Bahía Blanca | Viernes, 12 de agosto

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Ruta 51: preocupación y malestar por la paralización de las obras de ensanche y repavimentación

La firma a cargo del ensanche, la repavimentación y la ejecución de terceras trochas, en el tramo Coronel Pringles-Bahía Blanca, decidió frenar los trabajos. El motivo fueron las demoras de la Provincia para aprobar un cambio técnico y la posterior cesación de pagos.

Hace dos meses el ritmo de trabajo comenzó a descender, hasta paralizarse por completo en los últimos días. Fotos: Rodrigo García-La Nueva.

Juan Ignacio Schwerdt / jschwerdt@lanueva.com

   Mucha preocupación y malestar causó en Coronel Pringles y la región la paralización de los trabajos de ensanche, repavimentación y mejoras en la ruta 51, una de las principales vías de comunicación de los distritos de la zona con el centro de la provincia y Capital Federal.

   El ritmo de los trabajos –a cargo de la empresa constructora Coarco- venía sufriendo una creciente desaceleración desde febrero, hasta que en los últimos días se detuvo por completo en el tramo Acceso a El Divisorios-Dique Paso de las Piedras (de 32,5 kilómetros de extensión).

   Los motivos –indicaron fuentes confiables- son de índole técnico-financiera.

Lisandro Matzkin, intendente de Coronel Pringles.

 

   “No podemos decir que este parate nos haya sorprendido”, dijo a La Nueva. el intendente de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin.

   Según explicó el jefe comunal, hace un tiempo se había solicitado a la Provincia un recálculo técnico de la obra.

   “Este cambio consistía, básicamente, en ejecutar otro tipo de carpeta asfáltica, más costosa que la establecida en el presupuesto original”, describió.

   “Una modificación de este tipo requiere que los mayores costos sean aprobados por los organismos de control que tiene la Provincia, lo que claro, demanda un tiempo”, continuó.

   En este marco -señaló Matzkin- se produjo el corte en los pagos a la empresa.

   “Y la verdad es que, con un 70% de inflación, no hay firma que pueda sostener en marcha una obra así si no recibe los pagos correspondientes”, añadió.

Con una longitud total de 735 kilómetros, la ruta 51 corre desde Ramallo hasta Bahía Blanca. Es una de las vías más eficientes para vincular numerosos partidos del interior de la provincia con los puertos del Río Paraná y el de Ingeniero White.

   Matzkin indicó que durante esta semana se comunicó con el administrador de Vialidad, Hernán Y Zurieta, quien mostró “la mejor predisposición para resolver el problema y que la obra se reanude cuanto antes”.

   "El problema aquí es que los tiempos de la burocracia no son compatibles con la inflación que tenemos. Los precios cambian con tanta rapidez que las empresas quedan descalzadas entre lo que cobran por una obra y el costo que deben afrontar por hacerla", dijo.

   En cuanto a los trabajos, señaló que “venían a buen ritmo” antes de que se detuvieran los pagos.

   “No puedo decir qué porcentaje de avance tenía, pero en varios tramos se había efectuado el ensanche y la nueva carpeta asfáltica. Aún faltaba intervenir varios sectores, pero el ritmo de obra era bueno”, precisó.

   “Por eso yo estimo que (Coarco) volverá a trabajar ni bien tenga certezas sobre la aprobación del nuevo presupuesto y el cronograma de pagos”, completó.

   Matzkin dijo que, hasta que la obra se reanude, seguirá haciendo gestiones. 

   "No sólo porque estamos hablando de una obra clave en una de las rutas más transitadas de la provincia, sino porque, por el estado en que quedó, es peligrosa", enfatizó.

   "Hay lugares en que se hizo el reclamado o fresado de la cinta asfáltica y no se distingue dónde empieza ni dónde termina, ni la línea divisoria de carriles. Es realmente peligrosa", añadió Matzkin.

