Bahía Blanca | Viernes, 27 de enero

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El fútbol y Libertad le dieron todo, hasta un poema que enaltece aún más su idolatría

Mariano Orsi, prócer, emblema y goleador histórico del milrayitas de Villa Rosas tiene su propia poesía, que emocionó a todo un barrio y que va a quedar en alguna vitrina del club perpetuada para siempre. La escribió su amigo y admirador Ramiro Báncora, un aficionado, pero experto, en esto de conquistar mediante el verso y la rima sostenida.

 

Fotos: Emmanuel Briane y Archivo-La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / peche1503@hotmail.com

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

   “Juego al fútbol desde que empecé a caminar y me han regalado de todo: pelotas, camisetas, botines, hasta canilleras, pero nunca un poema; que alguien escriba sobre vos y tu carrera deportiva te genera un pánico interno y un torbellino de sentimientos que yo, al menos, no sé como exteriorizarlos para poder explicártelos”.

   Cuando Mariano Orsi, prócer, emblema y goleador histórico de Libertad, me lo contó, me caí para atrás como “Condorito”.

   El milrayitas de Villa Rosas, en este año que está por terminar, fue subcampeón del torneo Promocional de la Liga del Sur y no pudo conseguir el tan ansiado ascenso al círculo superior, aunque la temporada futbolística culminó emocionalmente bien arriba para el club y la barriada por esa poesía o prosa con rima que circuló por las redes sociales y que enterneció el corazón de los hinchas y seguidores “villeros”.

   El autor de la composición es Ramiro Báncora, ex jugador (infantiles y menores, hasta los 15 años), dirigente, bochófilo, cocinero de la Peña y actual socio y colaborador “para lo que sea necesario”.

   El destinatario, su amigo y compadre “Cachorro” Orsi, quien con 105 tantos y 12 temporadas ininterrumpidas en Primera división, se convirtió en el ídolo máximo de la entidad del Gasómetro, fundada el 9 de julio de 1916.

   “Cuando leí el poema me quedé paralizado y no pude contener las lágrimas. Sigo insistiendo que no merecía semejante halago, aunque son palabras genuinas llenas de sentimientos puros, y eso es lo que más valoré. Es el primero que Ramiro le dedica a un jugador de su queridísimo club; es todo de él, salió de él, no hay nada inventado ni ayudas de terceros”, contó Mariano.

   “Sabía que Ramiro estaba armando algo, porque ya había hecho otros, pero jamás imaginé que iba a ser tan profundo en cada párrafo o fragmento donde puso de manifiesto la pasión que siente por Libertad y su gente. Ramiro es un grande, un amigo al que quiero mucho”, destacó el actual 9 albiazul.

   Era necesario escuchar la otra parte, la del creador, que mientras esperábamos al fotógrafo para hacer la nota, recitaba cada verso de su obra parado en el medio de la tribuna oficial del estadio Manuel Manzano, mirando hacia un campo de juego vacío y con Orsi como único testigo.

   “Se me ocurrió porque soy hincha de Libertad y porque el Cachorro merece ser homenajeado estando en actividad. Además de ser el goleador histórico y el ídolo eterno, a nivel local y regional siempre defendió la misma camiseta, la de Libertad, y eso tiene más valor que cualquier reconocimiento que se le pueda hacer”, sentenció Ramiro, padre de Franco (18 años), Joaquín (6) y Martino (4).

   Más allá de que se consideran “hermanos de la vida”, ahora también son familia...

   “Mariano es padrino de Joaquín y yo soy padrino de Maite, la hija de un año del Cachorro, a quien bautizan mañana (domingo)”, se adelantó el más chico de la dinastía que trajo al mundo el cerrajero Eduardo Báncora.

   Y Ramiro, con la verborragía y el buen humor que lo caracteriza, tiró: “mi hijo se llama Joaquín por Sabina, del que soy fanático”.

   —Algo sé, incluso tenés una muy buena anécdota con el popular cantante español.

   —Sí, ja, ja. La poesía que le escribí la posteó en su muro de Facebook el “Loco” Montenegro, que cuando alabó el escrito imaginate la fama que alcanzó. Bien, bien no sé como fue, pero el representante de Sabina la leyó y se la hizo llegar, aunque yo me enteré hace poco, cuando un primo mío que vive en Madrid estuvo con Sabina y me llamó delante de él.

   “Fue una charla de 15 minutos que no me voy a olvidar en mi vida. Si llega a venir a Buenos Aires o a Bahía, quedamos en compartir un whisky, por supuesto on the rocks... (risas)”, sostuvo quien también le dedicó versos a Maradona (en 2011, 25 años después del Mundial '86 y otro post morten), a la cantina del club Libertad (que cerró), al volante Lucas Machain (prosa que mezcla fútbol y turf) y una cortita e improvisada a Papá Noel.

