Bahía Blanca | Sabado, 25 de junio

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El vecinalismo cierra filas para ser una opción electoral fuerte en la provincia en 2021

Intendentes y ediles trabajan en un armado provincial que -aseguran- desafiará a los partidos tradicionales y su "lógica de centralismo y burocracia". La necesidad de cambiar el eje del debate político para centrarlo en el desarrollo regional y todo lo que haga a una mejor calidad de vida para los vecinos.

Carlos Bevilacqua (der.) junto al intendente de Necochea, Arturo Rojas, quien se encuentra trabajando hace meses en la conformación de un partido local. Fotos: Archivo La Nueva.

   La fecha ya está en el calendario: 4 de marzo de 2021. Ese día los principales referentes del vecinalismo de la provincia de Buenos Aires se concentrarán en Necochea, en un congreso sin precedentes, para darle forma a un proyecto político que el año próximo intentará desembarcar con candidatos propios en las cámaras de diputados y senadores. 

   “Es el momento –dijo a La Nueva. el intendente villarinense Carlos Bevilacqua-. Hay terreno fértil para el crecimiento del vecinalismo porque la gente está cansada de que sus problemas no lleguen a la agenda provincial, se pierdan en la pelea de los partidos tradicionales o queden relegados frente a los requerimientos del Conurbano”.

   El anfitrión del congreso de marzo será el propio intendente necochense, Arturo Rojas, quien trabaja desde hace meses en la conformación de un partido local.

   “Al igual que en ese distrito, el vecinalismo viene avanzando en distintos partidos bonaerenses, y ya es hora de que esta energía tan fuerte deje de estar dispersa, dé un salto en cada sección electoral y obtenga espacios a nivel provincial”, señaló Bevilacqua.

Carlos Bevilacqua, intendente vecinalista de Villarino.

 

   El movimiento dio el primer paso hacia ese objetivo hace pocos meses, con la creación de Buenos Aires Primero. Se trata de una asociación civil, pero está destinada -aseguran sus impulsores- a convertirse en un frente electoral que nuclee a todos los espacios vecinalistas de la provincia. BA Primero ya tiene sus armadores en todas las secciones; en la Sexta, ese rol lo ocupa Bevilacqua.

   “La idea fuerza es unirse para trabajar en una agenda regional, en causas que deberían ser políticas de Estado. Queremos llevar el debate político a otro nivel, alejado del simple enfrentamiento partidario”, refirió Daniel Medina, referente del partido vecinalista Bien Común, en Coronel Rosales.

   Tras la creación de la asociación civil el vecinalismo empezó a mover sus fichas en el tablero legislativo. A través de la diputada María Fernanda Bevilacqua, presentó cuatro proyectos de ley que, de alguna forma, constituyen una declaración de principios:

1) La reforma de la Ley Orgánica de las Municipalidades (Nº 6.769), con el objetivo de que en el futuro cada municipalidad pueda sancionar su propia Carta Orgánica.

2) La autonomía municipal con suficiencia presupuestaria.

3) La implementación de la boleta única de papel en los actos electorales.

4) La reformulación de las secciones electorales, elevando el número actual de jurisdicciones de 8 a 11.

Los intendentes vecinalistas han sido recibidos en varias oportunidades por el gobernador Axel Kicillof. "Hay buen diálogo", destacan.

 

Autonomía, suficiencia económica y normas propias

   La reforma de la Ley Orgánica de las Municipalidades -una norma sancionada en 1958- es la base de la propuesta vecinalista, indicó Bevilacqua. Incluye un objetivo de fondo: que cada municipio pueda sancionar su propia Carta Orgánica; es decir, el conjunto de normas que determinen su funcionamiento.

   “Es un absurdo que una misma ley regule la realidad de un distrito agrícola de 20 mil habitantes y, al mismo tiempo, otro del Conurbano que tiene dos millones de pobladores. Cada comuna debería tener la posibilidad de definir su funcionamiento en base a su realidad y necesidades”, señaló.

   Bevilacqua conoce bien la realidad de Río Negro, donde vivió una parte de su vida.

   “En Bariloche, por ejemplo, la carta orgánica establece que debe haber un concejal cada 10 mil habitantes; por eso, con 110 mil habitantes, tienen 11 ediles. En Villarino, con menos de la mitad de habitantes, tenemos 16”, indicó.

