Bahía Blanca | Viernes, 12 de agosto

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Las calles dormitorios y las nuevas (e improvisadas) playas de estacionamiento

Buscando evitar el pago del estacionamiento medido y pago, muchos vecinos utilizan predios no habilitados para dejar sus automóviles. O bien escogen cuadras alejadas del micro y macrocentro para aparcar por muchas horas.

Fotos: Pablo Presti-La Nueva.

Por Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

   La teoría del caos es una rama de la matemática y la física que estudia ciertos sistemas, muy sensibles a las variaciones, de manera que si se produce una perturbación inicial en un punto, por pequeña que sea, podría generar un efecto considerable a corto o medio plazo en otro, alejado. 

   El ejemplo más popular de esta idea es el denominado “efecto mariposa”, que plantea que una mariposa aleteando en Brasil puede producir una tempestad en Hong Kong. 

   Esas consecuencias, a veces inesperadas, otras previsibles, son habituales de advertir en cuestiones urbanas, donde toda intervención en un sector de la ciudad suele tener un efecto inmediato o a largo plazo en otro sector. 

   Tenemos el caso del denominado “corralito urbano”, que todavía rige en el barrio Universitario e impide construcción de viviendas multifamiliares. Eso llevó a los inversores a abandonar el barrio preferido para ese tipo de obra y comenzar a construir en áreas hasta entonces postergadas o ignoradas. 

   Otro caso significativo de impactos son las decisiones que se toman en materia vial. Muchas veces colocar reductores de velocidad, tipo lomo de burro, en algunas calles deriva en que los conductores empiecen a usar otras, no preparadas para absorber el crecimiento del tráfico.

   Otro cambio simple de notar en nuestra ciudad en los últimos años es el uso de cuadras y terrenos baldíos como lugar de estacionamiento vehicular, para compensar en parte la saturación de vehículos estacionados que se verifica en el micro y macro centro, pero también buscando evitar un costo fijo que significa el pago del estacionamiento medido y pago.

   Así han aparecido en escena las denominadas por los propios vecinos como “calles dormitorio”, donde no llega el sistema de estacionamiento medido y pago, con lo cual cientos estacionan vehículos quedan estacionados durante todo el día. 

   Un ejemplo de ese cambio puede verse en la primera cuadra de calle Darwin, entre las vías del ferrocarril y la avenida Parchappe, y también en la propia avenida Parchappe, que muestra cada día una cada vez más extensa fila de vehículos estacionados.

   Otra situación no menos llamativa es la apropiación de ciertos terrenos desocupados, no cercados, propiedad de particulares, que se convierten en amplias playas de estacionamiento gratuitas.

   Aquí el mejor ejemplo es el terreno de planta triangular ubicado en calles Chiclana y Montevideo, vecino al terreno donde funcionara durante más de tres décadas la ex escuela Industrial, edificio ya demolido, del cual sólo se conservan las paredes del frente.

   En ese espacio de 4 mil metros cuadrados se ha generado una prolija y ordenada playa de estacionamiento, sin nadie que saque rédito ni ordene ni objete ese uso e incluso cuente con el guiño del propietario de las tierras, al menos para ciertos clientes de un negocio de la zona.

   Por tratarse de un terreno privado la municipalidad no tiene ningún tipo de injerencia en que se le esté dando ese uso. Tampoco corresponde la intervención del área de fiscalización porque no existe podría un uso comercial del lugar, no se cobra estadía. 

   Lo mostramos como una curiosidad, una mariposa que aleteó en calle 25 de mayo llenó de autos un terreno a varias cuadras del lugar.

   Distinto es si se comenzara a utilizar espacios públicos con ese destino. En ese caso pueden actuar los inspectores de Mantenimiento Urbano o de Espacios Públicos, multando y hasta secuestrando los vehículos.

La gran playa

   El estacionamiento medido y pago, que en la década del 70 comenzó a aplicarse en las calles que rodean a la plaza Rivadavia (con el desaparecido estacionamiento a 45º) abarca hoy unas 230 manzanas, un total de 362 cuadras con 7.050 boxes de estacionamiento.

   Desde el área de tránsito del municipio aseguran que son muchos los vecinos que piden la colocación de parquímetros, “por el acto impacto de ordenamiento” que generan. 

   Martín Moyano, director de Ordenamiento Urbano y de Control de Tránsito, explicó a La Nueva. que siempre se actúa con especial mucho cuidado al agregar o quitar el sistema medido y pago en determinadas cuadras. 

   “Es una decisión delicada porque podemos terminar congestionando una calle que hoy no presenta problemas de movilidad”, detalló.

   En el caso del uso que está teniendo la avenida Parchappe, el funcionario reconoció que se han recibido algunas quejas de habitantes del sector, pero más vinculadas con el pedido de algunas concesionarias de automóviles que buscan gestionar reservas de estacionamiento en espacios en los que no corresponde.

   “Parchappe es una calle amplia, que puede alojar estacionamiento sin problemas, porque además, sea medido o no, la calle es pública, no de los frentistas. Distinto es el caso, por ejemplo, que ocurría en calle Luiggi al 100 donde un local de automóviles ocupaba la cuadra todo el día”, explicó.

Los parquímetros, a full

   Un detalle no menor es que a pesar de la importante cantidad de personas que estacionan lejos del centro buscando evitar el pago del estacionamiento, el uso de los boxes medidos es cada vez más intenso y se mantiene ocupado casi en su totalidad a lo largo del día.

   “En mayo se recaudaron más de 23 millones de pesos, el doble que el mes anterior, y el sistema no deja de crecer. Con el aliciente que además el 53% de los usuarios no está más de una hora estacionado, lo cual permite una rotación rápida que es el objetivo principal del sistema. Apenas el 7% se queda más de tres horas”, señaló.

   Se recuerda que la ciudad está organizada en tres zonas con distintos valores horarios de tarifa.

   La más cara es de 96 pesos para la primera hora, 130 la segunda y 200 después de la tercera. En el sector más económico los valores son de 56, 78 y 117 pesos respectivamente.