Panperonismo sin Cristina: diputados del PJ avanzan con una agenda legislativa propia
Referentes de Unión por la Patria alejados de la conducción kirchnerista impulsaron una iniciativa sobre endeudamiento familiar junto a Miguel Pichetto y Natalia de la Sota
Un grupo de legisladores peronistas que comparte bloque con el kirchnerismo en el Congreso, pero busca diferenciarse de su conducción, comenzó a articular una agenda común con otros sectores del PJ y aliados circunstanciales. El objetivo es construir volumen político a partir de proyectos concretos, disputar la centralidad opositora frente al Gobierno y, al mismo tiempo, evitar quedar absorbidos por la interna partidaria.
Según señaló el diario La Nación, esa estrategia empezó a tomar forma con la presentación de un proyecto de ley orientado a aliviar el endeudamiento de familias afectadas por el uso de tarjetas de crédito y préstamos no bancarios. La iniciativa reúne a diputados de Unión por la Patria (UP) identificados con una agenda federal y productiva, junto a referentes de otros espacios peronistas y del centro político.
El impulsor del proyecto es el entrerriano Guillermo Michel, cercano a Sergio Massa y exdirector de la Aduana, quien desde su llegada a la Cámara baja comenzó a marcar un perfil propio con propuestas vinculadas a la industria y el empleo. En esta oportunidad, sumó un componente político al incorporar como coautores a dirigentes de distintas vertientes del PJ, incluidos legisladores vinculados al gobernador bonaerense Axel Kicillof, pero también a figuras de otros espacios como Miguel Pichetto, de Encuentro Federal, y Natalia De la Sota, referente del peronismo cordobés y opositora al gobernador Martín Llaryora.
El proyecto crea el Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas y apunta a asistir a cerca de 15 millones de personas que se encuentran en situación de morosidad por créditos con tarjetas o fuera del sistema bancario tradicional. Fue presentado por Michel junto a la diputada entrerriana Marinela Marclay y cuenta con el acompañamiento de Emir Félix (Mendoza), Juan Pablo Luque (Chubut), Ernesto “Pipi” Alí (San Luis), Victoria Tolosa Paz (Buenos Aires) y Carlos Cisneros (Tucumán). Todos ellos vienen expresando críticas al liderazgo kirchnerista y a una agenda que consideran excesivamente concentrada en el Área Metropolitana de Buenos Aires. A ese grupo se suman Pichetto y Nicolás Massot, de Encuentro Federal, y De la Sota, quien integra el monobloque Defendamos Córdoba.
La confluencia de firmas alimentó especulaciones sobre la posible conformación de un espacio legislativo común sin el kirchnerismo. Sin embargo, los protagonistas buscan bajar esas expectativas. Reconocen la buena sintonía y los puentes construidos, pero descartan por ahora una reconfiguración política más amplia. “El diálogo se da para encontrar soluciones a problemas reales y no para quedar atrapados en la interna del peronismo del AMBA, que sigue discutiendo nombres y no respuestas para la gente”, señaló uno de los impulsores, en una crítica indirecta a la falta de propuestas del PJ.
Otro de los firmantes coincidió en el diagnóstico, aunque marcó un límite: “Puentes hay muchos y desde hace tiempo, pero son acercamientos puntuales, por proyectos específicos, no un armado político”.
La principal diferencia con experiencias anteriores es que, en esta ocasión, el kirchnerismo quedó completamente al margen de la iniciativa. En un contexto en el que ya se empieza a pensar una alternativa al presidente Javier Milei con la mirada puesta en 2027, varios dirigentes del peronismo provincial comenzaron a trazar una línea propia, con énfasis en una agenda más federal y menos condicionada por la lógica de la interna.
Los detalles del proyecto
La iniciativa propone que la ANSES otorgue créditos directos de hasta $1.500.000 a jubilados, trabajadores en relación de dependencia con ingresos menores a seis salarios mínimos y monotributistas, para cancelar deudas acumuladas en tarjetas de crédito y plataformas de préstamos no bancarias.
Los autores sostienen que la medida responde a una crisis de morosidad creciente, impulsada por tasas de interés elevadas que dificultan el acceso a bienes básicos. Según el informe anexo, la cartera de crédito fintech pasó de $724.000 millones (a valores de julio de 2025) a $2,58 billones en un año. Las tasas, detallan, alcanzan el 130% de TNA en proveedores no financieros y el 92% en tarjetas de crédito, en un contexto de inflación cercana al 30%.
El texto define a esos proveedores como fintechs, cooperativas, mutuales y cadenas comerciales que operan fuera del sistema bancario, con condiciones financieras “sensiblemente más desfavorables” para los deudores. Al sustituir esas obligaciones por préstamos con tasas de mercado, el objetivo es estabilizar la economía de los hogares sin comprometer el equilibrio fiscal del Estado. El esquema prevé transferencias directas de la ANSES a los acreedores y cuotas de devolución ajustadas a los ingresos reales de los beneficiarios. (La Nación)