Raúl Herrero: “Un buen entrenador es un buen observador”

15/4/2021 | 06:30 |

Químico recibido y propietario del gimnasio Orión, también se trata de un hombre vivido, muy cultivado y que no deja de aprender y crecer.

   Raúl Herrero es un multifacético profesional a la hora de brindarle al deportista las mejores herramientas para desarrollarse. Y la posibilidad de que pueda conocer y sacar el mejor provecho a su cuerpo, a su metabolismo. Claramente, se trata de un líder en la materia.

   Alguien que le otorga un salto de calidad a quienes cultivan la alta competencia, en la disciplina que sea.

   Químico recibido y propietario del gimnasio Orión, también se trata de un hombre vivido, muy cultivado y que no deja de aprender y crecer.

   Ya cercano a sus 66 años, y padre de tres varones, en breve cumplirá el sueño de su primera hija.

   1. “Sí, soy una persona multifacética. Me gusta leer filosofía, escuchar a distintos filósofos. Cuando uno trabaja sobre un deportista no lo hace sólo con su cuerpo, sino también con su mentalidad para que llegue a ser ganador. A veces es presionar, a veces es soltar, a veces es pegar un grito y en ocasiones es palmearlo un poco en la espalda”.

   2. “El deportista, como toda persona, tiene emociones, momentos buenos y malos. Una personalidad que quizás no la podrá cambiar, pero sí optimizar”.

   3. “Leo física desde muy joven impulsado por mi padre, que era profesor en esa materia, también me encanta leer acerca de mecánica cuántica”.

   4. “Tengo un curso donde doy clases a entrenadores. A mis alumnos les pregunté en el primer contacto si sabían por qué respiraban. Y nadie me lo supo contestar. ¿Ven cuántas cosas sencillas hacen desde que nacieron y ni siquiera se lo preguntaron? Primero hay que preguntarse ese tipo de situaciones y después avanzar sobre lo demás”.

   5. “La estructura social ha llevado a la gente a correr detrás del dinero y no sobre el conocimiento. Por eso se ha desculturizado totalmente la sociedad”.

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   6. “He hecho de todo. Desde dar charlas con campeones del mundo en levantamiento de pesas a cultivar el canto lírico. Un director de coros que pasó por Bahía me convocó una vez para cantar en la obra ´La Cenicienta’ y no pude estar por una neumonía. ¡Menos mal (risas)!”.

   7. “Yo al deportista lo empujo en todo lo que puedo. Un buen entrenador es un buen observador. Vos tenés que mirar todo de la persona. Lo estructural, lo metabólico, lo mental. Y ver adónde apuntas. Y segundo, ser un motivador. Gabriel Simón siempre me decía: ´Nunca encontré durante mi carrera a un motivador como vos’”.

   8. “Recuerdo a Manu (Ginóbili). Se paraba delante tuyo y preguntaba ´¿qué hacemos hoy?’. Y no se iba hasta que no terminaba el trabajo. No se quejaba nunca. Y están otros que te salen con que están cansados, que ´esto no lo puedo hacer’… Manu ya estaba enfocado”.

   9. “Tuve a Silvia Mondelo. El día anterior a su accidente nos peleamos para que no viaje de noche. Quiero mucho a sus hijos. Yo la ponía, ya con más de 40 años, cerca de los 50, al lado de jugadores de rugby y de fútbol con el mismo peso para hacer saltos. Y ella los superaba. Uno solo la igualó y la llegó a superar. Edgardo Simon, el ciclista que fue a los Juegos Olímpicos”.

   10. “Sí, recibí ingratitudes. No me gusta a esta altura de mi vida tirar frases hechas para quedar bien. Voy a cumplir 66 años y me parece una estupidez caretear. La primer norma de la ética es decir la verdad, no ocultar. No vivir en la hipocresía. He recibido ingratitudes de dirigentes y de gente a la que he empujado a llegar a niveles importantes y que nunca vinieron a decirme: ´esto es tuyo’. Mientras que otros, amateurs, de muchos menos recursos y no de tanta relevancia, se han preocupado por traerme un recuerdo para ellos histórico de su vida deportiva”.

   11. “Lamentablemente a la gente que más sabe se le otorga menos oportunidades en este país. Tengo amigos muy bien formados, con los cuales me he formado, y me he encontrado con que nunca han sido merecedores de un cargo, que sí lo ocupa en general gente mediocre”.

   12. “Fijate. Yo no pude viajar con Gabriel Simón a las Olimpíadas, siendo que era su entrenador durante años. Nadie vino a decirme, ´bueno, acá tenés la plata para viajar’. Nadie. Y otra con él: Faltaban 24 horas para viajar al Mundial de Atletismo a París, y Gabriel no tenía ni los pasajes. Me refiero al primer campeonato mundial de 60 metros en pista cubierta, donde terminó ganándole a los mejores negros del planeta. ¡Y después no tenía ni el pasaje para volver!”.

   13. “Mi hijo mayor, Franco, fue como asistente a la clínica de Tenis de Chris Evert, en los Estados Unidos, y al año ya era director del área de desarrollo físico. Luego se independizó y hoy es entrenador de varios tenistas profesionales”.

   14. “Estoy por mi tercer matrimonio. Tengo tres hijos varones y estoy esperando una nena. Siempre quise tener una hija y a esta altura de mi vida se me está cumpliendo un sueño”.

   Vos también podés proponer un líder para entrevistar en nuestros próximos episodios. Escribí un correo a contenidos@lanueva.com con el asunto LÍDERES o utilizá el hashtag #UnLíderEnBahíaEs en las redes sociales junto al nombre del candidato.

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