Bahía Blanca | Sabado, 30 de agosto

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Taller Maderita de Goyena: de directora a artesana apasionada y solidaria

Carolina Issaly se jubiló luego de una larga trayectoria al frente de la Escuela Agraria Nº1 y hoy crea muebles con madera reciclada. Donó algunos de sus diseños a personas e instituciones de Bahía Blanca afectadas por la inundación.

Hace apenas unos años, Carolina Issaly se encontraba al frente de la Escuela Secundaria Agraria N° 1 de Goyena, luego de una larga trayectoria en educación. La escuela bajo su gestión cosechó reconocimientos como el de ganar un concurso nacional con el maniquí interactivo “Don Deriva”, un proyecto educativo basado en prácticas agrícolas, entre otros grandes logros. El colegio fue premiado entre 130 participantes, destacando la innovación educativa en Goyena.

Pero en 2022 cuando estaba a punto de jubilarse y atravesaba por un gran pico de estrés, especialistas de la salud le recomendaron dedicarse a alguna actividad para aminorar los efectos que podría llegar a tener, en su caso, dejar atrás de golpe el ritmo tan activo de la escuela.

“La preocupación de los especialistas era qué iba a hacer yo cuando me jubilara porque no iba a ser fácil pasar de estar 24 horas en la escuela a estar todo ese tiempo en casa”, confió.

Guiada por sus recomendaciones decidió explorar una actividad creativa que canalizara su estrés y en 2022 comenzó a tomar clases de carpintería en Pigüé.

“En el momento que decidí empezar con este proyecto incentivada por mis hijas, compartí la idea con Heber, más conocido como Papu. Con él hicimos el curso de carpintería en la localidad y hoy formamos un gran equipo”, destacó.

Allí surgió una chispa inesperada que ella logró convertir en Taller Maderita, un emprendimiento cuidadoso con el ambiente y a la vez solidario a través del cual recicla madera y crea muebles.

“Descubrí que era algo que tenía adentro que me apasiona y que me encanta”, dijo.

En 2023 tuvo que retomar la docencia debido a la falta de renovación de su licencia, pero a la par continuó sus clases de madera hasta 2024. Paralelamente, se formó en técnicas de resina epoxídica en un curso online, y participó en una experiencia grupal en Puan junto a amigas de Goyena, para explorar la vitrofusión combinada con la madera.

“En la actualidad con Papu analizamos juntos los trabajos que vamos hacer, compartimos las herramientas y nos divertimos, nos reímos: es un cable tierra. Además sumamos a nuestras familias, las cuales colaboran lijando, pintando, dibujando, aportando ideas o juntando madera para reciclar”, señaló.

Experiencias solidarias

Carolina creó una mesa con madera reciclada y reacondicionó sillas rescatadas para una amiga de su hija que vive en Bahía Blanca y perdió todo en la inundación del 7 de marzo de 2025.

“Es una chica que trabaja y estudia, que trabajó todo el verano en Monte Hermoso para tener ahorros para bancar el año de estudio, y perdió todo. Con madera reciclada le hice la mesa y le reacondicioné unas sillas que pudo rescatar”, contó.

“Trato de ir mechando mi trabajo con acciones que me movilicen para hacerlo”, comentó.

También elaboró juegos didácticos para un jardín bahiense que sufrió pérdidas en la catástrofe combinando sus nuevos saberes con acción comunitaria.

Recientemente, Taller Maderita participó en su primera feria, en el marco de los festejos por el 123° aniversario de Goyena. Allí pudieron compartir con la comunidad sus piezas únicas elaboradas con amor y celebrar que el retiro puede ser el comienzo de algo nuevo.

“La feria fue en abril y estábamos  fascinados porque era la oportunidad de mostrar lo que hacemos, de darnos a conocer nada menos que en el aniversario de la localidad”, comentó.

Bancos donados al Centro de Estudiantes dela E.E.S.A para crear entornos formativos al aire libre

 “Luego fuimos a otras Ferias en Pigüé , siempre orgullos que se conozca nuestro trabajo, en el que ponemos todo y siempre buscamos combinar la madera con otros materiales, como hierro, rexina  epoxi, mosaiquismo, vitrofusión”, contó.

 Hoy, el Taller Maderita no es un emprendimiento masivo sino un espacio en el que Carolina combina esta nueva pasión con compromisos familiares, obligaciones cotidianas y la alegría de reconectar con amigas de la juventud y nuevos grupos.

En el taller trabajando con Papu con quien comparte la pasión por la carpintería.

 “Jubilarse no es una etapa que uno tiene que tirar para abajo, sino que se pueden buscar cosas, estar activa y explorar caminos distintos”, dijo.
Para más información o realizar donaciones de madera a reciclar e IG: @taller.maderita o ( escribir al ( 2923) 571442