Diabetes: la dificulta la mala higiene bucal

Diabetes: la dificulta la mala higiene bucal

8/12/2018 | 07:05 |

 No realizar una limpieza adecuada puede afectar la posibilidad de controlar los niveles de glucosa en sangre.

Diabetes: la dificulta la mala higiene bucal

Las personas que conviven con la diabetes enfrentan un nuevo enemigo (o cuando menos, uno bastante desconocido). 

Pero la buena noticia es que es un enemigo cuyas armas son débiles y las deja a la vista, permitiendo que con sólo un poco de atención la batalla que presenta sea apenas un juego de mesa.

Hablamos del cuidado de la salud bucal que, en caso de no llevar adelante un plan de higiene y de cuidado estricto, puede afectar notoriamente la posibilidad de controlar los niveles de glucosa en sangre, de por sí elevados, que caracterizan a la diabetes.

En el reciente Congreso Dental Mundial 2018, que se realizó en la ciudad de Buenos Aires, se presentaron distintos estudios que coincidieron en señalar la importancia de que las personas que viven con diabetes extremen la higiene dental.

“En primer lugar, deben realizar una revisión por lo menos dos veces al año, informándole al profesional que sufre esta dolencia para que éste pueda brindar el debido asesoramiento en función a esta condición en la salud. 

También deben extremar la higiene dental cepillando los dientes después de cada comida y realizando una limpieza interdental profunda por lo menos cuatro veces a la semana”, recomendó el doctoro Daniel Vegh, odontólogo que estuvo a cargo de conferencias sobre la diabetes durante el citado Congreso.

Pero así como una mala higiene dental puede afectar el control de la diabetes, un mal control de la diabetes puede afectar la salud dental. 

Las principales dolencias bucodentales asociadas a una diabetes no controlada son la gingivitis, la sequedad en la boca, la candidiasis oral –infección por hongos– y la periodontitis.

También se ve incrementado el índice de caries como consecuencia de la concentración de glucosa en la saliva. 

Asimismo, los estudios muestran que se ve afectada la recuperación propia de cualquier intervención bucodental que conlleve sangrado, ya que en este tipo de pacientes es frecuente el retraso en la cicatrización.

Un círculo vicioso

La diabetes es una enfermedad metabólica que se caracteriza por un estado de hiperglucemia crónico, producto de una disfunción del páncreas que impide la adecuada producción de insulina o que dificulta su aprovechamiento por parte de las células, lo que, en consecuencia, se traduce en un nivel elevado de glucosa en sangre. 

El cuerpo no puede procesar debidamente este exceso de azúcar y, por tal motivo, a largo plazo, diversos órganos del cuerpo se pueden ver afectados.

Si bien los principales problemas que se relacionan con la diabetes no controlada son los oculares, renales y vasculares,cada vez existe más evidencia de que algunas afecciones bucales, más particularmente las infecciones periodontales, tienen un vínculo muy estrecho con la diabetes.

El principal problema que se presenta es que, a diferencia del resto de los órganos afectados, cuando la higiene y salud bucal no son cuidadas estrictamente, la dificultad para controlar la diabetes se retroalimenta ya que una infección, en este caso de las encías, descontrola el nivel de azúcar y este descontrol impide la resolución de dicha infección, prolongando su permanencia.

De ahí la importancia de extremar el control de la higiene dental. 

En los casos en que el paciente con diabetes lleve prótesis dental, es importante que la misma sea controlada frecuentemente y, en caso de ser necesario, readaptada a la boca para que la misma quede perfectamente ajustada y, de este modo, evitar llagas, roces y abscesos que puedan presentarse.

Afortunadamente, cada vez existen más productos, como hilos dentales, cepillos interdentales o irrigadores bucales que permiten un control más efectivo de la placa bacteriana y que reducen las posibles excusas para asumir este hábito saludable.

 

Por una mejor calidad

de vida del paciente

 

   Asidua inspección. La asidua inspección del estado de la boca, prestando atención a cualquier molestia que pueda surgir como sangrado en el cepillado, flemones o inflamaciones, es también fundamental para una mejor calidad de vida del paciente diabético.

   Síntomas. Al menos así lo comentó el doctor Vegh. Dijo, además, que ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es importante que acuda de manera inmediata a revisión para poder comenzar el tratamiento adecuado a la mayor brevedad posible.

   Severa. La enfermedad más severa en las encías se llama periodontitis. En esta etapa, las encías comienzan a separarse de los dientes. Se forman bolsas entre los dientes y las encías. Estas se llenan de gérmenes y pus, y se vuelven más profundas. Cuando esto sucede, es posible que necesite cirugía en las encías para s

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