Reactivación económica en el segundo trimestre: ¿Espejismo o realidad?

La economía en un año electoral

Reactivación económica en el segundo trimestre: ¿Espejismo o realidad?

9/2/2019 | 07:00 |

 Cuatro reconocidos economistas locales opinan sobre la supuesta salida de la recesión a partir del segundo trimestre.

Adrián Luciani
aluciani@lanueva.com


¿Utopía? ¿Realidad? Pensar es una posible reactivación de la economía a partir del segundo trimestre como sostienen algunas consultoras privadas es el sueño de todos los argentinos que viven inmersos en una pesadilla llamada recesión.
La llegada de mejores cosechas; el aumento del turismo interno; el fruto energético de las inversiones realizadas en Vaca Muerta y la reapertura de las paritarias son algunos de los argumentos lanzado en los últimos días y que permiten, al menos, plantear el interrogante en medio de un escenario que no para de castigar al ciudadano común.
Días atrás el Indec reveló que la actividad manufacturera se derrumbó 14,7% en diciembre y la construcción, 20,5% y tanto desde la UIA como desde la Cámara Argentina de la Construcción opinaron que no va a ser fácil comenzar a ver números positivos, aunque deslizaron, sólo como una posibilidad, una mejora en el tercer trimestre.
Para intentar ver si hay una luz al final del túnel y sí, efectivamente, esas señales de mejora comenzarán a darse a partir del segundo trimestre de un año electoral, La Nueva consultó a cuatro reconocidos economistas bahienses. 


Oscar Liberman
(Titular de la Fundación Mercado)

-Para que la economía argentina se reactive o crezca, dada la magnitud de la crisis y la magnitud de esta recesión sin precedentes porque llevamos casi cinco años sin terminar de arrancar, lo que necesitamos es un programa económico de estabilidad y crecimiento que es lo que no hemos hecho a diferencia de otras crisis donde tuvimos un Plan Primavera, un Plan Austral, un Plan de Convertibilidad, ahora se están haciendo ajustes parciales.
-Lo único que se está haciendo diferente respecto de años anteriores es entender la necesidad de que haya estabilidad y tomar dos medidas que son condición básica para que no haya inflación, esto es, déficit cero y emisión cero. Cumplimiendo esas dos metas no se debería generar nueva inflación pero sí hay 25 o 30 puntos que vamos a tener en este primer semestre que son de inercia. A esto le tenemos que sumar que el gobierno, luego de poner en marcha estas dos medidas, dejó de yapa algunos tarifazos y algunos ajustes tributarios nuevos que cargan sobre la inflación residual.
-Ahora con esa inflación residual y esta meta de que se elimine la generación de nueva inflación, lo que habría que ver es qué se necesita para que la economía arranque y la verdad es que la foto queda en una foto muy fea porque se presenta con costos muy altos y con un retraso de ingresos respecto de los precios de más del 20 por ciento. Eso hace que la gente no tenga dinero en la mano y con una estabilidad cambiaria ad hoc que está funcionando bien dentro de esa banda mientras la banda crece y el gobierno no tiene que testear nada en el marco superior, en ese contexto, si funciona lo de la estabilidad, lo de que se termine la inflación luego de la inercia y dado que es un año electoral y van a forzar que el dólar esté bajo y que pueden soltar algo de dinero en el segundo semestre, es probable que en el segundo semestre del último año de gobierno haya algunas señales incipientes de reactivación en algunos sectores.
-De todas formas es muy difícil pensar en una reactivación como la conocíamos antes con una ecuación que deja los costos muy arriba y los ingresos muy desfasados respecto de los precios.


