Peligro latente durante todo el año

Mitos y verdades de la famosa y temida “araña del rincón”

19/1/2020 | 07:00 |

Tras el caso de la niña atacada en nuestra ciudad, el tema volvió a cobrar vigencia. La clave: la prevención.

Fotos: Rodrigo García-La Nueva.

Por Pablo Andrés Alvarez / palvarez@lanueva.com

   Aunque parezca que los meses de calor son los más riesgosos por la aparición de animales venenosos e insectos, especialistas del tema afirmaron que la problemática se da durante todo el año, motivo por el que deben extremarse las precauciones.

   El caso de la nena de 3 años que fue atacada por un arácnido en nuestra ciudad, lo que motivó su atención en la terapia intensiva del Hospital Penna, puso el tema nuevamente en boga.

  Según señalaron distintos especialistas, durante esta época del año es cuando hay que tener más cuidado ya que confluyen dos factores básicos: las altas temperaturas que favorecen la aparición de estas especies y la mayor exposición de personas a las picaduras por pasar más tiempo al aire libre.

   En el caso de arácnidos hay que tener especial cuidado con la "viuda negra", que es extradomiciliaria, y, sobre todo, con la llamada "araña de los rincones o de los cuadros" exclusivamente intradomiciliaria, cuyas picaduras provocaron los únicos casos mortales de los últimos años. 

   De acuerdo a la opinión de médicos y especialistas de nuestra ciudad, la peligrosidad de estos cuadros no depende únicamente del tipo de animal que haya producido la infección sino que intervienen otros factores, como la cantidad de veneno inyectado, la zona corporal de inoculación y la edad del paciente.

¿Cómo identificarla?

   La temida "araña del rincón", cuyo nombre científico es Loxosceles, es bastante común en nuestra zona.

   En el caso de la niña bahiense atacada, sus padres observaron que presentaba un hematoma en el ombligo, por lo que, ante las sospechas de una picadura de araña o alacrán, la trasladaron al centro asistencial.

   "En ese caso puntual, la niña presentó una forma de las más graves llamada cutáneo visceral con alteraciones de la piel y de función de órganos como la coagulación, el riñón y el higado. La rápida consulta de los padres y tratamiento con antitoxina hizo que el cuadro no progresara a una mayor gravedad", señaló la doctora Natacha Zubismendi, del área de terapia pediátrica del Penna.

   La araña Loxosceles suele ubicarse entre piedras, detrás de cuadros, lugares con poca higiene, zócalos, cajones y armarios.

   Su color oscila entre el marrón al gris claro, no mide más de 3 centímetros y suele aparecer más en épocas de temperaturas elevadas y en lugares con poca luz.

   Presenta marcas en el lado superior del tórax del cual emerge una línea negra que la hace parecer un violín. Sus patas generalmente no son muy largas (pudiendo llegar hasta 45mm) y es muy rápida, pero muerde solo en defensa propia. Y aunque puede aparecer durante todo el año, en primavera y verano es más frecuente debido al calor que la hace salir de su escondite.

   “Es mucho más común de lo que la gente cree, pero al ser una araña que no llama mucho la atención, recién ahora con estos últimos casos ha tomado mayor protagonismo. Son de andar nocturno. Por eso no son muy vistas por las personas, ya que de día están escondidas. Se suelen visualizar con el movimiento de muebles o de cosas de uso no diario. Siempre le va a escapar a la luz, y, a diferencia de otras arañas, busca lugares secos”, explicó Mirna Damiani, licenciada en Ciencias Biológicas y perteneciente al Departamento Saneamiento Ambiental del municipio desde hace 20 años.

   En un principio, la mordedura provoca un intenso dolor, muchas veces descripto como un pinchazo y luego sensación de "quemazón". 

   “La primera sensación es un pinchazo similar al de una aguja. Y a partir de las 4 horas da síntomas. Si el veneno que inyectó es importante, se producirá una hinchazón importante. Y es un edema duro, en el que se observa un punto blanco. Y a eso le sigue una sensación de quemadura permanente. Cuando se conjugan todos esos síntomas, sabemos que hay un loxoscelismo en proceso. A veces también aparecen ampollas con sangre”, manifestó Claudia González, médica toxicóloga del Hospital Municipal.

   Si bien rara vez causan la muerte —son el 3% de los casos—, en caso de sospecha es importante ir a un servicio de urgencia.

   “Sin atención médica se puede sufrir insuficiencia renal aguda. Obviamente que recomendamos no automedicarse. Si pueden capturar la araña que los mordió, nos facilita mucho la labor, porque podremos saber rápidamente si es necesario aplicar el antídoto, que se aplica en sólo dos casos, o bien se sigue una rutina médica común”, señaló González.

   El síntoma más frecuente es el loxoscelismo cutáneo, en el que el centro de la lesión queda retraído debajo de la piel —lo que la diferencia de otros tipos de picaduras— y la piel se vuelve roja, luego violeta y finalmente negra.

   Esto puede derivar en una necrosis en aproximadamente tres a cuatro días y la recuperación puede variar entre 4 y 6 semanas.

   Menos frecuente son síntomas como fiebre, vómitos, palpitaciones, dolores musculares y sangre al orinar, que sucede cuando el veneno de la araña alcanza la circulación sistémica.

