Hace 70 años aparecía "el cabeza de chancho", un enmascarado que sembró terror en Bahía
Por Maximiliano Buss ([email protected])
Barrio Noroeste, 11 de septiembre de 1946.
Escondido entre las ramas de un arbusto esperaba a su primera víctima.
Era aquella sombra que venía caminando desde lejos, por la vereda.
Ya estaba cerca.
Escuchó cómo los zapatos se despegaban del suelo mojado.
Entonces saltó. Le clavó la mirada. Y pegó un grito ensordecedor.
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Hace 70 años, un enmascarado al que llamaban "el cabeza de chancho" empezaba a sembrar el terror entre los pobladores de Bahía Blanca.
Nota publicada en septiembre de 1946
"El cerdo" solía salir a asustar a los que caminaban en las calles 9 de Julio, Almafuerte, Charlone, Sixto Laspiur, Bravard, Juan Molina, Río Colorado, Malvinas y Avellaneda.
Si bien una versión dice que aparecía en soledad, otra cuenta que "iba acompañado de varios desconocidos que lo custodiaban, para acudir en su defensa en el caso de un mal trance".
La primera denuncia
En la primera nota sobre el caso publicada en La Nueva Provincia, se menciona que sólo una persona tuvo contacto con el sospechoso personaje.
Se trata de Ricardo Portesi, un joven futbolista del club Pacífico, que pasó dos días sin decir ni siquiera una palabra luego de ser atacado.
"Mi tío nos contaba siempre esa anécdota que pasó cuando él tenía unos 25 años", le dijo Marta Portesi a lanueva.com.
"Fue una noche, cuando volvía de trabajar en la farmacia. Se asustó muchísimo", contó su sobrina.
De acuerdo con la noticia publicada en 1946, Portesi "sufrió una crisis nerviosa ante la ingenua presencia del fantasma pese a que lo liberó rápidamente porque lo conocía".
Un operativo especial
El rumor llegó al comisario de la seccional Segunda, quien dispuso un operativo especial de vigilancia con personal vestido de civil.
"Enseguida se tomaron medidas preventivas para sorprender al enmascarado", decían.
No apareció
Las autoridades nunca encontraron al "cabeza de chancho".
Lo dejaron de buscar porque creían que todo esto se parecía más a un cuento que a otra cosa.
En fin.