Bahía Blanca | Martes, 09 de agosto

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Ni en el Vaticano ni en Argentina: el papa Francisco decidió dónde vivirá si se retira de su cargo

Aunque negó estar pensando en una renuncia, el pontífice de 85 años confesó que "la puerta está abierta" desde que Benedicto XVI renunció en 2013.

   El papa Francisco afirmó que, si llegara a retirarse de su cargo, no elegiría vivir ni el Vaticano ni volver a la Argentina, sino que preferiría hallar una iglesia en Roma donde seguiría escuchando confesiones.

   "Soy el obispo de Roma, en este caso [sería] el obispo emérito de Roma'', dijo en una entrevista con la emisora en español Televisa Univision trasmitida ayer. Por ello, continuó, "tal vez'' residiría en la basílica de San Juan de Letrán, sede tradicional de los obispos de Roma.

   Francisco, de 85 años, negó que estuviera planeando su retiro, pero sostuvo que "la puerta está abierta'' desde que el papa Benedicto XVI renunció en 2013, siendo el primer pontífice que lo hace en 600 años.

   "No tengo ninguna intención de renunciar. Por el momento no. Sin embargo, si veo que no puedo, o hago daño o soy un estorbo, espero la ayuda para tomar la decisión de retirarme", acotó Francisco. Y confesó que la rodilla le duele un poco y se siente algo "disminuido", aunque puede caminar.

   El papa recordó que, al momento en que se celebró el cónclave de 2013 que lo eligió pontífice, estaba planeando retirarse como arzobispo de Buenos Aires. Dijo que se había preparado un bonito departamento en esa ciudad y que su intención era seguir escuchando confesiones en una iglesia cercana y visitando a los enfermos en un hospital. 

   "Esto es lo que había pensado para Buenos Aires. Creo que este escenario, si sobrevivo hasta llegar hasta una posible renuncia, es posible que me muera antes... me gustaría algo así", dijo.

   La entrevista recorrió también otros temas. Consultado sobre si los políticos católicos que apoyan el derecho al aborto deben seguir recibiendo los sacramentos, Francisco repitió que era una cuestión de conciencia que los funcionarios elegidos deben resolver por sí mismos. Aunque la Iglesia Católica se opone al aborto, el papa añadió que los sacerdotes y obispos deben seguir siendo pastores.

   "Cuando un pastor pierde la dimensión pastoral, crea un problema político", dijo Francisco, refiriéndose al debate "polarizado" en Estados Unidos sobre el presidente Joe Biden y la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, ambos católicos que apoyan el derecho al aborto. (Clarín)