirar parte de la basura acumulada y conocer qué elementos predominan en la costa. Sin embargo, una vez que el plástico se desintegra en partículas pequeñas, su recuperación resulta mucho más difícil.
Por eso, el cuidado de las playas no depende únicamente de los operativos de limpieza: también requiere hábitos responsables de residentes, comerciantes y visitantes, junto con políticas sostenidas de gestión de residuos.
Los resultados del relevamiento en Monte Hermoso y Sauce Grande dejan así una señal de alerta de cara al verano. Los plásticos fueron los residuos más encontrados en la última jornada y su impacto va más allá de la apariencia de la playa: lo que queda en la arena puede terminar en el mar y persistir durante años en el ambiente costero.