Jorge Pazzi
 (Profesor de grado y posgrado)

-En principio es difícil ver que haya elementos para una suponer que habrá una recuperación muy fuerte y digo esto por dos razones: desde el punto de vista del gasto público el gobierno tiene que mantener un plan de ajuste aún en un año electoral y esto le restringe sus decisiones de gastos.
-Desde el punto de vista privado el gasto privado está afectado por la incertidumbre política porque el consumo de las familias y la inversión de las empresas está condicionado por la respuesta que vos le des sobre quién va a ganar las elecciones este año, ahora dicho esto, es posible esperar un impacto positivo de algunos componentes que están indexados al pasado del gasto público, por ejemplo las jubilaciones que van a recibir ahora, cuando empiece el segundo trimestre, los meses de mayor inflación, septiembre octubre, del año pasado, lo mismo que los planes sociales que están indexados a la inflación pasada.
-Y esa dos cosas van seguramente a aportar al consumo. También va a sumar al consumo, probablemente en el tercer trimestre, la actualización de las paritarias. Por otra parte, se viene el llamado trimestre de oro (abril mayo y junio) que es cuando se da la liquidación de la cosecha gruesa y eso tiene impacto en el crecimiento por lo que impulsa la demanda del sector agropecuario, algo que se vuelca en distintos sectores de la economía.
-En realidad lo que está intentando el gobierno es que los salarios crezcan por arriba de la inflación este año para que el consumo tracccione un poco la recuperación. Todo esto que digo es si el mundo ayuda y tiene que ayudar en que se consolide la distención comercial entre Trump y china, eso va a tener un impacto positivo en las expectativas y la Reserva Federal de los Estados Unidos tenga, como parece, suavizada su política de tasas de interés y en consecuenica siga habiendo financiamiento para los mercados emergentes. Además debe sumarse que exista una especie de luna de miel entre el mercado y Bolsonaro en Brasil porque eso puede ser importante para traccionar nuestras exportaciones.
-Es entendible que se pregunte si vamos a salir de la recesión a partir del segundo trimestre, pero como economista en realidad si uno levanta la vista la pregunta principal no es si vamos a salir en el segundo o en el tercer trimestre sino básicamente cómo vamos a salir.
-No vamos a poder salir como salimos otras veces impulsando el consumo o como venimos haciéndolo en los años electorales desde 2011 hasta ahora. Si uno mira la evolución de la economía argentina desde 1945 hasta ahora, sin contar la actual, hubo 16 recesiones, como algunos duraron más de un año, por ejemplo 1998, 1999, 2000, 2001 y 2002, tuvimos 25 años de recesiones, casi un tercio. Eso explica entre otras cosas por qué la Argentina es un caso de estudio cuando se discute si a un país le puede ir mal o muy mal económicamente.
-Todas esas 16 recesiones, salvo una, tuvieron que ver con crisis en el sector externo, es decir, por falta de dólares. Entonces, si la argentina quiere evitar nuevas recesiones lo que tiene que hacer es que aumenten las exportaciones, sino las recuperaciones van a ser como el vuelo de la gallina: bajo y corto. En ese sentido el gobierno está intentando que los salarios sean mayores que la inflación pero también está intentando que la inflación sea mayor que el tipo de cambio y siuno mira en los últimos meses hay un crecimiento de las exportaciones, aunque en realidad el saldo comercial que ayudó a que no falten dólares tienen mucho  que ver con que se vinieron muy abajo las importaciones por la recesión.
-En el corto plazo podemos ver si saldremos en el segundo o tercer trimestre de la recesión pero en el largo plazo, para no estar todo el tiempo discutiendo lo mismo, vamos a tener que discutir cómo salimos de la recesión y esto tiene que ser impulsado por las exportaciones  y por la inversión.


