Bahía Blanca | Domingo, 31 de agosto

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​​​​​Confirman la condena a un remisero que violó a una joven con discapacidad

El Tribunal de Casación bonaerense ratificó la sentencia a 15 años de prisión para Nelson Claudio Cejas. Producto de los abusos, la víctima quedó embarazada.
 

La condena impuesta por la Justicia de Bahía Blanca, a 15 años de prisión, a un remisero que abusó y embarazó a una joven con discapacidad fue confirmada por el Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires. 

De esa manera, los doctores Ricardo Maidana y Daniel Carral (Sala I de Casación) ratificaron la sanción dictada el 19 de noviembre pasado a Nelson Claudio Cejas por parte del juez Julián Francisco Saldías, del Tribunal en lo Criminal Nº 3 local.

Cejas fue imputado de abuso sexual con acceso carnal (4 hechos), por delitos cometidos en la zona del barrio Villa Delfina.

Su defensor, Fernando Juárez, apeló la sentencia al considerarla arbitraria y con déficit de argumentación.

Dijo que le faltó credibilidad al testimonio de la víctima y que, "pese a su coeficiente intelectual, su supuesta incapacidad para consentir una relación sexual" fue ella quien promovió los encuentros con su asistido.

Los hechos sucedieron en fechas no determinadas, entre 2019 y 2020, en dos domicilios distintos, donde Cejas, según las constancias del fallo, aprovechó la vulnerabilidad de la víctima, quien padece una discapacidad cognitiva y física, y la forzó a tener relaciones bajo amenazas de que la mataría. 

Producto de los abusos, la joven quedó embarazada.

"No se advierte arbitrariedad"

"Adelanto que no se advierte la arbitrariedad en la valoración de la prueba invocada, sino una discrepancia de la defensa, que insiste con su punto de vista exteriorizado al momento de alegar en el debate con planteos que fueron atendidos y contestados con suficiente fundamentación", sostuvo Casación.

Para el juez actuante el relato de la chica -que sufre del síndrome de Rassmaussen desde los 7 u 8 años- fue sincero, tanto por la gestualización como por la manera en que se expresó.

"Subrayó que la damnificada, con dificultades evidentes en su razonamiento, valiéndose de frases y conceptos que no se corresponden con su edad cronológica, contó de manera genuina 'quién la abusó sexualmente, dónde ocurrió, brindó detalles precisos de cómo sucedieron y expuso cómo el imputado la golpeaba y la amenazaba para que no contara nada de lo sucedido'", remarcó Casación.

Un especialista en neurología aseguró en el juicio que "la toma de decisiones en ella se encuentra alterada", que "posee un comportamiento aniñado" y que "cree que no puede consentir una relación sexual", tal como sostiene la defensa.

"Su neurodesarrollo impide dar un consentimiento plenamente consciente y responsable (...) sus conductas pueriles le recuerdan a una niña de 10 o 12 años de edad", afirmó.

Esa prueba fue respaldada por un informe psicológico y de otros especialistas, así como las declaraciones de familiares de la víctima.

El consentimiento

Los jueces de Casación remarcaron que el consentimiento "constituye una decisión libre, voluntaria y actual de participar en una práctica o acto sexual, con una o más personas, pactada en un escenario de autonomía y libertad".

"Por lo tanto, no habrá consentimiento y se tratará de un acto de violencia sexual, cuando exista una manifestación negativa verbal o no verbal por parte de la víctima; uso de la fuerza, amenazas, coacción; o bien, cuando -como en el caso- haya una restricción temporal o permanente de la autonomía de la persona para consentir", explicaron.

Y en esa línea dijeron que no está en discusión la autonomía sexual de la chica -como plantea Cejas- sino que "la víctima expresó de manera clara su negativa a mantener relaciones sexuales y además fue sometida a través del ejercicio de la violencia física y psicológica".

Por último, antes de confirmar la sentencia, destacaron la asimetría entre una persona de 53 años con capacidades intelectuales conservadas y "normales" y una persona que "sufre una enfermedad que le produce deterioro cognitivo progresivo y que ha sorteado una operación de cerebro que salvó su vida pero agravó aquel cuadro de salud, con evidente deteriorio cognitivo y físico".