Dicen que el pez por la boca muere...

“Me voy con la conciencia tranquila, el que quiera saber más que le pregunte a los dirigentes”

6/2/2020 | 21:07 |

Pedro Dechat firmó la rescisión de su contrato y en estas horas está dejando nuestra ciudad. Fue técnico de Olimpo durante 7 partidos (ganó 2 y perdió 5) y su alejamiento se dio intempestivamente el miércoles por la noche. Eso sí, nadie explicó las verdaderas razones de lo que pasó. Ni de un lado ni del otro.

 

Fotos: Jano Rueda-La Nueva.

 

Por Sergio Daniel Peyssé / speysse@lanueva.com

   Aunque a esta altura todos lo sepan, ¿cuáles fueron las verdaderas razones para que la dirigencia de Olimpo le pida al técnico Pedro Dechat que presente la renuncia?

   Hoy, como en la noche del miércoles, cuando explotó la bomba, los principales dirigentes del aurinegro se manejaron, al menos conmigo, en forma privada, y ante mi insistencia confirmaron que recién mañana viernes van a brindar, públicamente, los motivos sobre el forzado alejamiento del orientador correntino.

   Lo concreto es que el entrenador ya firmó la rescisión de su contrato (tenía extensión hasta junio de este año, es decir cuando finalice el Federal A) y, al momento de mi llamado, estaba preparando la valija para regresar a su Paso de los Libres natal.

   ¿Qué quiere que le diga? Aunque habló con cautela y midió sus palabras, Dechat se sintió “echado” de Olimpo. Claro, lo peor, lo que realmente pudo haber molestado a la principal cúpula dirigencial olimpiense ya lo había dicho en el programa televisivo “Pelota Parada” (Canal 7) y ratificado en el radial “Tres en el Fondo” (LU2).

   No cayó bien en el Consejo Federal ni en Olimpo que el DT se refiera a “arreglos” de partidos, a “ascensos digitados” y a ciertos árbitros que no le inspiran ni le inspirarán ni la más mínima confianza.

   Igualmente, Dechat no “fue al hueso”, no quiso entrar en esos detalles que en la opinión pública son vox populi y que, en definitiva, no fueron confirmados ni de un lado ni del otro.

   “La dirigencia me pidió que renuncie y acepté sin quejas ni reproches. La reunión con el presidente (Ángel Tuma) y el vice (Alfredo Dagna) fue muy corta y mi salida del club se dio en forma ordenada y sin complicaciones. Mi vínculo con Olimpo se terminó hace un ratito, cuando firmé la rescisión del contrato y quedé en libertad de acción”, describió Dechat, quien dejó la entidad junto a Ariel Cóppola, el preparador físico que el mismo había traído.

   —Todo bien, ¿pero qué explicaciones le dieron los dos máximos directivos aurinegros?

   —Lo que hablamos con los dirigentes queda entre nosotros. Fue un encuentro en buenos términos y no veo bien ahora salir a ventilar intimidades. Lo poco que me debían me lo saldaron y el vínculo se terminó de común acuerdo. Me estoy yendo con la conciencia tranquila y le deseo lo mejor a Olimpo.

   “El que quiera saber más detalles que le pregunte a los dirigentes, ellos pueden dar respuestas que yo me voy a reservar para siempre. Disculpame, en serio”.

   —La dirigencia esgrimió que su renuncia se debía a cuestiones personales, que eso se lo iba a explicar al plantel en la práctica de hoy a la mañana, pero usted no fue al estadio y por eso le pregunto: ¿hubo razones particulares que ayudaron a que usted firme la renuncia y acelere su alejamiento?

   —No voy a manifestarme sobre eso. Ellos tendrán sus razones y yo las mías; hablamos lo que teníamos que hablar. No necesito inventar nada ni poner excusas, por eso aclaro que con Tuma y Dagna no discutí y arreglamos mi salida del cargo en buenos términos.

   “Esta decisión, para muchos inesperada, se da por una situación particular, por una decisión dirigencial, no me voy por malos resultados o porque pasó algo con el equipo. Igualmente todos sabían que si Olimpo perdía o empataba con Camioneros yo tenía que renunciar. Y sino renunciaba me iban a echar. Se ganó, pero el vínculo se terminó igual”.

   “Párrafo aparte para los hinchas: gracias por el respeto, el aguante y el apoyo”.

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   —Se lo tengo que preguntar: ¿las declaraciones que hizo en TV y en radio, en contra del Consejo Federal, fueron o no las detonantes para que la dirigencia de Olimpo le pida la renuncia?

   —Me lo reservo. Las deducciones, cualquier tipo de análisis, corre por cuenta de ustedes, los periodistas. Me conocen y saben que conservo una línea --como persona y entrenador-- y no estoy debajo de ningún sistema.

   “Lo poco o mucho que conseguí en la vida, fue gracias a la persona que soy, y no voy a cambiar. Soy así: si me preguntan contesto y si me llaman atiendo. Eso sí, nadie me va a imponer lo que tengo que decir o a lo que no me debo referir. Digo lo que pienso y transmito lo que siento, siempre haciéndome cargo de las consecuencias que pueda eso pueda traer”.

   “Por mi forma de vida y de ver las cosas, no soy de juzgar a las personas. Tuma y Dagna se han portado bien conmigo, no me hicieron nada más allá de pedirme una renuncia. Soy un agradecido a Olimpo porque me dio la posibilidad de trabajar. Me voy satisfecho con mi forma de ser y con lo que laburé, aunque triste porque el equipo seguía creciendo y mejorando”.

   —Hace unos días un ataque de vértigo lo hizo faltar 4 días a los entrenamientos. ¿Ese problema de salud está superado?

   —Estoy bien, si alguien me vio mal que me lo diga. Lo que me sucedió fue algo que le puede pasar a cualquier persona: por un golpe, accidente o vaya saber que en un oído, perdí estabilidad y equilibrio, pero cuatro días tranquilo en mi casa y el tratamiento médico me sacaron adelante otra vez. Ya superé esa etapa, estoy bárbaro, activo y sin secuelas.

   “Voy a los entrenamientos, a los partidos y viajo; no fue nada grave ni se me produjo por estrés. Los estudios me dieron bien, debo hacer ejercicios y seguir mejorando día a día”.

   —Insisto, es muy raro lo que pasó: le trajeron los refuerzos que pidió, el equipo cambió la forma, se adaptó a la categoría y mejoró notablemente en el juego. Y sin embargo...

   —Lo mismo me pregunto yo. Ya está, el proceso se interrumpió abruptamente y entiendo perfectamente la postura de los dirigentes. Ya está.

   —¿Cobró hasta donde trabajo?

   —Sí, el mes de enero completo.

   —¿Por qué no se fue a despedir del plantel?

   —Me despedí por teléfono, llamando a cada uno de los jugadores. Sentía que el vestuario ya no era mi lugar. La relación con el plantel fue excelente, le pueden preguntar a cualquiera. Hubo cordialidad, hablábamos de todo, siempre respetando los tiempos y espacios de trabajo. Muy agradecido a los chicos, porque pusieron la cara siempre. Se que me bancaban.

   —¿Un último mensaje?

   —Siempre estaré dispuesto para el mundo Olimpo, para los hinchas, los dirigentes o quien sea. Me pueden consultar y los trataré de ayudar en lo que necesiten. Siempre me fui bien de todos los clubes pese a que por mi forma de ser tuve inconvenientes en varios de ellos.

Video: ¿Habrá sido esta la razón?

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