Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Aprueban el ingreso al RIGI a una inversión de US$3.200 millones con Bahía Blanca como objetivo

Es para la ejecución de un ducto desde Vaca Muerta y una nueva planta de TGS en nuestra ciudad.

Fotos: Rodrigo García - La Nueva. y Archivo

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este lunes el ingreso en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de un proyecto de más de US$ 3.200 millones de la firma Transportadora de Gas del Sur (TGS) en Bahía Blanca.

La iniciativa permitirá la conexión de líquidos del gas natural desde Vaca Muerta a través de un ducto de 577 kilómetros de extensión hasta una planta en nuestra ciudad. Ambas obras se ejecutarán en el marco del RIGI.

Se estima que los trabajos permitirán la creación de unos 19.000 empleos durante la etapa de construcción. La inversión permitirá establecer una cadena de procesamiento, transporte y exportación entre Neuquén y Bahía Blanca. El esquema busca aprovechar los componentes líquidos del gas y ampliar la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de la producción de hidrocarburos.

Las obras estarían finalizadas y en funcionamiento en 2030.

En su cuenta de X, Caputo señaló que "el Comité Evaluador aprobó el ingreso al RIGI de dos nuevos proyectos de TGS SA destinados al tratamiento de los líquidos del gas natural (NGLs)". Al respecto, aclaró que permitirán incrementar la capacidad de evacuación de la cuenca y habilitarán un mayor volumen de producción de hidrocarburos.

"El primero, ubicado en Tratayén (Neuquén), consiste en una inversión en infraestructura para separar los NGLs del gas natural. El segundo comprende la construcción de un ducto de 577 km, que transportará los NGLs, y de una planta en Bahía Blanca, donde se fraccionarán y exportarán", escribió.

Además, destacó que —una vez en funcionamiento— generarán exportaciones por US$ 1.100 millones.

En este marco, las instalaciones neuquinas recuperarán los líquidos y el poliducto los trasladará hasta el complejo industrial de la costa bonaerense. A su vez, Bahía Blanca concentrará el fraccionamiento de los líquidos y su salida hacia los mercados externos.

El aval del Comité Evaluador se suma a la decisión de inversión que TGS había comunicado en junio pasado: en esa oportunidad, la compañía informó acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron para cubrir más del 80% de la capacidad del proyecto.


Casi 600 kilómetros hasta Bahía Blanca

A través del poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca se transportarán los líquidos recuperados durante el procesamiento del gas hasta las instalaciones de fraccionamiento.

El proyecto también contempla un gasoducto de segregación de aproximadamente 100 kilómetros, nuevas instalaciones de procesamiento, almacenamiento de productos y obras complementarias en la terminal marítima.

La articulación de esas instalaciones permitirá completar el recorrido desde la recepción del gas en Neuquén hasta el despacho de los productos por vía marítima.

Cinco grandes componentes

El sistema estará integrado por cinco grandes componentes: captación del gas, procesamiento en Tratayén, transporte mediante un poliducto, fraccionamiento en Bahía Blanca y almacenamiento en Puerto Galván.

El gas rico llegará a Tratayén a través de una nueva tubería de aproximadamente 100 kilómetros. Allí se separarán los líquidos y el gas acondicionado podrá ingresar a los sistemas troncales o dirigirse hacia los mercados de exportación. Los productos recuperados viajarán hasta Bahía Blanca por un poliducto de más de 570 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro. La cañería atravesará Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires hasta llegar al polo energético y petroquímico bahiense.

Durante la primera etapa, el poliducto utilizará apenas un tercio de su capacidad total. Este margen permitirá incorporar nuevos módulos sin que el transporte se transforme rápidamente en un cuello de botella. TGS también analiza transportar etano por esa infraestructura, siempre que aparezca una demanda comercial que justifique su separación. La recuperación de ese producto podría abrir nuevas oportunidades para el polo petroquímico bahiense, ya que constituye una de las principales materias primas de la actividad.

Una vez en Bahía Blanca, los líquidos ingresarán a una planta de fraccionamiento. Allí se separarán el propano, el butano y la gasolina natural antes de su almacenamiento y comercialización.

El tramo portuario será uno de los puntos más exigentes de la obra. El espacio disponible en Puerto Galván es limitado y la construcción de nuevas instalaciones requiere pilotajes, ingeniería específica y coordinación con las operaciones existentes. Pese a esas restricciones, TGS reservó superficie para incorporar otro tanque refrigerado de gran capacidad.

De esa manera, la terminal podrá acompañar una segunda etapa del proyecto y almacenar mayores volúmenes destinados a la exportación. (La Nueva., con información de Argenports)

Sumate a la conversación. ó Registrate
Iniciaste sesión como Cerrar sesión