Bahía Blanca | Miércoles, 28 de febrero

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El club Los Peladitos: hacen todo con amor, pero necesitan un hogar

Tienen por objetivo transformarse en Fundación. El grupo de padres acompaña, desde 2019 en Bahía, a las familias que tienen hijos en tratamientos oncológicos o enfermedades crónicas.
 

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva y gentileza "Club de los Peladitos".
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Audionota: Mariano Muñoz

Con amor sortean todos los obstáculos y se brindan por completo ofreciendo lo que tienen…

Son madres, padres y hasta jóvenes con vocación de servicio dispuestos a ayudar porque les nace del alma. Sienten que estimulan su propio corazón, lleno de bondad y generosidad.

El grupo viene siendo más numeroso cada año y se autodenomina el “Club de Los Peladitos”. Algunos de los integrantes acompañaron a sus hijos en enfermedades oncológicas, crónicas o poco frecuentes, y ahora lo hacen con los hijos de otras familias. Otros, simplemente, se suman para dar una mano.

“El Club de Los Peladitos nació en Buenos Aires en 2013 por una necesidad de una familia de Tres Arroyos cuyo hijo tenía leucemia. Se juntaban en un hotel al que asistían distintas familias de la zona y de otras provincias. Un día, ya en tren de amistad, empezaron a celebrar juntos el cumpleaños de los niños que estaban haciendo tratamientos oncológicos y se creó, por iniciativa de Matías, uno de los chicos en tratamiento, el Club Los Peladitos”, contó Carina Foreci, quien ahora es coordinadora del mismo club en Bahía Blanca.

“Me tocó vivirlo en carne propia porque tuve que afrontar la enfermedad de mi hija (Melanie), a quien, a los 15 años, le diagnosticaron un osteosarcoma en el fémur. Nos trasladan a Buenos Aires en 2018, hizo el tratamiento en el Hospital Italiano y un día, estando aburrida, me puse a indagar en las redes sociales, con tanta fortuna que encuentro una nota del Club Los Peladitos. Me contacté con ellos y tuve, por mucho tiempo, el acompañamiento hermoso de la coordinadora”, contó.

En 2019, tras uno de los tantos controles a los que asistió con su hija al Hospital, Carina recibió la propuesta de continuar el legado del Club Los Peladitos en Bahía Blanca.

“Lo hicimos, nos resulta algo hermoso. Hay mucha gente de la zona que concurre a atenderse a los hospitales bahienses y tenemos esa necesidad de acompañarlos. El objetivo principal del club es estar con los niños/as enfermos y sus familiares, que pasan por un momento muy difícil; contenerlos, ayudarlos y ofrecerles lo que esté a nuestro alcance”, aseguró.

“Somos grupos con vocación de servicio. Un total de 20 personas que siempre están dispuestas a ayudar y a seguir machacando sobre determinados temas, ayudando a las familias a conseguir un certificado único oncopediátrico, resolver una autorización o, cuando se atrasa un estudio, ver la manera de acelerar el proceso”, subrayó Foreci.

“Y están los momentos que todos esperamos, como el toque de campana de un niño que termina su tratamiento y se aleja del hospital. Allí todo el mundo llora de felicidad”, reveló.

Carina afirmó que el esfuerzo de los padres de todo el país empezó a dar sus frutos cuando, en junio de 2022, se sancionó la Ley 27674, sobre Régimen de Protección Integral del niño, niña y adolescente con cáncer, aunque, desde entonces, se persiguen nuevas metas.

“Necesitamos ser una Fundación, para tener una sede u hogar. Hoy estamos presentes en los hospitales para brindarles momentos únicos con juegos y espectáculos de parte de nuestros artistas payasos. También, una vez al mes, alquilamos una casita de fiestas para celebrar los cumpleaños de cada niño/a. Pero la casa propia también nos aliviaría de costos muy elevados, que cuesta una enormidad afrontar”, remarcó.