   —Mariano, en un encuentro entre Sabina y Ramiro, ¿quién hablaría más?

   —Obviamente Ramiro, el rey de la improvisación y de las anécdotas. Con él compartí cenas donde a recitado a la hora de la sobremesa. Es poeta, narrador de historias, contador de cuentos, dueño de frases que popularizó el mismo; es completo, con él no te aburrís nunca. Tiene una chispa y una lucidez admirable para todo ese tipo de cuestiones, siempre se le ocurre algo para entretener a los demás.

   Cuando les pedí si recordaban una anécdota que los haya divertido mucho, fue Ramiro el que se adelantó a la jugada.

   "No me acuerdo bien el año, pero creo que fue en 2012, nos fuimos juntos de vacaciones a Las Grutas, los dos solos. El primer día bajamos a la playa y leí en un cartel: campeonato de `jueguitos´ con pelota chica y grande; importantes premios. Por supuesto que nos anotamos.

“   Y ganamos: hice 232 jueguitos con una pelotita de tenis, que recién se me cayó cuando me empecé a acalambrar, y el Cachorro sumó 100 con la común de fútbol. Le sacamos mucha diferencia a los segundos y nos recibimos de todo: distintas cenas en restaurantes, entradas a boliches y tragos gratis. Ibamos por una semana, pero nos terminamos quedando dos...(risas)”.

   “Con este loco tenemos un montón de vivencias, hemos estado juntos en un montón de lados, y es por eso que no me asombra que escriba con la calidad que lo hizo”, reconoció el centrodelantero.

   —Lo querés mucho, lo elegiste como padrino de tu hija recién nacida (la otra, la mayor, se llama Malena y tiene 12 años).

   —Esa elección va más allá de los colores y de los momentos que compartimos en el club; con Milva (su esposa) consideramos que era el candidato ideal, por la amistad que nos une, porque es una excelente persona y también un personaje sin igual. De algo estoy seguro: Maite no se va a aburrir nunca... (risas).

   “Cuando me comunicaron la noticia, me emocioné al toque; espero estar a la altura, ser un padrino presente”, remató “Rami”.

 

Repercusión y lágrimas

   “Cuando Ramiro subió el poema a Facebook, las repercusiones se multiplicaron y muchos lo compartieron sorprendidos porque no conocían el talento del `mini Borges´...(risas). Gustó tanto, que hasta una nota estás haciendo por esto”, manifestó Mariano, riéndose de las morisquetas interminables de su compañero de entrevista.

   “En lo personal, me da bastante vergüenza el reconocimiento continuo de la gente del barrio, lo que hice por el club no fue con la intención de que me tengan allá arriba todo el tiempo; siempre actué por pasión y sentimientos”, aseguró el Cachorro.

   Interrumpió Ramiro: “el fue siempre fiel a Libertad. Pese a haber tenido ofertas y ser tentado por clubes que jugaban a otro nivel, eligió siempre la milrayitas, y eso es lo que lo hace grande en una barriada tan futbolera y sentimental”.

   Y agregó: “es el máximo exponente de Libertad, y con el paso de los años su idolatría va a ser más gigante todavía”.

   —Te pregunto: ¿cuánto tiempo te llevo escribir y editar el poema?

   —El grueso, transmitir al papel lo que iba imaginando, unas 4 horas, pero la motivación tiene que llegar sola y no por exigencia. Después vino el pulido, la supresión de algunas frases y el editado final: eso me llevó unos 10 días.

   “Aunque la idea la tenía desde hace rato, hay que tener en cuenta que soy un aficionado, que escribo por caradura, que no sale todo tan fácil. Me gustan los versos con rima, pero me siento un intruso en la materia. Me inspiro escuchando tangos, distintos temas de Cacho Castaña y, por supuesto, Joaquín Sabina, que es el productor de sus propias letras.

   —¿Cuándo se te despertó este amor por la poesía?

   —Hace varios años. Insisto, soy amateur total, si me agarra alguien que sabe, me saca un montón de errores gramaticales y de expresión, pero lo hago con pasión, con el corazón, y a eso no hay con que darle. Este papel de escritor lo disfruto mucho, y te lo digo con humilidad y modestia.

   —Con el Cachorro están casi siempre juntos, ¿no le anticipaste nada?

   —No, cuando lo terminé, se lo mandé por WhatApps, no sabía él ni nadie. Me agradeció y no me contó más nada, pero Milva, su mujer, me mandó un audio diciéndome que lloró como un bebé cuando lo leyó.