   “Muchas personas dicen que, tras una picadura, fueron a la guardia y los médicos no le dieron importancia. Aquí sucede que en los primeros momentos, los síntomas son muy parecidos con otras picaduras. Entonces se suele medicar de la misma manera, pero siempre se comunica al paciente que vuelva en caso de que vea empeorar el cuadro, ya que, si no sabemos qué tipo de araña fue, recién a las 6 horas podemos determinarlo a partir de procesos que va sufriendo la piel y el organismo en general. Por ese motivo no es necesario acudir inmediatamente”, amplió la especialista en toxicología.

   Y agregó: “Todas las arañas, salvo en dos casos puntuales, inoculan veneno. Todas muerden y todas son venenosas, aunque cada una tiene su particularidad debido al componente del veneno. En nuestra región, las que producen mayores efectos son las de rincón, que es urbana, o la viuda negra, que está en zonas rurales”.

   Según los especialistas es importante la prevención, la que empieza con el orden y la limpieza del hogar.

   “Las arañas de rincón tienen como característica que salen a la noche a buscar su presa, en su mayoría insectos, y los llevan hasta su telar, que suele ser densa y esponjosa. Cuando nos topamos con esa tela, significa que una araña de ese tipo está presente. Se sugiere sacarla, porque la obligará a cambiar hábitos y también se evita la reproducción”, dijo Mirna Damiani.

   Teniendo en cuenta que la especie más común en nuestra zona es venenosa, es de importancia poder prevenir su aparición y combatirla.

"Atacan sólo cuando perciben peligro"

   “Es muy común que se metan en los zapatos, porque son oscuros y secos, y también en la ropa que se deja en el piso o que pasa mucho tiempo sin usar. Atacan sólo cuando perciben peligro. No hay casos referenciados de picaduras mientras la persona duerme. Sólo se defenderán cuando se sientan amenazadas, ya que para ellas es un gasto energético enorme y es el último recurso de sobrevivencia”, amplió la licenciada Mirna Damiani.

   “No debemos dejar elementos sin mover. Es necesario usar una rutina de movimiento y limpieza para evitar que colonicen en determinados lugares”, aseguró, por su parte, Santiago Alvarez, médico veterinario.

   En lo que respecta al uso de insecticidas, Damiani sostuvo que es “relativo”. 

   “Desde el punto de vista biológico, no incitamos a la fumigación química y por ende a la eliminación de la especie. Las arañas son parte del ciclo ambiental y entre las distintas especies se autocontrolan. Obviamente que la gente les tiene temor, pero nosotros sólo lo utilizamos en los sitios que están invadidos y no hay otra forma de ingresar. Lo que se debe evitar es la colonización en la vivienda”.

   Aunque son más introdomiciliarias, en los lugares públicos pueden aparecen en las cortezas secas de los árboles. 

    “O bajo piedras que no se mueven habitualmente. Al aire libre es más común toparse con la “viuda negra”, que suele aparecer en zonas rurales. La gente que trabaja en las cosechas suele ser picada por ella. Es más dispersa que la de rincón y pone sus crías en una especie de cápsula blanca. Es mucho más chiquita que la de rincón. Son negras y la hembra tiene una mancha roja en el abdomen”, agregó Damiani. 

   La doctora Claudio González reconoció que es difícil llevar datos estadísticos por picaduras, ya que sólo se documentan los que se aplican antídotos.

   “Tenemos entre 10 y 15 casos anuales, pero seguramente son más los casos que se atienden por guardia”.

   “En el departamento de Sanidad Ambiental hemos tenido muchas consultas, pero la cantidad no supera a la de otros años. En la época veraniega es más común observarlas porque cuentan con más alimentos e inician su ciclo reproductivo, pero están todo el año”, recalcó Damiani. 

Aumentaron los pedidos de fumigación

   “El trabajo se incrementó mucho desde que salió a la luz el caso de la nena picada. Suele suceder cuando suceden ese tipo de cosas, al igual que cuando surgen hechos de leptospirosis”, señalaron desde Exter, una de las empresas bahienses que se encarga de la fumigación y control de plagas.

   Manifestaron que el veneno que utilizan para fumigar funciona muy bien tanto para todo tipo de arañas como para alacranes, pero que debe ser acompañado por la limpieza del hogar.

   “Después que pasamos, el cliente las va a haber muertas o atontadas y va a estar protegido por un tiempo prudencial, que va de los 15 a los 20 días, pero la clave principal pasa por la prevención, ya que en ese lapso se interrumpe el ciclo de reproducción".

   "Por eso, tras la fumigación, recomendamos limpiar periódicamente, mover los muebles, los cuadros, no dejar ropa en el piso y sacar las telarañas”.

   "¿Porqué se ven más en esta parte del año? Porque comienza su ciclo de reproducción, al igual que el alacrán que suele verse en nuestra zona. En verano tienen más actividad que en otra época del año y el veneno es un poco más poderoso también”.

   Precisamente, diferenciaron las características de las picaduras, por si no se alcanza a visualizar al arácnido atacante.

   “Cuando pica la araña, en la piel aparecen dos puntos, como si fuera una mordida pequeña. En el caso del alacrán sólo una. Ambos van a atacar si se ven en riesgo”.  

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