192 Aniversario de Bahía Blanca

Bahía Blanca es Tango

11/4/2020 | 07:00 |

Desde hace mucho tiempo, nuestra ciudad late al ritmo del 2x4 por historia y por presente. Un repaso.

Por José Valle / Historiador de tango, escritor y productor cultural

   Como decía el querido y recordado Eduardo Giorlandini, las ciudades con puerto son todas tangueras, y es cierta la frase del maestro: Bahía Blanca late al ritmo del 2x4 por historia y por presente.

   Hay muchos personajes que hicieron grande a nuestro tango, empezaremos por Augusto Pedro Berto, guitarrero, mandolinista, violinista y eximio bandoneonista que nació en Bahía Blanca el 4 de febrero de 1889.

   Fue autor de “La payanca”, “Don Esteban” y “La biblioteca”, entre muchas otras obras musicales y llegó la presidencia de la Sociedad de Autores y Compositores (SADAIC).

   Pero Berto fue mucho más que un bandoneonista destacado del tango, fue profesor de bandoneón y gran didacta, el primero en publicar un método de bandoneón para aprender sin necesidad de maestro.
Contemporáneo suyo fue Juan Carlos Marambio Catán que también nació en estas tierras el 30 de julio de 1895, cantor, letrista, compositor y actor que paseó su talento por el mundo.

   Fue autor de “Acquaforte” y de una de las letras de “El choclo” que luego, en 1947, a pedido de Libertad Lamarque fue modificada por Discépolo, resultando las regalías de la letra repartidas por mitades, justicia mediante.
Marambio dejó un bello y utilísimo libro que recomiendo, “Sesenta años de tango” (1973), escrito ansiosamente cuando la muerte le pisaba los talones, con prólogo del poeta Raúl González Tuñón.

   Juan Carlos Cobián, el gentleman del tango, nació el 31 de mayo de 1896 en Pigüé, pero cuando contaba apenas con 3 años los Cobián se trasladaron a Bahía Blanca. Quedó así afectiva y sentimentalmente ligado a esta ciudad, donde su familia residió por muchos años y donde existió la casa paterna que inspiró el tango “La Casita de Mis Viejos” (Moreno al 300, a pocos metros de la esquina con calle Castelli).
Compuso "Los dopados" (retitulado "Los mareados"), "El cantor de Buenos Aires", "Shusheta", "Niebla del Riachuelo", "Hambre", "Rubí", "Nostalgias" y "A pan y agua" (con letra de Cadícamo), “Mi refugio" (P. Numa Córdoba) y "El motivo" (P. Contursi), entre muchos otros.

   Ya iniciado el siglo XX, nace en Bahía Blanca Cayetano Di Sarli, el 7 de enero de 1903.

   De su obra se destacan sin duda, “Milonguero viejo” (dedicado a Fresedo), “Bahía Blanca”, “Nido gaucho”, “Porteño y bailarín”, “Verdemar”, “De qué podemos hablar” y “Otra vez carnaval”, auténticas joyas del género.

   Cuando siendo muy joven comencé a adentrarme en la historia del tango, quedé totalmente atrapado por el bello y elegante sonido de la orquesta del maestro Carlos Di Sarli quien, desde el piano, con su mágica zurda le brindaba un fraseo único, fascinante e irrepetible a cada una de sus magníficas interpretaciones. Adorado tanto por los milongueros como por los amantes del tango de tesitura romántica y a la vez cadenciosa, melodiosa y armonizada para ser prolijamente “caminada”.

   El bandoneonista Luis Bonnat también fue un personaje del tango bahiense aunque su nacimiento haya tenido lugar en Darragueira. Aquí se formó y vivió por muchos años. Bandoneonista, compositor, arreglador y director que fue convocado por varias orquestas importantes: Antonio Rodio, Osmar Maderna, Orlando Goñi, Osvaldo Pugliese, Mariano Mores, Alfredo Gobbi y, más tarde, Enrique Alessio.

   En 1946 formó en Bahía Blanca la propia actuando en LU3 Radio Splendid de Bahía Blanca, LU2 y el cabaret El Tronío, teniendo como cantores a Carlos Del Mar, Héctor Ferri y Alberto Randal, conocido más tarde en Buenos Aires como Roberto Achával.

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   Y si hablamos de vocalistas, sin ningún lugar a dudas, Achával es un cantor importante en la historia del tango y el más notorio entre los bahienses.

   Oscar Aníbal Crudeli había nacido en Ingeniero White el 11 de noviembre de 1930. Se casó con su novia de toda la vida, "la negra" Juana Dodero, con quien tuvo dos hijos, Mirta y Leonel.