Yo no digo que esté bien o mal tener 16 concejales, pero sí está mal que no lo podamos decidir los propios villarinenses. ¿Por qué no podemos tener 8 o 6, si así lo queremos?” (Carlos Bevilacqua)

   El jefe comunal dijo que también es absurdo que haya un único tribunal de cuentas para 135 distritos. 

   “Eso crea una burocracia que no tiene sentido. Hace unos días recibí en Villarino el dictamen de las cuentas de 2018. ¿Para qué queremos una estructura tan grande si sus dictámenes llegan con dos años de atraso? ¿No sería mejor tener tribunales de cuenta locales?”, subrayó.

   “Esto nos lleva al otro punto, que es una de las bases del movimiento vecinalista: la autonomía municipal en base al principio de suficiencia económica”, enfatizó.

   El jefe comunal villarinense resaltó que hoy “de todos los recursos que los municipios generan para la Provincia y la Nación, sólo vuelve a las comunas el 2%”.

   “Los intendentes son los que tienen que dar la cara ante sus vecinos y brindar respuestas, pero los recursos se los quedan las superestructuras de la Nación y la Provincia. Hay que cambiar esa lógica, porque no sirve para resolver los problemas de los vecinos”, añadió.

   A modo de ejemplo, se refirió a los problemas de agua en la zona.

   “Hace décadas que hablamos al respecto pero hoy no tenemos agua. No están las obras de fondo, pero tampoco las básicas. Y pasan los años, las décadas, y no cambia nada. Entonces, ¿no sería mejor darle los fondos a las comunas y que ellas mismas definan y lleven adelante esas obras?”, subrayó.

   “En Villarino compramos cámaras lectoras de patentes y las instalamos en el kilómetro 714 de la ruta 3, y hace poco adquirimos cuatro cámaras biométricas que con sólo enfocar una cara te dicen si esa persona tiene pedido de captura. Sin embargo, al día de hoy no consigo que la Provincia y la Nación nos den acceso a su base de datos”, continuó..

   “Tenemos tecnología de última generación, vitales para la seguridad de los vecinos, pero la burocracia no nos permite aprovecharla. Este tipo de cosas son las que hay que cambiar”, completó.

   Bevilacqua insistió en que, cuando la gente necesita pavimento, cloacas o agua, “no va a golpearle la puerta a Alberto Fernández o a Axel Kicillof, sino al intendente”.

   “Entonces, cada jefe comunal debería tener los fondos a mano para dar respuestas -dijo-. En lugar de eso, la lógica que impera es que los intendentes, ante la necesidad de sus vecinos, tengan que ir a mendigar partidas por los ministerios. Eso no puede ser así. Si queremos una democracia más madura, más fuerte en lo institucional, hay que cambiar”, resaltó.

   Bevilacqua advirtió que un sector de la corporación política ansía mantener “esta forma de hacer las cosas”.

   “El vecinalismo se atreve a poner eso en duda, a cuestionarlo, a plantear que la política tiene que ser eficiente”, remarcó.

Matías Nebot, concejal vecinalista de Saavedra.

 

   El concejal vecinalista de Todos por Saavedra, Matías Nebot, opinó que con las reglas de juego actuales los municipios terminan siendo “los hijos menores” de la Provincia.

   “Los intendentes tienen que pedir permiso para todo. En cambio, si pudieran generar sus propios recursos y sus propias normas, brindarían respuestas con más rapidez”, lamentó.

   “En Pigüé hace años que estamos dando vueltas para obtener las tierras del Aero Club, pero no se resuelve por trabas burocráticas. ¿Y los perjudicados quiénes son? ¿Los dirigentes, los políticos? No, son las familias jóvenes que podrían haber recibido un lote para hacerse su casa y no pudieron”, señaló.

   Sebastián Gómez, de Todos por Bahía, dijo que el mejor ejemplo de los perjuicios que provoca la falta de autonomía municipal es la incapacidad que tiene el gobierno bahiense, actualmente, de solucionar los problemas de agua.

   “Esa incapacidad es pura y exclusivamente por falta de recursos. Ese es el gran problema que hoy tienen las comunas: la Provincia y la Nación concentran todo. Con autonomía y recursos cada municipio podría decidir qué proyectos llevar adelante, y así definir su futuro”, señaló.