Gonzalo Semilla
(Economista jefe del Centro Regional de Estudios  Económicos de Bahía Blanca-Argentina / CREEBBA)

-Todo el país desea la recuperación pero saber cuándo va a venir es el gran interrogante. Supimos cuándo entramos en recesión, a mi entender a principios de mayo y eso se fue profundizando con el correr de los meses con errores del gobierno y situaciones externas desfavorables pero es difícil saber cuándo vamos a salir.
-Algunos dicen que va a llevar tres trimestres, otros opinan que va a llevar todo este año en función de las proyecciones que realiza el Banco Central, el FMI y algunas consultoras privadas.
-Entre los puntos a favor está posiblemente un tipo de cambio que se haya ajustado como el que tenemos, que pasó de 20 a 38/40. Esto hace que existan mejores perspectivas de mejorar nuestra balanza comercial y generar dólares, pero lo interesante sería generar dólares genuinos, riqueza en función de una mayor producción y no por una mejora en los precios  producto de una devaluación. Podría ser una mejora tener un superávit comercial, corregir ese déficit es un punto no es menor
- La otra mejora es que con el tipo de cambio favorable lograr mejores exportaciones de carne y automotores. Si mejora Brasil, algo que parece que va a ocurrir este año, sumado a una buena cosecha y la aparición de nuevos mercados serán factores positivos.
-Otra cuestión es Vaca Muerta, existe mucha expectativa en este yacimiento porque tiene una potencialidad enorme para la extracción de energía y venta al exterior. Por eso creo que este es un buen punto, aunque estamos escuchando en las últimas horas que se han cortado los subsidios y Tecpetrol, que es la que predomina en la explotación de energías no convencionales, estaría tomando la decisión de cortar la producción. Hay un potencial enorme ahí y en las exportaciones de carne, turismo receptivo, tecnología, industria del vino y cereales porque vamos a tener una muy buena cosecha, y estas son las buenas medidas con un riesgo país que mejoró de 800 puntos  a 650 pero que todavía es algo.
-Puede haber indicios de mejora en el segundo trimestre y eso es importante porque cuando hay indicios de mejora la expectativas también van a cambiando. Hay que seguir la economía muy de cerca, pero internamente tengo la sensación que va a costar más, va a tardar y vamos a pasar el segundo trimestre porque la recesión es muy grande, hay despidos y los índices de desempleo son importantes, existe mucha pobreza y la inflación fue muy grande
-En definitiva, veo que la recuperación es lo que persigue el gobierno, obviamente que para recuperar primero hay que  tranquilizar el mercado, el dólar debe estar estable y sin cimbronazos como los que tuvimos, la tasas de interés, aunque altas están bajando y eso es algo importante, si 48 es alta 74 ni hablar, entonces las tasas de interés empiezan a bajar, la tasa de inflación empieza a disminuir, no va a ser del 45 sino que va a estar en torno a un 30, si bien baja es alta.
-La balanza comercial también va a tener a mejorar,  que no haya aumentos de la tasa de interés en la Reserva Federal de los Estados Unidos también es un aliciente para los países emergentes y si vamos cumpliendo con las metas acordadas con el FMI vamos a tener mas chances de superar esto, lo importante es no retrasar los salarios como fue el año pasado y que los ruidos políticos no sean tan grandes como para empañar una posible reactivación.


Carlos Dabus
(Docente de la UNS y miembro del Conicet)

