Bahía Blanca | Martes, 27 de septiembre

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La alegría de un pequeño pueblo bonaerense por inaugurar su primera Biblioteca Popular

Habitantes de La Colina, del partido de General Lamadrid, de 600 habitantes (a 35 kms de Coronel Suárez) inauguraron este espacio en el ex Almacén de Ramos Generales para que nadie en el pueblo se quede sin leer. Recibieron apoyo de la Biblioteca Infantil Coronel Suárez, Rotary Club y delegación local.

Está a cargo de una Comisión Directiva que trabaja ad honorem.

Anahí González Pau / agonzalez@lanueva.com


   En un pequeño pueblo bonaerense llamado La Colina, perteneciente al partido de General Lamadrid -con estrecha vinculación con Coronel Suárez, distante 35km- acaban de inaugurar una Biblioteca Popular y lo hizo en un lugar muy particular y cargado de historia: el ex Almacén de Ramos Generales que cerró sus puertas hace unos 5 años.

   La entidad busca que no haya una sola familia del lugar que se quede sin leer por no tener acceso a comprar un libro. Por otro lado, las flamantes autoridades de la Comisión anhelan que la Biblioteca sea sede de actividades culturales, que de ella se desprendan nuevos proyectos y que se articule con otras entidades.

   La propuesta llegó de la mano de la Biblioteca Infantil de Coronel Suárez, la cual desarrolla la importante tarea de sembrar bibliotecas por territorio bonaerense y apoyar proyectos culturales. El Rotary Club local, en contacto con esta Biblioteca se sumó a colaborar.

    Sabrina Goñi, secretaria de la Biblioteca Popular La Colina e integrante ad honorem de la flamante Comisión Directiva (se formó el 24 de mayo de este año) comentó a La Nueva los detalles de la iniciativa.

   “La idea de la biblioteca venía circulando desde hace un par de años pero el proyecto se fue dilatando un poco con la pandemia. Finalmente, este año, se convocó una reunión y se conformó la comisión de apoyo”, comentó.

   “La dueña del Almacén de Ramos Generales que cerró sus puertas hace algunos años nos cedió el espacio donde funcionaba la verdulería y frutería y luego nos cedió también una habitación contigua”, dijo.


 Alina Rossetti junto a Victoria García, quien trabaja en Desarrollo Social y es la directora de Adultos Mayores.

   Los empleados municipales trabajaron en las refacciones: principalmente en tareas de pintura y electricidad, con el apoyo del delegado Jorge Annovassi.

   La principal donación fue de la Biblioteca Popular de Suárez pero recibieron materiales de la Biblioteca de Huanguelén, Olavarría, Azul, General Lamadrid y de vecinos y particulares que quisieron aportar sus materiales.

   La inauguración fue el 27 de agosto luego de meses de mucho trabajo.

    “Había bastante ansiedad de nuestra parte y de los vecinos que nos preguntaban cuándo iba a estar abierta. La tarea no fue sencilla porque debíamos armar un inventario para tener un registro del material. Eso fue lo que más nos demoró”, dijo.


Ellas y ellos lo hicieron posible.

   “Es una Comisión de gente bastante joven, todas personas voluntarias y nos vamos turnando en la atención. Generalmente está Claudio Gaitán, el vicepresidente, quien dedicó mucho tiempo a inventariar, clasificar y ordenar los materiales que llegaban.También nos dio una mano enorme el director de Cultura del municipio, Bernardo Antía", señaló.

    La biblioteca abre por la tarde, de 15.30 a 19 horas, en contraturno de las escuelas.

   Si bien antes existió una biblioteca popular que funcionaba en el jardín de La Colina la gente no hacía mucho uso de este espacio porque tal vez creían que estaba limitado a los estudiantes y sus familias.

   “Estamos muy contentos porque en estas primeras semanas se acercaron muchas personas a retirar libros y todos están muy entusiasmados. Eso nos  reconforta un montón y nos alegra muchísimo”, dijo.

   “Necesitábamos un espacio de encuentro abierto y accesible para todos los habitantes del pueblo y localidades vecinas. Hay un montón de gente a la que le gusta leer y hoy en día comprar un libro no es tan accesible”, añadió.

   El objetivo es también ser una sede de otras actividades tales como talleres, encuentros y charlas que generen interés en la comunidad.

   “Queremos cobijar este tipo de actividades y ser ese punto de referencia: que si alguien quiere enseñar algo tenga un lugar en la Biblioteca”, expresó.
   Otro proyecto pero a largo plazo es recuperar la estación de trenes que está en estado de abandono.

   “Nos apena ver en las condiciones en las que está y creemos que el impulso de la biblioteca es suficiente para unir fuerzas y recuperar ese espacio que se vincula con el origen de nuestro pueblo, con nuestra identidad y que durante mucho tiempo dejamos a la deriva”, remarcó.

   En este momento la Biblioteca inscribe socios con una cuota mensual de 200 pesos por grupo familiar. Aceptan donaciones de libros y de material escolar y están necesitando una impresora para las tareas y cuestiones administrativas.

   También están organizando una Maratón de Lectura con la Escuela Nº 3 y se unieron a una bicicleteada y caminata organizada por 4º grado de la escuela primaria con motivo de celebrar el aniversario del pueblo que es el 22 de setiembre.