   “Hoy, en cambio, la gestión de un crédito o un leasing tarda no menos de 8 meses por la burocracia de la Provincia. Es una cosa de locos”, agregó.

   El intendente vecinalista de Salliqueló, Juan Miguel Nosetti, dijo que hay que cambiar la lógica de manejo de recursos.

   “Hoy les enviamos nuestros recursos a los poderes centrales y vuelve lo que les sobra. Debería ser totalmente al revés”, enfatizó.

Juan Miguel Nosetti, intendente vecinalista de Salliqueló.

 

Boleta única y equidad en el número de senadores

   La eliminación de la lista sábana y la implementación de la boleta única en papel no sólo apunta a reducir los gastos millonarios de cada acto eleccionario, sino también erradicar un mal endémico de la política argentina: el robo de boletas.

   “La boleta única asegura transparencia y garantiza que en cada puesto o banca esté el dirigente más votado, y no un desconocido que fue incluido en las listas entre gallos y medianoche, y que en definitiva no tiene idea ni le interesan los problemas de quienes lo eligieron”, remarcó Bevilacqua.

   En la región hay varios ejemplos. En 2015 asumió una banca de senador por la Sexta Sección el dirigente justicialista Juan Manuel Pignocco, un militante camporista nacido en Santa Fe que jamás vivió ni tuvo relación con la zona. Dos años después Juntos por el Cambio hizo lo mismo: incluyó en la lista seccional a Néstor Adrián Résico, oriundo de Haedo (Morón) y hombre de confianza de Ramiro Tagliaferro, exintendente de ese distrito. Résico aún es diputado, pero en la región es un desconocido.

Cada dos años tenemos elecciones, pero algunos se olvidan de que integran listas para representar al pueblo que los vota, no a los partidos que los impulsan” (Juan Miguel Nosetti).

   La reformulación de las secciones electorales, en tanto, apunta a lograr una representación más equitativa en la Cámara Alta. 

   Hoy los distritos del Conurbano (Primera y Tercera sección) cuentan con 33 de los 92 diputados provinciales y 17 de los 46 senadores.

   “La idea de llevar las secciones a 11 es que cada una tenga la misma cantidad de senadores, para que la agenda de necesidades de la provincia esté equilibrada. Hoy las secciones más populosas son las que tienen más diputados y senadores, lo que deja a los distritos chicos fuera de las listas y no tienen la posibilidad de poner en agenda sus problemáticas”, indicó Bevilacqua.

    “No vemos mal que las secciones más populosas tengan más diputados que otras, pero no que esa diferencia también se traslade al Senado. A nivel nacional las provincias más grandes tienen más diputados, pero los senadores son 3 por jurisdicción, lo que las pone a todas en un plano de igualdad”, añadió.

Otra lógica

   En el vecinalismo existe el convencimiento de que cada vez más personas se acercarán al movimiento atraídas por una cualidad que los hace únicos frente a otros espacios políticos tradicionales: la independencia partidaria.

   “Lo mejor del vecinalismo es que no respondemos más que a la gente. Tenemos la libertad de plantear todo, de criticar lo que vemos mal y de acompañar lo que vemos bien para nuestros vecinos”, enfatizó Bevilacqua.

   Nebot, dijo que el movimiento tiena una identidad “única” a la hora de hacer política y estar cerca de los vecinos.

   “El mejor ejemplo es nuestra visión del valor de las tasas. Muchos definen los aumentos en función de las necesidades de la política; nosotros, en cambio, lo primero que miramos son las necesidades de los vecinos y la calidad de los servicios que reciben”, dijo. 

Daniel Medina, referente del partido vecinalista Bien Común, de Coronel Rosales.

 

   Medina citó otro ejemplo: el reciente debate por el recorte de coparticipación a Capital Federal.

   “Parecía una guerra entre Horacio Rodríguez Larreta y el presidente Alberto Fernández. Sin embargo, el debate nos incluía también a nosotros, los bonaerenses, porque ese recorte beneficiaba a nuestra provincia, ya que nos devolvía un punto de coparticipación que necesitamos para tener más calles, más y mejores escuelas, más salud”, recordó.

   “Lo llamativo es que, pese a esto, hubo legisladores bonaerenses que estuvieron en contra del proyecto. Eso sucede cuando lo partidario le gana al interés por tu región”, añadió.

