Bahía Blanca | Sabado, 30 de agosto

Bahía Blanca | Sabado, 30 de agosto

Bahía Blanca | Sabado, 30 de agosto

Setenta y cinco años dando, con una sonrisa

Hace 75 años que las Siervas de Jesús vienen recorriendo las calles bahienses en busca de un enfermo que necesite ser atendido o tan sólo, escuchado. Ayer, con una misa en la capilla de María Auxiliadora y con la presencia de Hermanas de Buenos Aires y dos generalas provenientes de Roma, celebraron su llegada a Bahía Blanca, ocurrida un 9 de mayo de 1936.




 Hace 75 años que las Siervas de Jesús vienen recorriendo las calles bahienses en busca de un enfermo que necesite ser atendido o tan sólo, escuchado.


 Ayer, con una misa en la capilla de María Auxiliadora y con la presencia de Hermanas de Buenos Aires y dos generalas provenientes de Roma, celebraron su llegada a Bahía Blanca, ocurrida un 9 de mayo de 1936.


 "La madre María Soledad García, Superiora General, ha venido a pasar visita canónica a las provincia de San José (la congregación se divide en provincias) y a celebrar el centenario de la primera fundación de las Siervas de Jesús en América, que fue en Concepción (Chile) en 1911. Hoy, no podíamos dejar de faltar al 75 aniversario de la fundación de la casa bahiense", relata la secretaria general Sor Dolores, de 50 años, originaria de Murcia, España.


 Todas hablan pausado y con una tonada "española" que delata su origen. Y a pesar del estricto negro de sus ropas, no pierden la alegría que según cuentan, caracteriza a la Orden.


 "Si en algo nos distinguimos las Siervas, es en la alegría. Nuestra tarea es llevar un poco de optimismo a los afligidos, y estamos muy agradecidas a la ciudad de Bahía Blanca que siempre ha valorado el trabajo que hacemos y nos ha demostrado el amor que nos tienen", dice la Superiora General, la Hermana Soledad.

***






 Hoy, ocho hermanas viven en la casa de Güemes 250, de las cuales sólo cuatro pueden salir a cumplir con sus tareas vocacionales.


 "No gustaría habernos ampliado, pero no han mandado más personal de la Casa Central. Es que hay una gran escasez de vocaciones y al vernos más reducidos hemos abierto residencias de ancianos y de esta manera, atendemos a todos juntos. Por estos días estrenamos una en Balvanera, casi barrio de Once, en Buenos Aires, a unas pocas cuadras detrás del Congreso", explica la Superiora.


 Además, agregó que si bien existen enfermeras o gente dispuesta a trabajar cuidando enfermos, ellas tratan de brindar algo más que alivio al dolor físico.


 "Nuestro objetivo es llegar hasta el dolor espiritual. Ayudar a que ese enfermo adquiera conformidad para aceptar los que Dios tenga destinado para él, y esto a veces no resulta sencillo, sólo lo acepta de manera más sencilla la gente muy católica".


 La Hermana Beatriz, a punto de cumplir 82 años, dice que ya no puede quedarse a cuidar a los enfermos, pero que su "tarea" la cumple con mucho amor, visitando geriátricos.


 "Estoy con ellos, les doy la mano, trato de acompañarlos en su soledad. Algunos sólo quieren que los escuches y otros, que les de la Comunión".


 Definida por la Hermana Soledad como una "congregación sanitaria y "en contacto con el dolor en el mundo", las Siervas de Jesús definen a esta sociedad como "materialista".


 "Los humanos nos evadimos de todo aquello que nos resulta adverso. Vivimos en una sociedad muy materialista donde el enfermo --que es el `enfermo anciano'-- resulta ser el principal obstáculo para que la familia tenga libertad de tomarse unas vacaciones o para salir un fin de semana. Pero ahí estamos nosotros para echarles una manito".

***






 "¿Que hacemos las monjitas en nuestro tiempo libre..? Es que somos muy activas, si no tenemos trabajo lo buscamos. Yo no sé estar sentada sin hacer nada", replica la Hermana Beatriz, a la vez que ensaya el típico gesto con los brazos cruzados de alguien que mira televisión y que ella no puede ni apenas imitar.


 Convencida de que el camino que tomó casi 40 años atrás, es el "correcto", la Madre Superiora --nacida en Burgos, Castilla la Vieja, pero residente en Roma-- asegura que "volvería a vivirlos igualitos".


 "Tengo 50 años de religiosa, de los cuales 38 los he vivido en la Argentina y volvería a vivirlos en caso de tener que nacer otra vez, porque soy feliz. No soy una religiosa de clausura, al contrario, estoy en contacto con todas las miserias del mundo y te puedo asegurar que la gente que dice tener todo no es más feliz de lo que soy yo, teniendo nada".

Laura Gregorietti [email protected]


Principio.







 La fundación del Instituto de Siervas de Jesús de la Caridad data del 25 de julio de 1871, en la ciudad de Bilbao (España), y por obra de Santa María Josefa del Corazón de Jesús.

Origen.




 Son españolas las Hermanas: María Eugenia Cervantes (72 años, de Navarra), Beatriz Calvo (casi "82", de Palencia con "pe", aclara), Ana María Zabaleta, María Jesús Ortega, Natividad Calleja y Francisca Mingo. En tanto, la Hermana Emilia Iceta es chilena y Hermana Sonia Marlene Atienza, paraguaya.