Gesta de Malvinas: las capacidades de dos agentes civiles de la Armada Argentina
Diseñaron una instalación que funcionó desde la costa. Mucho esfuerzo y gran desafío para el recordado 1982.
El Ministerio de Defensa realizó la 7º jornada sobre “Innovación en el conflicto Malvinas”, con una agenda orientada a recuperar experiencias y desarrollos tecnológicos vinculados con el conflicto de 1982 y su aporte a las capacidades de Defensa.
Se llevó a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se abordaron, entre otros, “CITEFA (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas, hoy conocido como Citedef) en Malvinas”, a cargo del ingeniero en Electrónica Norberto Dalmas Di Giovanni; “Bombas y espoletas”, a cargo del comodoro (R) ingeniero mecánico aeronáutico Veterano de la Guerra de Malvinas Luis Ricardo Dávila; e “Instalación de tiro Berreta, génesis y desarrollo”, a cargo del ingeniero electricista Luis Alberto Torelli y el técnico electrónico Antonio Omar Shugt.
La propuesta buscó generar un espacio de intercambio y reflexión sobre las capacidades científico-tecnológicas desarrolladas en el país y su aplicación en un contexto de conflicto, recuperando experiencias que forman parte de la historia tecnológica de la Defensa Nacional.
Los puntaltenses Torelli y Schugt diseñaron y construyeron una plataforma de lanzamiento terrestre improvisada para poder disparar el misil antibuque Exocet MM 38 desde la costa. Estaba diseñado originalmente de forma exclusiva para ser lanzado desde buques de guerra.
Durante el conflicto de Malvinas, bajo la dirección del capitán Julio Marcelo Pérez, los dos jóvenes técnicos civiles del Taller Central de Misiles del Arsenal Naval Puerto Belgrano lograron, de esta forma, una hazaña histórica de la ingeniería militar.
Torelli sostuvo que recibieron, junto con Shugt, una invitación del Ministerio de Defensa para participar de esta jornada y exponer sobre el tema que “trabajamos nosotros durante la Gesta de Malvinas, que fue la instalación de tiro costero, más conocido como instalación de tiro berreta ITB. Así, por ejemplo, desde tierra, quedó fuera de combate el destructor 'Glamorgan'”.
“Fue un proceso bastante laborioso en su momento, no existía y había que hacerlo desde cero. Me refiero a que no había una instalación costera para lanzar un misil Exocet MM 38 desde tierra. Para esa época se podía lanzar, tal como lo había diseñado el fabricante, de un buque hacia otro”.
“Pero -continuó- las cuestiones de la guerra impedían que se pudieran lanzar desde tierra porque los buques ingleses estaban constantemente cañonando las costas argentinas. Entonces se tuvo que buscar una forma de repelerlos. Primero se hizo con el Crucero “General Belgrano”, que todos sabemos como lamentablmente terminó. Y la segunda opción eran los misiles desde tierra y, de esa manera, surgió el desafío: hacer algo, de forma rápida, sencilla, para lanzar este tipo de misiles”.
“Se pudo hacer con gran esfuerzo, con el trabajo de mucha gente y en poco tiempo fue llevado a Malvinas, donde tuvo su bautismo de fuego durante la madrugada del 12 de junio de 1982 sobre el destructor Glamorgan”.
Las tres patas de la mesa fueron Torelli, Shugt y el almirante Pérez, en aquel entonces capitán, quien les atribuyó la idea a los trabajadores civiles dado que él contaba con otra propuesta.
“Al capitán, como era muy conocedor de la misilística, le habían encomendado las altas autoridades navales una tarea afín y así se planteó la idea de llevar toda la instalación de un buque a Malvinas, lo cual era imposible por la cantidad de elementos involucrados”.
“Con Antonio (Shugt) dijimos que eso no se podía hacer y había que estudiar otras opciones. Así determinamos que usando elementos esenciales, se lograría armar algo y surgió finalmente la instalación de tiro muy precaria, por la cual entre los tres la bautizamos 'berreta', pero que dio sus frutos”, indicó Torelli, en diálogo con LaNueva. y LU2.
Traslado
En el sitio argentina.gob.ar se recuerda que se diseñaron un remolque sobre el que se instalaría una rampa para colocar los contenedores con los misiles, mientras que en otro carro irían dos misiles para ser colocados en la plataforma anterior.
Otro de los componentes adaptados fue un generador de electricidad de la segunda guerra, que era necesario para alimentar el sistema, que lograron usando un viejo equipo empleado para alimentar de energía reflectores para buscar aeronaves.
El estudio y toda la estructura para emplazarlos, fue preparada en los talleres del Arsenal Naval Puerto Belgrano, en la ciudad de Punta Alta, provincia de Buenos Aires. Torelli y Shugt decidieron bautizar el sistema como Instalación de Tiro Berreta (ITB), como una variación criolla del sistema de designación que usaba Aerospatiale, la empresa que fabricaba el Exocet, que tenía las denominaciones ITV, ITS, ITA e ITL, como distintas versiones del sistema de lanzamiento.
El 31 de mayo, dos Hércules arribaron a la Base Aeronaval Comandante Espora, en Bahía Blanca (BsAs) para cargar los dos remolques y el generador, los que fueron llevados hasta Comodoro Rivadavia, desde donde uno de los aviones cruzó a Malvinas llevando el remolque lanzador, dos misiles y el generador.
Apenas llegó a Puerto Argentino el sistema fue trasladado al Apostadero Naval Malvinas, en donde se lo camufló para que los británicos y los isleños implantados no pudieran identificar de qué se trataba.
En la tarde del 1 de junio el sistema fue trasladado al camino que iba al aeropuerto, dado que allí se lo podía ubicar bien cerca de la costa.
Para establecer la presencia de los buques británicos se instaló un radar Rasit del Ejército, cuya función era detectar infantería y no buques, pero que podía utilizarse de todas maneras.
Los datos debían convertirse en valores de tensión, que se ajustaban con potenciómetros para lograr la correcta programación del misil.