   Nosetti dijo que el vecinalismo también ha demostrado que es un mito que no puede haber una gestión exitosa si no está alineada políticamente con los gobiernos provincial o nacional.

   “La diferencia no la hace la afiliación política, sino la gestión. Y lo bueno de nuestra impronta, en ese aspecto, es que los vecinalistas no somos ni oficialistas ni opositores”, remarcó.

   “En los partidos tradicionales esa sí es la lógica. En Salliqueló, por ejemplo, hoy radicales y peronistas son opositores, y entonces se unen para poner palos en la rueda. Sería bueno que también se unieran a nivel provincial y nacional, para que así pudiéramos superar la grieta”, ironizó.

   Medina dijo que el vecinalismo nace como un movimiento “de gestión”.

Cada vecinalista es, en esencia, un gestionador. Y si considera que una iniciativa ajena es compatible con lo que necesitan los vecinos, no duda en acompañarla. El partidismo no nos condiciona en absoluto” (Daniel Medina).

   “El vecinalismo está planteando que discutamos una agenda y recuperemos el debate político fuera de la época electoral, le demos sustancia a las ideas y dejemos los slogans para los comicios”, añadió.

La agenda que "hay que imponer"

   Bevilacqua dijo que el vecinalismo tiene la independencia suficiente para llevar a las esferas provinciales y nacionales los proyectos trascendentales para la región, entre los cuales citó “el desarrollo energético, la provisión de agua y gas, y el crecimiento del puerto de Bahía Blanca”.

   “Hay proyectos en danza de nuevos parques eólicos, lo que implica más trabajo de calidad, más inversiones, más prosperidad. El problema es que necesitamos la ejecución de nuevos tendidos de alta tensión; este es un proyecto de tanta envergadura que, si no lo gestionamos como región, con la mayor cantidad de actores posibles, tanto públicos como privados, no va a salir”, enfatizó.

   Bevilacqua dijo que la falta de agua constituye un caso similar.

   “Hay problemas en casi todos los distritos, pero ahora surgió la posibilidad de gestionar 3 metros cúbicos (por segundo) del río Negro a cuenta de lo que le corresponde a Buenos Aires. Es un proyecto muy ambicioso, y tenemos que estar todos encolumnados detrás”, describió.

Los referentes del vecinalismo se vienen reuniendo con intendentes de todos los signos políticos, como ocurrió semanas atrás con el de Saavedra, Gustavo Notararigo (izq.).

 

   Medina coincidió en que todos los sectores deben acompañar.

   “Es lindo escuchar a un político en campaña diciendo que van a trabajar por el parque industrial, pero ¿qué empresa va a venir a radicarse acá si no le podemos garantizar agua, energía eléctrica o gas? Por eso el tema del agua es central para nuestra zona, y no tiene que ver sólo con la provisión domiciliaria”, dijo.

   Bevilacqua añadió que en la solución de este problema “no sirve el compromiso solitario de los intendentes, sino el de todos”. 

   “Por eso me parece excelente lo que está haciendo la Unión Industrial de Bahía Blanca, que ha asumido el compromiso de ser el nexo entre distintos sectores para unirnos y darle otra fuerza a los pedidos y proyectos”, añadió.

   Medina dijo que la clave pasa por entender que hay problemas que están por encima de la política partidaria.

   “Si falta el agua, te va a faltar aunque seas peronista, radical o vecinalista. Por eso la solución a este problema nos debe unir a todos con una mirada regional. Creo que ese mensaje es el que intenta transmitir la UIBB de Bahía Blanca: necesitamos una mirada práctica y estratégica de las cosas”, señaló.   

   “Si nos unimos por ese tema, para ir a pedir lo que nos corresponde, podremos avanzar con muchas cosas más, formar mesas de trabajo y hasta imponer una marca regional que nos identifique a nivel productivo, industrial, de desarrollo de pymes y hasta como consumidores”, agregó.

   Bevilacqua también enfatizó que es clave poner el accionar municipal al servicio de la inversión, el desarrollo del sector privado y la generación de empleo.

   Gómez añadió, por su parte, que en Bahía es central poner en agenda un plan integral de manejo de calles, que contemple desde asfaltado y bacheo hasta obras de iluminación y mantenimiento con máquinas.

