La llegada a la Luna que los bahienses nunca vieron

14/7/2019 | 15:17 |

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

 

Dos hombres caminaron por la luna.

Otros después. ¿Qué puede la palabra,

qué puede lo que el arte sueña y labra,

ante su real y casi irreal fortuna? JL Borges

 

El 20 de julio se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la Luna, hecho calificado por algunos como "la hazaña capital del siglo XX".

En Bahía Blanca los pocos televisores existentes --la televisión había llegado en 1965 pero tener un aparato era poco menos que un lujo-- estaban encendidos para ser portadores de un hecho inédito: ofrecer, en vivo y en directo, el primer alunizaje del hombre. Sin embargo, limitaciones técnicas impidieron que a histórica trasmisión llegara a las pantallas bahienses.

Vía satélite

La posibilidad de ver por TV lo ocurrido a 385 mil kilómetros de nuestro planeta fue mérito de la National Aeronautics and Space (NASA), que había instalado antenas en algunos puntos del planeta para recibir la trasmisión realizadas por la misión Apolo 11 desde el satélite.

Para captar esa señal, nuestro país contaba con la flamante estación terrestre de Balcarce, aunque la misma no estaba disponible para todos. Canal 9 TeleNueva, uno de los dos canales locales, no estaba en condiciones de tomarla. La empresa intentó tomar por microondas la trasmisión desde el Canal 8 de Mar del Plata. Para eso envió un técnico a Micaela Cascallares, con la misión de establecer las conexiones necesarias.  Pero el esfuerzo fue inútil. Sin posibilidad de seguir el alunizaje por la pantalla en blanco y negro, la alternativa para los bahienses fue hacerlo a través de la radio. Desde las oficinas que este diario ocupaba en la Capital Federal, un periodista frente a un televisor fue narrando el minuto a minuto de lo que acontecía en la Luna.

En directo, desde Palermo

LU2 radio Bahía Blanca había enviado a Dimas Petinerolli a cubrir la exposición rural de Palermo. Petinerolli sugirió a Néstor Barbieri, director de la radio, trasmitir en vivo lo que él vería en la pantalla de canal 13. Obtenido el visto bueno, se acercó a la oficina de La Nueva Provincia, donde otro periodista, Miguel Angel Cavallo, le encendió el televisor de 18", blanco y negro, para que siguiera el acontecimiento espacial. En los estudios de Sarmiento 64, Barbieri estableció una particular dinámica para la transmisión, con invitados especiales, conexiones con el informativo, con una dinámica propia de un partido de fútbol o de basquet. A las 20, Dimas comenzó con sus flashes y desde las 22 mantuvo comunicación continuada.

Por línea

Con el teléfono de línea en mano, frente al tele y la mirada fija en la pantalla daba cuenta de los hechos. "Señoras y señores: imagen completa desde la luna. Comenzó a bajar Armstrong. Se ve la silueta. Es algo increíble. Ahora se quedó parado en la escalinata. Están verificando los controles. Armstrong dice que está tranquilo. Sigue descendiendo", se escuchó en miles de receptores de la ciudad. "Fue algo sublime, único e irrepetible", recuerda hoy Petinerolli desde Miami, su lugar de residencia. "Tenía el privilegio de ver lo que miles en Bahía Blanca no podían, así que me apliqué para ser lo más descriptivo posible" señala. Poco después de la medianoche dejó la oficina y caminó hasta su hotel. Hacía frío y llovía. "Es un recuerdo que me llena de alegría, emoción, nostalgia y orgullo", finaliza. El hombre había dado un pequeño paso en la "conquista del espacio". A los bahienses se lo contaron por teléfono.

Canal 9 TeleNueva pasó imágenes genéricas. La radio contaba el minuto a minuto.

La memoria

No son pocos quienes aseguran que en Bahía Blanca la llegada del hombre a la Luna se pudo ver por TV, en vivo y en directo. Es que cuando la historia depende de la memoria, imprecisiones y errores son parte de su conformación. La cinta con lo ocurrido el 20 de julio de 1969 recién estuvo disponible al día siguiente. Lo que puede confundir a muchos es que mientras el hombre alunizaba, canal 9 ofrecía flashes informativos acompañado de imágenes de anteriores de despegues y pruebas espaciales.

Los avisos del canal jugaban además con cierta ambigüedad, al indicar que se ofrecería una "transmisión simultánea" con el descenso de la Apolo 11, a partir de "conexiones con La Voz de las Américas, teletipos y una radio-cabina de enlace con Buenos Aires".

Como toda leyenda urbana que se precie, todo esfuerzo resulta inútil para revertir el convencimiento de muchos de haber visto en directo el alunizaje.

La trasmisión

De acuerdo a datos de la época, 650 millones de personas pudieron ver en vivo y en directo la llegada del hombre a la Luna. Una cámara colocada en el módulo lunar envió las imágenes a cuatro puntos receptores en el planeta. Curiosamente, la NASA no posee las filmaciones originales del acontecimiento: las perdió hace algunos años cuando borró unas 200 mil cintas para poder reutilizarlas.

El Papa Pablo VI siguiendo la transmisión en el Vaticano

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias