El mercado tuvo su mejor semana en dos meses: el Merval ganó casi 4% en dólares y el riesgo país cayó
Los activos locales recuperaron parte del terreno perdido en agosto, con una mejora generalizada entre acciones y deuda soberana.
El mercado argentino cerró la primera semana de septiembre con una recuperación significativa después de las fuertes pérdidas de agosto. En ese marco, el S&P Merval avanzó 2,5% en pesos y casi 4% medido en dólares, por lo que registró su mejor desempeño semanal en dos meses. Al mismo tiempo, el riesgo país cayó 4%, equivalente a 21 puntos básicos, y anotó también su mayor compresión desde junio.
De esta manera, los activos locales lograron recuperar parte del terreno perdido durante agosto, cuando el S&P Merval había retrocedido 9,2% en dólares y la deuda soberana también había quedado bajo presión.
A su vez, el cambio de tono estuvo acompañado por una mayor liquidez en pesos, una compresión de las tasas de interés y una mayor estabilidad cambiaria, mientras que las valuaciones comenzaron a lucir más atractivas después del fuerte castigo del mes pasado.
Además, en el plano bilateral, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, volvió a respaldar el programa económico argentino durante su encuentro con Luis Caputo.
Sin embargo, ese respaldo puntual contrastó con un escenario internacional más exigente. Por un lado, en Wall Street, el S&P 500 cerró la semana prácticamente sin cambios, con una suba de 0,03%, mientras que el Nasdaq avanzó 0,3% y el Dow Jones retrocedió 0,25%. Por otro lado, la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a tensionar el mercado energético y llevó al Brent a subir casi 10% en la semana, hasta volver a acercarse a los u$s100 por barril.
Además, el frente de tasas internacionales continuó sumando presión. En este sentido, los rendimientos de los bonos soberanos de las principales economías desarrolladas se mantuvieron en niveles elevados durante buena parte de la semana, en un contexto atravesado por las dudas sobre la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal, las mayores necesidades de financiamiento fiscal y el aumento de la oferta global de deuda. En paralelo, el oro retrocedió 1,3% en la semana.
En este contexto, la mejora de los activos argentinos adquiere mayor relevancia porque se produjo sin un acompañamiento claro del escenario externo. Así, la recuperación del S&P Merval, junto con la compresión del riesgo país y la estabilidad del dólar oficial, muestra que el mercado comenzó septiembre intentando revertir parte del deterioro acumulado en agosto.
No obstante, la continuidad de ese movimiento dependerá de que se sostenga la baja de las tasas en pesos, no reaparezcan presiones cambiarias y el escenario internacional no vuelva a deteriorarse.
La recuperación semanal se produce mientras el mercado argentino empieza a discutir hasta dónde puede sostenerse la estabilización lograda hasta ahora. A 1.000 días de la llegada de Javier Milei al Gobierno, el interrogante ya no pasa sólo por la estabilización macroeconómica, sino por su capacidad para traducirse en crecimiento, inversión y una menor prima de riesgo para el país.
En este sentido, Michael Talbot, de M&G Investments, considera que los últimos 1.000 días representan uno de los períodos de estabilización más relevantes de Argentina en décadas, apoyado en la desaceleración de la inflación, el ajuste fiscal, el fin del financiamiento monetario del déficit y una mayor disciplina cambiaria.
Además, parte de esa mejora ya tuvo una traducción concreta en los mercados. Durante este período, las principales agencias mejoraron la calificación soberana de Argentina y los spreads de los bonos se redujeron de manera significativa frente a los niveles de 2024.
Sin embargo, el país todavía permanece por debajo del grado de inversión y conserva una prima elevada frente a otros emisores emergentes. El desafío, entonces, pasa por transformar esa estabilidad en inversión y crecimiento.
En esa línea, desde Cohen advierten que la recuperación de la actividad sigue siendo desigual. Mientras minería y energía se ubican claramente por encima de los niveles de fines de 2023, la industria muestra una mejora mucho más acotada y la construcción permanece rezagada, una composición que limita el impacto de la recuperación sobre el empleo formal.
Al mismo tiempo, el Gobierno continúa priorizando la estabilidad cambiaria, con un mayor peso de las tasas de interés y de los instrumentos de cobertura. Esa estrategia mostró esta semana un resultado más favorable, ya que el dólar mayorista terminó prácticamente sin cambios respecto del viernes anterior, en torno a los $1.508, luego de alternar movimientos muy acotados durante las primeras ruedas de septiembre.
A su vez, la demanda de cobertura siguió activa tanto en futuros como en instrumentos dólar linked, aunque perdió intensidad hacia el cierre de la semana. En paralelo, el BCRA mantuvo un ritmo moderado de compras de divisas, después de que agosto terminara como el mes más débil del año en materia de acumulación.
Por su parte, la mejora más clara apareció en el mercado de pesos. Tras la liberación de algo más de $500.000 millones en la última licitación de agosto, aumentó la liquidez del sistema y las tasas de corto plazo volvieron a acercarse al piso operativo del 20% TNA. Al mismo tiempo, los rendimientos de la curva a tasa fija comprimieron con fuerza durante la semana. (Fuente: Ámbito Financiero).