“Tendríamos una sede propia para organizar fiestas y ser más cuidadosos con ellos. Es muy importante, porque al atravesar un tratamiento oncológico tienen bajas las defensas y no pueden asistir a un cumple de un amiguito o familiar por el tema de los contagios. Nuestra fiesta es exclusiva, se toman recaudos y cuidados de higiene y salud; es el momento más puro, donde se divierten y nos expresan todo su amor”, puntualizó.

También, a fin de año, celebran las fiestas tradicionales. 

“En este 2023 vamos a festejar los diez años del Club desde su creación. Habrá un almuerzo solidario para el domingo 17 de este mes, con intención de cubrir todos los gastos que quedaron se deben afrontar para seguir adelante con esta idea de Fundación”, señaló.

El costo de la entrada es de 10 mil pesos, siendo el horario de 12.30 a 18.

“Además del almuerzo habrá una mesa dulce, shows en vivo y sorteos especiales, entre ellos una camiseta firmada por Lautaro Martínez, estadías en Sierra de La Ventana y mucho más”, remarcó.

El almuerzo será en el salón de los Petroquímicos, en Colón y Teniente Farías.

“Para mayores informes se puede ingresar a las redes sociales en Instagram y Facebook: El Club de los Peladitos, o bien llamando al teléfono 291-4675233 (Carina)”.

Un mimo al alma

El grupo más íntimo del Club Los Peladitos local está integrado por Lucía, la docente –maestra jardinera- que tiene múltiples funciones; Sandra –su nombre artístico es Felipa- y Celeste, la psicóloga que ayuda a cubrir todas las necesidades emocionales en niños/as que no tienen atención psicológica porque muchas veces no es suficiente en los hospitales.

“En mi caso es un mimo al alma. Lo que recibo de los chicos no lo puedo expresar con palabras. Estar en los hospitales acompañando a las familias es una inyección de energía. Es todo alegría, esperanza y amor”, dijo Lucía.

“Recibo agradecimiento, pero en realidad soy yo quien agradece estar ahí. El momento campanazo, cuando termina la etapa de quimioterapia, nos alegra a todos. Siempre quise esto, no sabía cómo llegar. Hoy siento que mi corazón está lleno de alegría, hacer esto es todo lo que está bien en la vida”, agregó emocionada.

Celeste, por su parte, le dio un tinte más profesional, aunque dice que se siente atrapada por el trabajo realizado.

“Hice la formación en Psicooncología estando en el club y organizo los talleres con familias. No disponemos de un lugar propio, lo cual dificulta poder programar más seguido. El año pasado hicimos un taller, donde todos los voluntarios fuimos a acompañar a los nenes para que los papás pudieran estar y fue hermoso”, contó.

“También he atendido a niños adolescentes en mi propio consultorio en los últimos procesos del tratamiento. Siempre disponible para todo lo que haga falta”, añadió.

Sandra, en tanto, expuso su lado emocional ya que, vestida de payaso, expone su lado artístico para llegar en profundidad.

“Es amor puro. Entrar a la habitación, ver sus ojitos brillosos y recibir una sonrisa enorme te emociona mucho. Los veo con ganas de jugar, de ser ellos mismos. Se busca sacarlos de su encierro tanto a ellos como a los padres, que se sientan acompañados y queridos”, apuntó Sandra, quien lleva dos años involucrada en este proyecto.

“Soy alegre, saludo a todos desde el momento que piso el Hospital. Lo vivo intensamente, me siento una celebridad y transmito ese amor. La música también es parte del ambiente, porque se canta y se baila”, aseguró.

Por su parte, Oscar Giambelluca lleva varios años involucrado en estos temas de ayuda al prójimo.

“Oscar nos da una mano con la parte legal en el tema de conseguir, en el futuro inmedito, ser Fundación. Necesitamos abogados, escribanos y armar un plan trienal, además de la difusión en los medios. Una Fundación conlleva un montón de trámites previos que no podemos manejar si no es con ayuda. Perseguimos ese sueño y lo vamos a lograr”, sintetizó Carina.