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La morosidad familiar llega a niveles críticos por la caída del salario real

Un informe del CEPA revela que la morosidad en el sector no financiero trepó al 33,9%, superando la crisis del Covid-19.

Los datos a julio de 2026 presentados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) confirman una realidad que las organizaciones sindicales vienen advirtiendo en los lugares de trabajo: el endeudamiento de los trabajadores dejó de ser una herramienta de consumo para convertirse en un mecanismo de supervivencia.

El informe señala que el salario real de los trabajadores registrados (públicos y privados) acumula una caída del 14,3% desde noviembre de 2024. 

A esto se suma que, al considerar en conjunto la masa salarial registrada y los haberes jubilatorios, la pérdida acumulada en la era de la actual gestión alcanza 8,3 puntos porcentuales.

El endeudamiento familiar funcionó inicialmente como un «anestésico» para diferir el impacto del ajuste, pero la brecha entre los ingresos y los gastos esenciales terminó por hacer eclosionar las finanzas de los hogares.

Tarifazos vs. Salarios

La raíz del problema radica en la fuerte desproporción entre la evolución de los salarios y el costo de vida básico. Mientras que entre enero de 2024 y agosto de 2026 los salarios registrados aumentaron un 253% (según INDEC), las tarifas de servicios públicos obligatorios crecieron a un ritmo muy superior:

--Gas: +2.071%

--Transporte: +1.442%

--Agua: +544%

--Energía eléctrica: +393%

Ante la imposibilidad de cubrir los costos de la canasta básica con los ingresos formales, miles de familias recurrieron a tarjetas, créditos bancarios y préstamos en billeteras virtuales para pagar la luz, el gas o la comida diaria, derivando en un incumplimiento récord.

El reporte del CEPA desglosa el ratio de irregularidad del crédito según el sector acreedor:

--Sector No Financiero (Billeteras virtuales, fintech y comercios): Alcanza un dramático 33,9%, superando incluso los picos de la pandemia de mayo de 2020 (27,1%).

--Sector Financiero (Bancos tradicionales): La mora trepó al 13,0%, registrando un nivel histórico que solo encuentra antecedente en el colapso socioeconómico del año 2001.

El desglose demográfico del informe desmitifica la idea de que la morosidad se concentra en sectores juveniles o desempleados:

--Población activa golpeada: En julio de 2026 se registraron 4.185.913 personas con deudas irregulares en el rango de 25 a 54 años, representando el 70,7% (71%) del total de deudores morosos del país. Son, en su mayoría, sostenes de familia que afrontan el costo de vida del hogar.

--El rango más comprometido: El segmento de 35 a 44 años encabeza la mora con $4.639.030 millones acumulados (30,6% del monto total en mora), repartidos entre $3.204.472 millones en la banca tradicional y $1.434.559 millones en proveedores no financieros.

Geografía de la precariedad

El informe demuestra una correlación directa entre los salarios percibidos y la imposibilidad de saldar las deudas. Las provincias con salarios más rezagados respecto del promedio nacional muestran los niveles más altos de irregularidad:

--La Rioja: Salarios 31,5% por debajo de la media nacional y un ratio de morosidad del 23,1%.

--Santiago del Estero: Salarios 29,2% inferiores al promedio y morosidad del 18,1%.

--Misiones: Salarios 29,7% por debajo del promedio y morosidad del 16,9%.

Los datos del CEPA dejan en claro que la morosidad no es un problema de "mala administración individual", sino una consecuencia estructural del deterioro salarial y la desregulación tarifaria. 

Para las organizaciones de trabajadores, la agenda inmediata impone reabrir y acelerar las discusiones paritarias, exigir la revisión del cuadro tarifario y plantear medidas contundentes que eviten el remate de los ingresos de las familias trabajadoras a manos del endeudamiento financiero.

Conclusiones

--A julio de 2026, la morosidad del crédito a familias con el sistema financiero se ubicó en 13,0% (en nov/24 era de 2,5%)

--A julio de 2026, la morosidad del crédito a familias con el sistema no financiero se ubicó en 33,9% (en nov/24 era de 7,3%)

--El aumento de la morosidad se explica por la caída de los ingresos: ajustado por la ENGHo 2017/18 el salario registrado cayó 14,3% desde nov/23 a jun/26

--Considerando la masa total de ingresos (ingresos salarial registrado + ingresos trabajadores pasivos) la caída alcanza 8,3 puntos porcentuales vs. el promedio enero - septiembre 2023.

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