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Enzo Gioventu: sobrevivió a casi 40 años de adicciones, pero la vida le tenía preparada otra batalla

Tras casi 40 años de consumo de alcohol, tabaco y cocaína, logró cambiar su vida y convirtió su experiencia en una cruzada para ayudar. Ahora, luego de atravesar un carcinoma de lengua que fue extirpado con éxito, prepara una charla sobre adicciones en Sierra de la Ventana.

Enzo Gioventu aprendió a pelear de a un día. Primero fue contra las adicciones, después contra todo aquello que durante casi cuatro décadas había dejado en el camino y, ahora, contra una enfermedad que apareció cuando creía haber dejado atrás la amenaza más grande de su vida.

Hace siete años comenzó un camino que lo llevó a abandonar el consumo de alcohol, tabaco y cocaína y a transformar su propia experiencia en un mensaje para quienes todavía están intentando salir.

Recorrió escuelas, habló con jóvenes y padres, escribió un libro y todos los días comparte en las redes su rutina y sus reflexiones a través de Por un día más.

Su historia ya había sido contada por La Nueva y, desde entonces, su cruzada siguió creciendo.

Ahora, con una comunidad que asegura que reúne a más de 120 mil personas en sus distintas redes, Enzo atraviesa una nueva etapa.

Hace aproximadamente un mes y medio recibió el diagnóstico de un carcinoma de lengua. La noticia, dice, lo golpeó fuerte, pero también volvió a ponerlo frente a una decisión que conoce bien: levantarse y seguir.

El tumor fue extirpado con éxito por el doctor Sergio Recio, cirujano de cabeza y cuello de Bahía Blanca, y actualmente realiza un tratamiento y controles periódicos. En ese camino también destaca el acompañamiento de los profesionales de Farmacia Nieto, quienes lo asisten y le dan una mano en su diagnóstico.

Además otros profesionales lo están ayudando en su tratamiento dental: el Dr. José Paredes (Bahía Blanca) el Dr. Lucio Gioventu y ls Dra. Karina González.

Mientras transita esta nueva experiencia, Gioventu no abandonó su objetivo. Por el contrario, prepara una nueva charla abierta sobre adicciones que dará el 17 de septiembre en Sierra de la Ventana, donde volverá a hablar de su propia historia, de los consumos problemáticos y, sobre todo, de la posibilidad de pedir ayuda.

En su caso, el abandono de las sustancias estuvo acompañado por una vida marcada por la disciplina, el deporte, el contacto con el agua fría y una rutina que convirtió en parte de su mensaje cotidiano.

En 2026, además, presentó Por un día más sin adicciones, un libro que resume parte de esa experiencia y que fue declarado de interés municipal por el Partido de Patagones.

Pero la nueva enfermedad llegó cuando ya llevaba años limpio.

—¿Cómo recibiste la noticia del cáncer?

“Después de 7 años de esta pelea, estando limpio, me encuentro con la noticia de un carcinoma de lengua que fue extirpado con éxito por el Doctor Sergio Recio, de la ciudad de Bahía Blanca, cirujano de cabeza y cuello.

El primer día cuando leí la biopsia, vi todo negro, oscuro. El final de mi vida lo había esquivado con respecto a las adicciones, pero ahora me tocaba...

El que lee ‘cáncer’ por primera vez, o ‘carcinoma’, por primera vez en la biopsia, piensa que la vida se termina al otro día, y no es así.

El primer día vi todo negro, te decía; el segundo día vi gris; y el tercer día ya vi claro.

Así fue, en ese orden. En tres días ya estaba parado sobre la tierra, ya había empezado mi tratamiento.

Y desde ese día, hace un mes y medio atrás más o menos, empecé a ver claro y empecé a reírme más, a hacer más deportes y a dedicarme a mí. Ir a un control cada un mes o cada dos meses, hasta que esté libre de esta enfermedad.”

Una comunidad que creció alrededor de su historia

La recuperación de Enzo dejó de ser una experiencia exclusivamente personal.

Con el tiempo, miles de personas comenzaron a seguir sus videos y a escribirle para contarle sus propias historias. Algunos atraviesan una adicción; otros acompañan a un familiar; también están quienes enfrentan enfermedades o simplemente necesitan encontrar una razón para levantarse cada mañana.

“Muchísima gente me sigue”, cuenta. Calcula que son entre 110 mil y 130 mil personas sumando sus distintas redes.

Pero no le gusta definirse como un ejemplo.

—¿Te sentís un ejemplo para quienes te siguen?

“No me siento un ejemplo pero sí dar un ejemplo. La mayoría de las veces, no tengo ganas de levantarme a las 4, 5, 6 de la mañana, pero lo tengo que hacer.

Porque muchas veces estoy triste después de esta enfermedad y por problemas de la vida.

Uno se levanta triste, se despierta triste y tiene que pegar el salto de la cama. En el caso mío elegí el agua fría, pero podés elegir salir a correr, salir a andar en bici, o simplemente cebarle un mate a tu mamá o a tu esposa, o simplemente tomar un matecito solo, acompañado de algo que libere endorfinas, como una caminata enérgica, bicicleta o una bicicleta fija.