   Los ediles oficialistas se sumaron al reclamo de Matzkin y denunciaron “falta de compromiso” para pagar por parte del gobierno provincial, lo que provocó que “desde hace días no se encuentre ninguna maquina trabajando en el lugar” y la ruta haya quedado “en muy mal estado y sin señalización”.

   Los ediles recordaron que la obra de remodelación de la ruta 51 había comenzado durante la gestión de María Eugenia Vidal.

   "Fue una acertada decisión de la gestión de (Axel) Kicillof haber dado continuidad a la obra, manteniendo los estándares de ruta segura, pero lamentablemente en estos últimos días el avance de obra se detuvo, despidiéndose a la mayoría del personal que trabajaba en la misma”, se indicó.

   “Ante esta penosa situación, desde el bloque de Juntos por el Cambio solicitaremos que de forma urgente se retome la obra, ya que existen importantes tramos que quedaron inconclusos, ocasionando gran peligrosidad para quienes la transitan", se añadió.

En Diputados

   Otro de los dirigentes que se mostró contrariado por la paralización de los trabajos fue el diputado provincial Emiliano Balbín (Juntos).

   “Lamentablemente, hace aproximadamente dos meses se comenzó a notar una merma en los trabajos”, señaló el legislador.

   Balbín presentó esta semana un proyecto de declaración en la Cámara Baja para expresar su preocupación por la paralización de los trabajos.

   Además, le pidió a las autoridades bonaerenses que “realicen todas las acciones necesarias para retomar de manera urgente la mencionada obra vial”.

La transformación de la carretera en ruta segura implica, entre otros trabajos, su ensanche a 7,30 metros y, en tramos puntuales, la pavimentación de banquinas o ejecución de terceras trochas.

 

La obra

   Durante la gestión de María Eugenia Vidal se lanzó un ambicioso plan general de mejoras para la para la ruta 51, en el tramo Ramallo-Bahía Blanca. 

   A fines de 2017 comenzaron las tareas para transformarla en “ruta segura”, lo que implicaba, entre otros trabajos, ensancharla hasta 7,30 metros, construir nuevos puentes, repavimentarla, asfaltar banquinas y, en sectores puntuales, ejecutar un tercer carril para el sobrepaso de vehículos sin riesgos.

   En la zona la primera intervención se realizó entre los kilómetros 614 y 650 (entre el acceso a la ciudad de Coronel Pringles y la bajada de acceso al paraje El Divisorio).

   Aquellos trabajos habían comenzado en la gestión Vidal, pero en agosto de 2019 se detuvieron por completo. Tras asumir como gobernador, en diciembre de ese año, Axel Kicillof dispuso reanudarlos.

   "No porque una obra la hubiera iniciado Vidal, la hubiera parado Vidal y la hubiera dejado endeudada Vidal, yo la iba a dejar de garpe", señaló el propio Kicillof al inaugurarla un año  después, en diciembre de 2020. 

   Para ese entonces la segunda etapa de obras entre Pringles y Bahía Blanca ya se había licitado, a fin de mejorar el tramo de 35 kilómetros que va desde El Divisorio (kilómetro 650) hasta una zona cercana al acceso al dique Paso de Las Piedras (a la altura del kilómetro 682,50).

   Trece empresas se presentaron a la licitación, que tuvo como oferta más económica a la presentada por la firma Coarco. 

   La empresa -radicada en Mar del Plata- elevó un presupuesto de 796,4 millones de pesos, que en su momento llamó la atención por ser sensiblemente inferior al cálculo oficial, de 1.237 millones de pesos.

   Los trabajos se iniciaron en 2021, con un plazo de ejecución de un año, y continuaron a buen ritmo en el inicio de este año, pero hace aproximadamente dos meses se comenzó a advertir  una merma en las labores. 

   Semanas más tarde trascendió que Coarco había suspendido al 70% del personal contratado para la obra, lo que comenzó a alimentar los rumores sobre un posible parate de los trabajos.

   Hace pocos días, finalmente, se produjo el freno total de la obra, el retiro de maquinarias viales y los materiales acopiados en las banquinas, así como el despido o traslado del personal restante.