   En el año 1967 obtiene el segundo puesto como cantor solista en el Festival de Tango de La Falda, Córdoba, y ese fue su primer paso para consagrarse definitivamente.

   Participa luego en el concurso organizado por el programa de televisión Grandes valores del tango, que transmitía Canal 9 de Buenos Aires, y es contratado como artista exclusivo del mencionado medio y llamándose artísticamente Roberto Achával ya por el resto de su carrera.

   Su interpretación del tango "Te llaman Malevo" (Expósito-Troilo) acompañado por la orquesta dirigida por Santos Lipesker, fue la cortina musical de la novela “Malevo”, emitida en el año 1972 con récord de audiencia, protagonizada por Rodolfo Bebán y Gabriela Gilli.

   Achával trabajó en los principales reductos tangueros, realizó giras por Estados Unidos, Brasil, Colombia, Venezuela, Chile y Uruguay y fue el último cantor de la orquesta de Aníbal Troilo hasta la noche misma en que falleció (17 de mayo de 1975).

   Cacho también se fue en Buenos Aires, el 27 de junio de 1996, y desde el 11 de noviembre de 2013 descansa en tierra bahiense gracias a la gestión del Ciclo cultural Bahia No Olvida, que fundé hace 10 años.

   Otras figuras con ADN bahiense son: Francisco Amor, un gran cantor de tango, con aire campero, también actor y compositor, que fuera figura en la orquesta del Gran Francisco Canaro; Armando Lacava pianista, director de orquesta y compositor, y tantos otros músicos y directores que, nativos o naturalizados bahienses, hicieron de ésta una de las máximas cunas argentinas del tango: los bandoneonistas Héctor Silva, Raúl Girou, Nicolás Tauro, Olivo Parcarolli,  Hugo Marozzi, el “Gallego” Rubén Martínez,  Carlos Amado, Antonio Volpe, Aníbal Vitali, el luthier Humberto Bruñini, el violinista Mario Grossi, los recordados Hermanos Persia y los pianistas Luis Cicive y el "Bocha" Héctor O. Rabitti.

   En esta lista de valores del tango no pueden faltar dos plumas que se hicieron un lugar de privilegio en el ámbito nacional: Mario Iaquinandi y Eduardo Giorlandini.

   Iaquinandi fue autor de “Contame una historia”, “María de nadie” (ambas con música de Eladia Blázquez), “Romance para una vereda”, “La ciudad sin ti”, “Triste espejismo”, “Mi ventana triste”, entre muchas otras. Además fue actor, periodista, escritor y productor creativo, desempeñándose incluso como director artístico en diversas emisoras del país, redactor y cuentista.

   El Dr. Giorlandini fue escritor, letrista, abogado laboralista, estudioso del tango y del lunfardo especialmente. Lo demuestra la letra de “Aguja brava”, su tango más difundido, con música de Edmundo Rivero quien la grabó en 1967 acompañado con guitarras.

   Escribió 47 libros, más de trescientos artículos sobre diversos temas y fue columnista en programas de emisoras nacionales y locales, destacándose en el programa "La fama es puro cuento" (donde permaneció desde el año 2010 hasta su fallecimiento).

   En 1966 fue incorporado como miembro de número en la Academia Porteña del Lunfardo.

   Bahía Blanca además de la prosapia tanguera, tiene presente en las reconocidas cancionistas con proyección nacional e internacional Nora Roca y Gaby "La voz sensual del tango", los pianistas, arregladores, compositores y directores Lucio Passarelli, Víctor Volpe y Juan Carlos Polizzi, los bandonenistas Alberto Haedo, Osvaldo Lucero, los jóvenes Julián Mansilla y Francisco “el patito” Vitali y los cantores Osvaldo Rojas, Pablo Gibelli y Juan Carlos Schimizzi.

   Se encuentran en actividad, con más de 30 años de trayectoria, las cantantes Susana Matilla y Rosana Soler, destacados bailarines como Ana Benozzi‎, Susana Giandoménico, Gustavo Rodríguez, Enrique Bodini y Natalia Gastaminza, entre otros. Vaya el recuerdo entre quienes sabían caminar el tango para Rubén Cordi (también presentador y recitador).

   Sigue activo, con más de 25 años, el primer Ballet de Tango creado por Sergio y Adriana y hay un semillero interesantísimo con varias agrupaciones orquestales, tríos, cuartetos y muchos intérpretes juveniles.
Bahía Blanca es una ciudad que respira tango en cada esquina.

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