El que no puede, hará ejercicios con los brazos. Los ejercicios sabemos que son elementos para la liberación de endorfinas: risas...”

Su mensaje, aclara, tampoco está dirigido únicamente a quienes tienen una adicción.

“Acá se lucha por dejar las adicciones, por convivir con las adicciones, hay hijos que sufren mucho la adicción de los padres. Se lucha por enfermedades difíciles.”

Y allí aparece una de las razones por las que, incluso mientras atraviesa su propia enfermedad, continúa grabando y publicando.

“Hay enfermedades que ganan. Entonces la gente no va a decir ‘estoy muriendo’, pero sí va a ver el video todos los días y se va a sentir acompañada.”

“Hay mucha gente que me dice: Enzo, te espero mañana”

Hay algo que conmueve especialmente a Gioventu: los mensajes que recibe.

Con el paso del tiempo, dice, se volvió más consciente del daño que provocó durante sus años de consumo y de cuánto sufrieron las personas que estuvieron a su alrededor.

“Uno se vuelve con el tiempo... como fui tan... no te digo mala persona, en el caso mío no fui mala persona, pero sí hice sufrir gente. Entonces esto se vuelve cada vez más honesto.”

Y esa honestidad, asegura, vuelve a él en forma de mensajes.

“Es una satisfacción leer que alguien: ‘Enzo, te espero mañana’, ‘Enzo, estoy saliendo’, ‘Mi papá no me pega más’, ‘No lo veo consumir’.”

Para él, esas frases son parte de la recompensa de una tarea que, asegura, realiza sin cobrar.

Una charla que vuelve a poner el foco en los jóvenes

El próximo desafío será en Sierra de la Ventana.

El 17 de septiembre, Gioventu dará una charla sobre adicciones, una actividad que debió postergar por su estado de salud pero que finalmente podrá concretarse.

La expectativa, dice, es grande porque habrá escuelas y distintas personas e instituciones involucradas.

También quiere hablar desde un lugar que conoce: el de alguien que durante décadas creyó que podía controlar el consumo.

“No me gusta hablar de esto”, admite cuando se refiere a la presencia de drogas en los pueblos, pero finalmente responde:

“En los pueblos no se consume más ni menos, se consume yo creo que... en escala lo mismo que en las ciudades. Si vamos a una escala, 4000 personas en la ciudad consumen lo mismo que 4000 personas en un pueblo.”

Y advierte sobre algo que conoce de cerca: la llegada del consumo a edades cada vez más tempranas.

“Tengo amigos, amiguitos jovencitosque me cuentan lo que pasa en una fiesta de jóvenes y es un gran porcentaje de jóvenes que consumen.”

Su intención es que las charlas puedan multiplicarse. Cuenta que ya habló en escuelas, con padres y en distintas localidades del país y que dispone de material para organizar nuevos encuentros.

Un libro para quien todavía no puede pedir ayuda

En paralelo, Gioventu continúa difundiendo Por un día más, el libro que escribió con el acompañamiento de un psicólogo especializado en adicciones.

Lo define de una manera sencilla: “Es un manual para mí”.

El libro también forma parte de su estrategia para llegar a personas que quizás todavía no están preparadas para hablar de su consumo.

Lo entrega gratuitamente a quienes no pueden comprarlo e incluso ofrece el PDF a cambio de uno o más litros de combustible, que utiliza para continuar movilizándose.

Ahora necesita sponsors para poder sostener esa tarea.

“Estoy casi todo el día con esto, no puedo hacer mi trabajo”, cuenta.

Según relata, pasó a un retiro voluntario y había pedido al municipio de Patagones la posibilidad de trabajar en el área de adicciones, algo que finalmente no ocurrió.

“No quiero entrar en polémica”, aclara. Pero sí quiere dejar planteada su necesidad de encontrar empresas o personas que quieran acompañar su proyecto.

“Al tener tanta llegada, la gente no se arrepiente de que su empresa salga nombrada por el programa ‘Por Un Día Más’.”

Otra vez, un día más

Enzo Gioventu ya conocía el miedo a la muerte.

Lo había sentido durante los años de consumo, cuando su cuerpo le advertía que el camino podía terminar de manera irreversible. Después conoció otra posibilidad: despertarse temprano, meterse en el agua fría, hacer deporte, sonreír y empezar de nuevo.

Ahora tuvo que volver a mirar de frente esa palabra que aparece en una biopsia y que, durante unos días, puede oscurecerlo todo.

Pero su propia manera de contar lo ocurrido dice mucho de cómo está transitando esta nueva etapa.

Y mientras sigue con sus controles y tratamiento, vuelve a hacer lo que aprendió durante estos últimos años: levantarse, ponerse en movimiento y tratar de que su experiencia pueda servirle a alguien más.

Porque para Enzo, después de todo lo vivido, la pelea sigue teniendo el mismo nombre: por un día más.

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