-Como siempre, en estos casos, depende de los factores que están en juego, por un lado hay factores que complican la historia como es la incertidumbre política y esto genera cierta incertidumbre que de alguna manera no favorece las perspectivas porque un país incierto no genera un contexto favorable para que lleguen inversiones del tipo que sea, productivas o financieras. Las inevrsines pueden ser buenas o malas, depende para que se destinen.
-Las variables económicas que están en juego son más favorables, pero esto no quiere decir que todo ande bien. Una noticia a favor es Vaca Muerta ya que pasamos de tener déficil energético a lograr superávit, es decir que el país va a poder exportar energía más de la que importa. 
-El gas tiene perspectivas de mayor estabilidad de demanda que el petróleo y en un conexto donde el petróleo ha caído de manera muy importante, de 110 a 54 dólares, por lo tanto ese es el punto a favor del gas de Vaca Muerta aunque el transporte es caro. Se dice 15 por 15, es decir, por 15 años el país tendría un ingreso anual de 15 mil millones de dólares, ese es un buen número porque el país está exportando hoy 58 mil millones,  con esto quiero decir que las exportaciones por Vaca Muerta aumentarían una cuarta parte del nivel actual y tendríamos un 25 por ciento más de ingresos de dólares solamente por ese yacimiento neuquino.
- Pero esto no se va a ver en 2019, aunque el año pasado y este fueron de superávit energético. Este año vamos a tener también superávit comercial, el país va a exportar más de lo que va a importar y es un buen dato. Argentina tenía un deficil comercial muy importante, importaba mucho más de lo que exportaba y el déficil de cuenta corriente, más el pago de deudas, más el turismo que era fuertemente negativo porque resultaba más barato ir a Miami que a Necochea, generó un déficit comercial que a fines de 2017 fue de 30 mil millones de dólares. En un país  como este es algo difícilmente sostenible porque es un número muy grande para nuestra economía, no así para una economía como la de Estados Unidos. 
-Teníamos de déficit de cuenta corriente la mitad de lo que el país exporta, no era sostenible y de hecho no lo fue porque además el mundo se volvió desfavorable, te prestaban y te dejaron de prestar. Además es algo muy peligroso pensar en bajar la inflación a partir del endeudamiento, endeudarse para bajar la inflación es una mala medida y la realidad lo demostró.
-La situación actual es, por las malas razones mejor, es decir, porque se exporta más de lo que se importa, porque se devaluó  mucho la moneda y eso genera que se encarezcan mucho las importaciones, resulte más caro viajar al exterior y por eso la gente viaja en el país y acá vienen extranjeros porque es más barato y las exportaciones están creciendo, lo cual es muy bueno.
-En el país, incluso con un dólar favorable hubo casos donde las exportaciones no reaccionaban mucho, ahora estamos con exportaciones bastante más dinámicas. No es algo espectacular pero están creciendo y eso es la mejor noticia que se puede rescatar, y de eso va a depender a largo plazo que el país crezca, que las exportaciones logren una dinámica sostenida de crecimiento.
-Los que analizan el problema diciendo que esto se resuelve con crecimiento es como la fiebre. Cuando uno va al médico éste le explica que es un síntoma y no el origen de la enfermedad,  si el país no crece es porque hay factores que evitan que lo haga y yo creo que en un país pequeño como este no puede crecer para vender internamente porque el mercado interno es pequeño. Argentina crece vendiendo afuera, logrando mercados externos dinámicos. Esa es la apuesta y ahí no hay malas noticias.
-Diría que si la incertidumbre política más o menos se controla, las variables económicas no son horribles y permitirían tener alguna expectativa positiva para esperar cierta mejora a partir del segundo trimestre, pero esto es sujeto a todas estas condiciones. No estoy diciendo que la economía va a mejorar, sino planteo los factores a favor y en contra de los cuales depende que esto ocurra.
-No solo el segundo trimestre sino de allí en adelante. A partir de marzo y abril con el ingreso de divisas del sector agropecuario la mejora podría comenzarse a sentir. Parece que el pozo de la economía ya lo pasamos o estamos dentro de él y se espera que se empiece a salir, pero si empeora la guerra comercial entre Estados Unidos y China se complica todo el mundo y sobre todo Argentina, que depende de los dos.
-A Brasil le vendemos por 8.500 millones de dólares, con Bolsonaro esto se va a complicar porque ya está decidido a abrir su mercado importador no tanto al Mercosur sino a países mas competitivos como China. Nuestro segundo principal cliente es Estados Unidos y el tercero China, casi nos compran lo mismo, alrededor de 4.500 millones de dólares cada uno. Si esos dos se pelean sus economías, sobre todo la China, se va a resentir y eso nos pegará, pero hay perspectivas de que eso no ocurra.

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