Bahía Blanca | Martes, 09 de agosto

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"Pareciera que el virus comienza a caminar después de las 10 de la noche"

Horacio Levantesi, vicepresidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Bahía Blanca y Región Sudoeste, fue muy crítico ante la idea del "toque de queda sanitario".

Fotos: Archivo La Nueva.

   Horacio Levantesi, vicepresidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Bahía Blanca y Región Sudoeste, e Ignacio Gary, vocero de los dueños de casitas de Fiestas Infantiles, mostraron su preocupación por el momento que vive cada sector y, sobre todo, por la incertidumbre de saber si el gobierno bonaerense tomará nuevas medidas restrictivas para luchar contra el aumento de casos de COVID-19.

   Ambos sostuvieron que el balance del cierre de año no fue el esperado y criticaron la posibilidad de un "toque de queda sanitario" en la ciudad.

   Para Levantesi, "lo realizado en estos meses que reabrimos no alcanza para solventar el daño económico sufrido en los meses anteriores. No obstante, estamos a la espera de la conducta de los funcionarios porque pareciera que el virus comienza a caminar después de la noche. Si nosotros pudiéramos trabajar hasta las 12.30 o 1 de la mañana es una cosa, ahora si tenemos que cerrar a las 10 de la noche ni nos conviene abrir", abrió.

   "Este año fue atípico porque comúnmente diciembre es una época donde trabajamos con restoranes llenos y grupos grandes, pero este año no lo tuvimos y sólo pudimos aprovechar algunas noches a familias y grupos más reducidos. No obstante, lo peor que vivimos, además del complicado momento de salud, es no saber para dónde ir y qué va a pasar", añadió.

   El empresario gastronómico sostuvo que "hoy se vive en una incertidumbre tremenda, con comentarios en la calle de que se cierra todo nuevamente. Para el sector es algo tremendo, porque en materia de restoranes, cualquiera que haya salido vio un comportamiento normal y muy cuidadoso, tanto de los dueños como del público, sin desbordes ni nada por el estilo. Quizás en los lugares donde va gente más joven se produjo algún desorden, normal por ser un lugar de encuentro".

   "Es muy difícil contener a los jóvenes, pero no creo que haya mala intención ni nada. El Estado no puede ir rincón por rincón, necesitamos que se despierte la conciencia colectiva para evitar que esto no pase a mayores", expresó.

   Por último, Levantesi se solidarizó con los dueños de los salones de eventos y casitas de fiestas, ya que "la situación que tienen ellos es muy difícil, ya que están totalmente parados desde hace mucho tiempo".  

  Al respecto, Gary recordó que "en un principio abrimos por nuestra propia cuenta, aunque no fue lo mismo con las habilitaciones de la Municipalidad. Todas las semanas debemos pasar las fiestas que hay en todas las casitas y ellos te dan el permiso. Por ejemplo, a mí me tocó tener solamente tres fiestas en el último mes, aunque sin pandemia teníamos números muy parecidos". 

   "Realmente por ahora no hemos sentido la reacción que esperábamos, no es la misma situación que vivieron las confiterías, que al otro día de abrir ya estaban llenas. Nosotros logramos la habilitación en el momento que normalmente menos actividad tenemos, que es diciembre, enero y febrero, que cuando no había pandemia tampoco se trabajaba mucho. Por eso es que antes de arrancar todo ya veníamos un poco parados", añadió.

   El vocero sostuvo que "el movimiento que tenemos está lejos de poder recuperarnos o que varía demasiado de lo que sucede habitualmente. Además, la inversión es muy grande porque no hemos recibido ningún tipo de ayuda para poder reabrir y un negocio, con todos los protocolos y diversos gastos, cuesta mucho abrirlo".

   "Obviamente que es mejor esto a estar cerrado, porque podés lucharla de otra manera, aunque estamos esperando la reapertura de las clases en marzo que nos permitirá regresar a un pequeña normalidad para nosotros. Dependemos de eso y de que la situación esté más o menos como ahora. Se recuperaron algunos salones y comenzaron a armarse otros para estar listos para esa fecha", se esperanzó.

   Sobre el posible "toque de queda sanitario", Gary dijo que "no creo que la gente esté preparada para volver a cerrar otra vez, luego de estar un año obligados a tener las puertas cerradas, sin ningún tipo de ayuda del gobierno y prácticamente con todos los comerciantes fundidos. Todos los ahorros se terminaron y la mayoría contamos con deudas por recuperar".

   "Llegado el caso que pase, deberán tomar otras medidas que ayuden a los comerciantes, porque cerrar y dejarnos con nada es imposible que eso suceda. En su momento abrimos porque la gente hacía las fiestas en sus casas y no con los cuidados que se tienen en nuestros salones. Fuimos los últimos en abrir en un rubro que, a diferencia de otros, aún no reaccionó", apuntó.

   Al mismo tiempo, indicó que "no se tendría que haber cerrado en marzo como se hizo, sino en junio o julio. El gobierno gastó demasiado en esos meses que se paró todo, pero nosotros miramos lo que sucede en Europa y acá la situación era muy diferente, como incluso lo es hoy, ya que miramos los 50 mil casos de Inglaterra. Tenemos que pensar a mirar lo nuestro, porque sino nunca vamos a estar bien. Hay que acostumbrarse a vivir esto. Ojalá que la vacuna mejore la situación y sea todo más controlable".

   Por último, se mostró optimista con que arranquen las clases, "ya que se sabe que el chico contagia mucho menos que un adulto y esperamos que para entonces los docentes estén vacunados. Con ese reinicio, nuestra actividad comenzará a normalizarse y eso es algo que necesitamos urgentemente".

"Si salís a la calle vemos que nunca se controló nada"

   A su vez, el secretario de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines, Rodolfo Peratta, sostuvo ayer en diálogo con el programa Hechos de Radio que viven "con mucha preocupación y angustia" ante las posibles restricciones nocturnas.

   "Tenemos consultas de gente que cumplió siempre, desde la primera reapertura y también con el segundo cierre que fue injusto. Hoy seguimos trabajando con protocolo, menos mesas, distanciamiento y demás. Esperemos que vayamos aprendiendo los argentinos. No hay que caer en medidas genéricas perjudiciales para todos. Nosotros pedimos que cumplan con los controles, porque si así fuese no deberían ocurrir problemas. Pero, si salís a la calle vemos que nunca se controló nada", criticó. 

   Además, explicó que "nuestra actividad nuestra se controla desde un auto, lo que da bronca es este tipo de cosas, ya que se toma una decisión donde pagan justos por pecadores. Se hace lo más fácil y un nuevo cierre sería devastador. La preocupación es que seguimos chocando con la misma piedra, esto es complejo pero sencillo". 

  Finalmente, aseguró que "el balance del sector a fines de noviembre y sobre todo diciembre fue mejor que lo que se venía haciendo, aunque aún está lejos de reponerse".