​​​​​Escenario político: los números a los que apuntan Juntos y el Frente de Todos

6/10/2021 | 06:15 |

Los principales espacios comenzaron a desplegar estrategias para mejorar sus performances en noviembre. Buscar el voto afín que se ausentó en las PASO, una de las claves. Qué pasará con los libertarios, terceros en discordia.

Adrián Jouglard y Gisela Ghigliani. ¿Habrá debate?

Maximiliano Allica / mallica@lanueva.com

   Una de las pocas coincidencias en los comandos de campaña de Juntos y el Frente de Todos en Bahía Blanca es que esta elección, como pocas, está hiper nacionalizada. En rigor, es habitual que un porcentaje muy alto de la gente en nuestra ciudad elija por el tramo superior de la boleta y los candidatos locales reciban el efecto cascada, pero tanto a un margen como el otro de la grieta creen que en este caso esa condición se potencia.

   "No es Santilli contra Tolosa Paz o Jouglard contra Ghigliani, podés poner a cualquiera y da lo mismo. Es el Frente de Todos contra Juntos, sobre todo porque en las generales el voto se va a polarizar y los terceros partidos van a perder fuerza", interpreta un armador amarillo. 

   Desde las carpas azules no piensan que los nombres den igual, pero sí asumen que la gente votó, o no fue a votar, en función de sus sensaciones respecto de las medidas nacionales y provinciales. Admiten que, por más que busquen localizar la campaña, casi no hay debates distritales que llamen la atención.

   No obstante, quienes trabajan en Bahía no pueden sentarse a mirar qué sucede en Buenos Aires o La Plata. Tienen que aportar desde acá. Y cada espacio ya empezó a desplegar sus estrategias para mejorar sus números el 14 de noviembre.

   En el oficialismo local se plegaron en estos días a la movida en redes #YoFiscalizo, que busca sumar adeptos en el país para que controlen las urnas. En nuestra ciudad no hay escasez de fiscales, pero les interesa promover la idea porque siempre se necesitan más manos, así sea para doblar y repartir boletas. Por sobre todas las cosas, están buscando detectar militantes, bahienses dispuestos a llevar el mensaje allí donde haga falta.

   También están detrás de la gente que no fue a votar y simpatiza con Juntos o, al menos, se opone con fervor al Frente de Todos. Confían que, siguiendo la tendencia de comicios anteriores, la mayor parte del electorado que se agregue de las PASO a las generales los favorezca. Y, si hay que ir casa por casa, departamento céntrico por departamento céntrico, lo harán.

   A esto hay que agregar un punto muy relevante en el nuevo diseño de campaña: más que trabajar para competirle electorado indeciso al Frente de Todos, en Juntos por el Cambio apuntarán a quienes se inclinan hacia los libertarios. Una vez más, en política el adversario no es el opuesto sino el parecido.

   Avanza Libertad logró en las primarias el 8,7% de los votos y, si repite esos números, podría quedarse con 2 bancas de concejales de un total de 12 en juego. Pero, en caso de que los espertianos caigan por debajo del 8,33% quedarán afuera del reparto y, debido al sistema de cocientes, los 2 ediles que dejarían de obtener podrían caer directamente en poder del oficialismo.

   En Alsina 65 aspiran a tener una elección con más del 50% de los votos en el tramo local. Si mandan para abajo a Avanza Libertad y el Frente de Todos no crece desde su actual 22% a más del 25%, se quedarían con 9 bancas sobre 12. Sería histórico.

   ¿Cómo disputarle votos a los libertarios? Diciéndole a la gente que la única oposición de peso al kirchnerismo es Juntos y trayendo a Bahía, aparte de los candidatos, a figuras de la coalición que puedan dar mensajes para esos paladares. Principalmente, Patricia Bullrich (de excelente relación pública con Javier Milei) y Miguel Pichetto. Las invitaciones ya fueron cursadas.

   ¿Qué deberán hacer los libertarios para mantenerse a flote? Primero demostrar que son capaces de trabajar unidos luego de una primaria muy peleada y, sobre todo, un escrutinio muy discutido, entre Martín Barrionuevo y Valeria Rodríguez, ahora 1 y 2 de la lista definitiva para concejales. Luego, que Espert y su segunda Carolina Píparo hagan base en Bahía Blanca mucho más que en la previa de las PASO. Barrionuevo y Rodríguez están frente a una oportunidad que difícilmente se les repita, pero necesitan que su jefe político les traccione la boleta desde arriba.

   En el Frente de Todos hay muchísimo en juego. La derrota que se avecina en Bahía es obvia luego del traspié en las primarias, pero las formas de esa derrota están por verse. No es lo mismo una caída similar o peor al domingo 12 de septiembre que mostrar un repunte que genere nuevo aire para lo que viene.

   Lo primero que necesitan es trepar del 22% de los votos hasta más arriba del 24,99%, lo cual les permitiría subir de 3 concejales (los que tendrían si las primarias hubieran sido el resultado definitivo) a 4. ¿Cómo lograrlo? Lanzando a toda la dirigencia y militancia a la calle a buscar el voto perdido. Y hacerlo de manera quirúrgica. Los fiscales leen las planillas y saben, al ver quiénes no fueron a las urnas, cuáles son los adherentes que con un poco de motivación sí irán en noviembre a prestar su apoyo.