   “En materia de Seguridad la propuesta para los vecinos no puede ser que armen un grupo de whatsapp y, si hay un problema, que uno llame al 911. Si la gente pide más móviles, más patrullajes y más cámaras, avancemos con eso”, remarcó.

Este año las reuniones del movimiento vecinalista se realizaron, mayoritariamente, a través de plataformas virtuales. 

 

   También enfatizó que hay que trabajar con visión regional “para dejar atrás esta chatura en la que han sumido a Bahía Blanca y la zona”.

   “Tenemos un potencial enorme y nos llegan migajas; el Conurbano absorbe todo. No puede ser que estemos discutiendo si permitimos al comercio que instale una plataforma al aire libre o no; la discusión debe pasar por los temas de fondo, por el desarrollo de los conceptos de Ciudad-Puerto y Bahía-Polo Industrial”, subrayó.

Estar en los temas intrascendentes hace que nos agotemos en esta rosca y le dejemos vía libre al Conurbano para decidir todo y quedarse con todo. Esto es triste, y es lo que queremos cambiar desde el vecinalismo” (Sebastián Gómez). 

   Gómez dijo que cuando hay proyectos transformadores la ciudadanía acompaña.

   “Lo vimos cuando se construyó la nueva terminal de ómnibus, por ejemplo. Pero para esto es clave que los actores políticos locales pongan estos temas en agenda. Hoy uno de esos temas es la economía del conocimiento, pero uno a veces ve que ni siquiera entienden de qué hablamos”, señaló.

   “Hoy hay muchos jóvenes de Bahía que exportan servicios de software o videojuegos a Brasil, Colombia u otros países. Esos desarrolladores cobran en dólares, tienen buenos sueldos y necesitan que el municipio esté cerca de ellos para ver cómo podemos ayudarlos a expandirse, pero parece que no lo ven”, agregó.

   Nosetti también dijo que otro tema importante a incluir en la agenda regional es la declaración de zona fría, lo que generaría un ahorro considerable en el gasto por consumo de gas.

   “Estamos a 50 kilómetros de La Pampa, tenemos condiciones climáticas similares, y sin embargo ellos pagan mucho menos por el servicio. Hay que cambiar eso, al menos en forma parcial”, señaló.

Con presencia en todas las secciones

   En el plano electoral, el vecinalismo se prepara para dar batalla a los partidos mayoritarios en todas las secciones. “En Bahía Blanca, a través de Todos por Bahía, vamos a presentarnos con una alternativa local superadora. En La Plata lo haremos con Ser Platense; en Mar del Plata, con Vecinalistas”, enumeró Bevilacqua.

   Sebastián Gómez dijo que Bahía Blanca demostró en 2019, en el marco de una elección muy polarizada, que el vecinalismo puede ir ganando un lugar. 

   “Hicimos aquella campaña dejando en claro que los problemas no tienen partido político, y que lo único que necesita la gente es que alguien los solucione. Así superamos el piso de 1,5% de los votos, lo que para una primera experiencia fue muy bueno y nos impulsa ahora a seguir adelante”, remarcó.

   “Cuando a la gente le hablás de política tradicional, la gente huye. En cambio, si la escuchás y te hacés eco de sus problemas, empieza el acercamiento. Al vecinalismo no le interesa discutir ideologías, sino soluciones, y eso a la gente sí le gusta”, añadió.

   En la región también prevén presentar propuestas que no sólo le permitan al movimiento fortalecer las intendencias de Villarino y Salliqueló, sino además ganar espacios en los concejos deliberantes de Coronel Rosales, Bahía Blanca, Saavedra, Tornquist y Tres Arroyos, entre otros.

   “Si el vecinalismo hace un trabajo ordenado e inteligente, vamos a poder ofrecerle a la ciudadanía y a las instituciones una alternativa distinta a la que hoy le brindan los partidos tradicionales”, cerró Gómez.

   Nosetti subrayó que para lograr que el vecinalismo “haga bases fuertes” en la provincia se debe empezar a desandar el camino de hacer conocer la propuesta a los vecinos”.

   “Tenemos que mostrarle a la gente que no todo es blanco o negro, como quieren hacerle creer. Y sobre todo que hay otra forma de hacer política”, dijo.