   —¿Es cierto Mariano?

   —Sí, fue fuerte, no lo puedo negar.

   Orsi, con 105 goles en 344 partido jugados, se convirtió en el máximo artillero de la historia de Libertad. Además, la que acaba de finalizar, fue su decimoctava temporada ininterrumpida en Primera división, teniendo el privilegio de jugar con todos los entrenadores que pasaron por la institución.

   “Tuve chances de emigrar, es cierto, pero el sentimiento hacia mi club siempre fue más fuerte. Me aferré mucho al barrio, a su gente; juego en Libertad desde los 5 años y nunca fue fácil tomar la decisión de irme. No te miento, me hubiese gustado probarme a otro nivel, saber hasta donde podría haber llegado, pero no me arrepiento de las decisiones que tomé. Gracias a este club formé mi familias, hice mis amigos y todo lo que rodea mi vida está identificado con estos colores”, indicó el goleador de 36 años.

   —La chance del retiro, ¿está lejos o cerca?

   —La pandemia me cargó de mucha energía negativa, y un par de lesiones cuando empecé a entrenar fuerte otra vez me llevaron a pensar: “ya está, hasta acá llegué”. Aunque el 2021 lo cerré a buen nivel, marcando goles importantes, y eso me hizo motivar otra vez. Estoy con ganas de intentar al menos un añito más, sobre todo porque tengo la espina clavada de haber quedado a un paso del ascenso (Libertad perdió la final con Comercial).

   —Entonces no es un año más, es hasta que Libertad ascienda.

   —Ja, ja... Me parezco a Mirtha Legrand, no me voy nunca. Tampoco me queda mucho, pero esperemos que en 2022 se de el ascenso y yo pueda cerrar una linda y fructífera carrera.

 

Un saludo al “Queso”

   Parecía que la nota tenía que terminar con Ramiro, justamente, dando “la nota”. Y sí, no me quedó otra que resignarme a la insistencia del “poeta”...

   “Hay que mandarle un gran saludo al `Queso´ Rossi, el técnico que hizo debutar al Cachorro. Leyó la poesía y comentó sentidamente, y eso es algo que me llena de orgullo”, se entusiasmó el “pescador” Báncora.

   —Cuando Orsi se retire, ¿habrá otro poema?

   —Si me sale, por supuesto. No puedo escribir por encargue, es como que no puedo trabajar bajo presión...(risas). Me tienen que llamar las musas, que no tienen excusas y hay que prestarle atención en ese debido momento. Generalmente aparecen cuando estoy solo en mi casa, con un vinito y un cigarro contemplando el horizonte. Si digo “me tengo que poner a escribir, no me sale”; si aparece algo, enseguida anoto en la libreta mágica...(risas).

 

Para mi amigo el “Cachorro”

 

   "Cuando nació, la enfermera, antes de hacharle el cordón, dijo que era delantero. Y luego batió varón...
    Blanco y azul lo vistieron
    y vaya si le acertaron al traje como al color.
   Tan cómodo y placentero
   con las rayas verticales se sintió, que pasaron los mundiales, se vencieron los gobiernos, la mascota envejeció, y el nunca se desvistió.
   Generoso aquel DT que lo hizo debutar, teniendo el récord sus pies el de haber inflado la red, pero teniendo también el virus de libertad.
   Es de sabio convidar, 
   el "QUESO" es para cortar... 
   Y así fue como el Cachorro comenzaría a ladrar. 
   Y a cada equipo rival le fue enterrando su hueso atrás de la línea de cal.
   Remedio de tanta gente que espera en la cancha verte, para que alivies sus penas aferrados al alambrado del sector donde te mueves,
   Pirata del área ajena, timonel y capitán de ese pedazo de mar donde el rival se defiende. ¿Cuánto más nos vas a dar?
   Si sigues jugando igual: ¿te habrá perdido de vista la enfermedad de la edad?
   No exagero, ni te miento, si juro que me parece al verte pisar el césped que el tiempo parece un cuento.
   Un error, una mentira, el cuaderno de un maestro con faltas de ortografía.
   Querido e indiscutible, leyenda de los villeros, que rezan y hacen promesas al santo de los botines.
   Pidiendo que seas eterno, rogando que siempre dures y sigas subiendo por el túnel.
   Prefiriendo y eligiendo, tus canas que ya se asoman sobre el acné de los pibes 
   Sólo queda agradecerte
   con este humilde homenaje.
   El cuál sospecho que es corto.
   Es que la tinta no alcanza, ni el renglón,
   ni la carilla...
   Para escribirte las GRACIAS.
   En nombre de un barrio entero 
   De Libertad....
   De la Villa.

   Ramiro Báncora