   Fue una campaña rara para el FdT en las PASO. El peronismo quedó entrampado en el discurso de los cuidados y la distancia social, lo que le impidió organizar los clásicos encuentros cara a cara para pulir la relación con las bases. Es evidente que el gobierno nacional levantó casi todas las barreras sanitarias, entre otros motivos, para que la militancia pueda hacer lo que mejor sabe, caminar los bordes del territorio, sin entrar en contradicción con las normas de la cuarentena. Incluso, llegado el caso, convocarán a actos con público, bombos y banderas.

   Los Todos de Bahía reconocen que es una campaña hiper nacionalizada y que la cuarentena provocó un enorme cansancio en la población, lo cual repercutió en las urnas. Tiene lógica el razonamiento, nuestra ciudad no escapó al descenso general en la performance del Frente. Aunque esa noción también encierra peligros interpretativos. Si el problema es de arriba, se podría creer que no hay mayores problemas acá abajo.

   Existe la convicción en el peronismo-kirchnerismo bahiense de que, aun cuando abunda entre la población un malestar con la gestión de la pandemia por parte de Nación y Provincia, el gobierno municipal, en especial el intendente Gay, también está pasando un mal momento en cuanto a imagen.

   Más allá de que Gay no tiene posibilidad de reelección en 2023, un sector del FdT ve en ese desgaste del oficialismo una llamita que permite vislumbrar --incluso con la trompada electoral de este año-- que no todo está perdido de cara a la batalla decisiva que ocurrirá dentro de dos años.

   Otros, más escépticos, consideran que cuanto más se kirchnerice la cúpula, cuánto más se encolumne detrás de las figuras que en Bahía resultan refractarias (Cristina, Alberto, Axel, Máximo), menos chances habrá de ser una alternativa firme. Si este ala prospera, podría haber debates internos pesados en los próximos tiempos. Antes, claro, hay que ver cómo se resuelven estas elecciones.

   Por lo pronto, uno de los puntos en los cuales más insistirá el Frente de Todos es un pedido de debate entre las cabezas de lista, Gisela Ghigliani y Adrián Jouglard. Antes de las primarias, el secretario de Gobierno se negó a confrontar con la doctora, siguiendo la regla de que el favorito no debate. ¿Se dará esta vez? Las apuestas, a esta hora, favorecen al no.

   Para el final, una de amarillos y radicales. Santiago Nardelli y Emiliano Balbín negocian los términos del postergado encuentro entre el ganador de la primaria para diputados provinciales, Lorenzo Natali, y los integrantes de la boleta del Pro que cayeron el 12/9 pero formarán parte de la lista conjunta.

   La reunión, si sale lo planeado, sería bien abarcativa. El sábado 16 de este mes confluirían en una misma foto todos los candidatos seccionales, más los intendentes regionales y otros dirigentes destacados del espacio. Una imagen coordinada, distinta a la captada por los "paparazzi" de La Nueva entre Lorenzo y Gay en Bordeu.

   La aspiración de Juntos es conseguir 8 de las 11 bancas en pugna por la Sexta para la Cámara de Diputados provincial. ¿Quiénes ingresarían? Natali, Anahí Bilbao (UCR), Fernando Compagnoni, Abigail Gómez (ambos del Pro), el radical Balbín, Natalia Dziakowski (GEN), Gustavo Coria (santillista oriundo de Capital) y Rosío Antinori (Pro). Este último, el nombre clave.

   Salvo que Avanza Libertad o el Frente de Izquierda tengan un crecimiento descomunal, las 11 bancas se repartirán entre Juntos y el FdT que encabeza Alejandro Dichiara. Según las proyecciones post primarias, la distribución final podría ser 7 bancas para Juntos (probablemente saque más del 50% de los votos) y 4 para el peronismo; o bien 8 y 3, si Dichiara no logra ubicarse por encima del 27,27%.

   Para Juntos, en especial para el Pro, sería un motivo de festejo que retenga su banca la actual diputada Antinori. La dirigente de Tres Arroyos está super alineada con la conducción regional del partido y es del riñón de Nidia Moirano. Se la considera una incondicional.

   De hecho, si en lugar de ir a las urnas el resultado fuera negociable en una mesa, más de uno en Bahía cedería las dos bancas de concejales que hoy están en duda a cambio de ese escaño en la Legislatura. En este tramo de la boleta también necesitan que no se les caigan votos "atrapables" para el lado de los libertarios.

   En el caso de Todos, la diferencia entre ingresar 3 y 4 es que revalide su banca Fernanda Bevilacqua. El orden en esa lista es Dichiara, Maite Alvado, Cuto Moreno y Bevilacqua, hija de Carlos, intendente de Villarino de corte vecinalista pero de buenas relaciones con el massismo. Por añadidura, con capacidad de pedir la inclusión de su heredera en la boleta del oficialismo provincial.

   Y un tema más. Juntos por el Cambio ostenta mayoría en el Senado bonaerense y es probable que luego de las elecciones generales la mantenga. En Diputados, hoy tiene una leve ventaja el Frente de Todos, pero la podría perder. Cada banca cuenta, también la que se disputan Antinori y Bevilacqua. 

   Si el peronismo no repunta, los próximos dos años de mandato de Kicillof podrían ser con ambas cámaras de la Legislatura en contra. Raros tiempos se avecinan.

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